Rajoy y Zapatero
Lunes 25 de febrero de 2008
El acontecimiento tuvo lugar a las 22.00 horas en el madrileño Recinto ferial de Ifema. El primer debate electoral duró 90 minutos sin interrupciones y estuvo dividido en cinco bloques en los cuales, se tocaron los temas más candentes de la campaña, economía, política social, exterior, institucional y retos de futuro, donde se abordaron temas de investigación y desarrollo. Todos estos datos, después de largas y complicadas negociaciones, fueron acordados en diciembre entre José Blanco (PSOE) y Pío García Escudero (PP).
En el lugar de los hechos, todo estaba a punto desde por la mañana para que, esa noche, no se produjese ni un solo fallo. Más de 100 profesionales han trabajado en su realización, que han visto más de 13 millones de espectadores. Los debates han costado la friolera de 970.000 euros, como era de esperar, se cuidó hasta el último detalle. Campo Vidal fue el encargado de moderar el espectáculo político con más expectación de los últimos 15 años.
El plató, escenario del "enfrentamiento", fue circular, el fondo de color gris e incluye anagramas de la imagen del Palacio de la Moncloa. Hubo 20 cámaras pendientes de cada uno de los movimientos de los aspirantes a la presidencia, 10 de ellas en el interior: siete eran fijas, dos por control remoto y una cámara grúa, que enfocaron a Rajoy, Zapatero y el moderador. Cada candidato dispuso de un equipo de seis personas, pero sólo una de ellas pudo contactar con el candidato durante los espacios publicitarios.
Un acontecimiento de esta índole estuvo cargado de curiosidades: las pilas de los dos micrófonos de corbata que llevaron nuestros candidatos, no se conectaron hasta que se encontraron en plató, las sillas no tenían ruedas ni brazos, cada una de las mesas tenía un contador digital que supervisó un equipo de controladores de la Federación Española de Baloncesto y la ACB. Además, el número de planos de Rajoy y Zapatero fueron los mismos y tanto uno, como otro, contaron con un maquillador personal. Hasta la temperatura del estudio estaba pactada, 21 grados fueron los acordados.
El pistoletazo de salida corrió a cargo del líder popular, Mariano Rajoy. Dentro de cada bloque, cada uno de los políticos tuvo tres turnos de dos minutos cada uno y un turno al final de un minuto. Una vez finalizado el debate, tanto Rajoy como Zapatero dispusieron de tres minutos como colofón.
Los puntos fuertes del debate fueron la economía, punto débil que los populares aprovecharon para sacar los colores a ZP, quien defendió a capa y espada su gestión en este aspecto, el terrorismo, tema que cala hondo en la sociedad y que es protagonista en cada una de las intervenciones políticas, y la inmigración.
El tiempo es oro y anoche más aún. Veremos si Rajoy y Zapatero aprovechan los 90 minutos del próximo "cara a cara" para cumplir sus expectativas y llegan a los españoles por sus ideas y no por sus roces. Señores, el espectáculo está servido.
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