América

Micheletti decreta el toque de queda y Zelaya dice que nadie le expulsará

El depuesto presidente llega por sorpresa a Honduras

Lunes 21 de septiembre de 2009
La sede las Naciones Unidas en Tegucigalpa acoge el encuentro entre el presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, y el líder del Gobierno interino del país, Roberto Micheletti. Zelaya dice que llegó para empezar "un diálogo".

El depuesto presidente, Manuel Zelaya ha dicho que regresó este lunes a Tegucigalpa para "dialogar" y "diseñar un camino para retornar a la paz y la tranquilidad", tras su derrocamiento el 28 de junio pasado. Zelaya también indicó a los periodistas desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se encuentra, que el pueblo hondureño debe venir a la capital para protegerlo y le pidió a las Fuerzas Armadas que no intervengan para impedir su presencia y su búsqueda del diálogo. Asimismo, anunció que es probable que el próximo martes lleguen a Tegucigalpa el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, y, posteriormente, comisiones de las Naciones Unidas "para iniciar el diálogo".

Además, Zelaya advirtió de que "nadie" le "vuelve a sacar" de su país y que la consigna tras su regreso seguirá siendo "patria, restitución o muerte"."A partir de ahora nadie nos vuelve a sacar de aquí, por eso nuestra posición es patria, restitución o muerte", enfatizó Zelaya ante miles de seguidores que permanecen apostados frente a la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde el depuesto gobernante permanece desde primeras horas del lunes.

"Quiero decirles que estoy comprometido con el pueblo hondureño y que no voy a descansar ni un día, ni un minuto, hasta bajar a la dictadura del poder que no le corresponde", recalcó mientras sus seguidores, algunos subidos en los muros de la embajada de Brasil y de otros edificios y casas vecinos, coreaban consignas a su favor. "Somos un pueblo unido y un pueblo vencedor", expresó Zelaya.

Asimismo, el derrocado presidente reconoció que "Ahora vamos a dormir juntos, nadie nos vuelve a sacar de aquí", recalcó Zelaya, quien asumió el poder el 27 de enero de 2006 para un mandato de cuatro años. Agregó que "el mundo apoya a Honduras y Honduras apoya al mundo con la democracia"."No vamos a rendirnos", aseguró, y luego se burló de las autoridades del Gobierno de facto, de las que dijo que creyeron que lo iban a detener en la frontera."Aquí estoy, vivito y coleando", dijo.Indicó que él y sus seguidores no se irán de las calles frente a la embajada de Brasil "hasta que caiga la dictadura" y "los tiranos" estén "fuera".

El depuesto mandatario se definió como "un olanchano humilde, pero trabajador", que les demostró valor "en las fronteras, en los retenes", a las autoridades de facto. "No se dieron cuenta (...) que tenemos más estrategias, más capacidad de organización que cualquiera de los que hoy pretenden mantener el poder a través de la fuerza", dijo Zelaya. Agregó que desde esta noche la resistencia contra los golpistas se comenzará a organizar "en equipos de trabajo". La hilaridad fue mayor cuando Zelaya pidió a sus seguidores levantar la mano "los que quieren que se vaya la dictadura de Casa Presidencial". Insistió en que quiere que las cosas se hagan sin violencia y que demostrarán "que pacíficamente los hondureños somos capaces de recuperar lo que hemos perdido o lo que nos quieren robar". Acompañan a Zelaya en la sede diplomática brasileña su esposa, Xiomara Castro; su madre, Hortensia Rosales, y su hija, Hortensia, también conocida como "la Pichu", entre otros familiares y amigos.

Toque de queda
El Gobierno de facto de Honduras que preside Roberto Micheletti ha extendido el toque de queda a casi todo el día del martes en todo el país. Las autoridades han anunciado su decisión en un comunicado leído por la cadena estatal hondureña y recogido por los medios. Horas antes, el Ejecutivo representado por Roberto Micheletti anunciada el estado de sitio desde las 16:00 (00:00 hora peninsular en España) hasta las 07:00 (15:00 horas de hoy martes en España).

Mientras, centenares de seguidores de Zelaya permanecían frente a la embajada de Brasil en Tegucigalpa. En un escueto comunicado, la Administración de Micheletti indicó que el toque de queda es "debido a los acontecimientos ocurridos en las últimas horas", con el propósito de "proteger la tranquilidad, la vida y los bienes de las personas".

Honduras responsabiliza a Brasil de los actos violentos que haya en la embajada
El Gobierno de facto de Honduras protestó este lunes ante Brasil por albergar al depuesto presidente, Manuel Zelaya, en su embajada en Tegucigalpa y responsabilizó a ese país "de los actos violentos que se puedan suscitar dentro y fuera de ella".

El Ministerio hondureño de Relaciones Exteriores del Gobierno de facto envió una nota de protesta a la embajada brasileña, donde Zelaya se encuentra tras haber regresado al país 86 días después de que los militares lo derrocaran y el Parlamento designara a Roberto Micheletti como presidente del país, el 28 de junio. "Resulta inaceptable para el Gobierno de la República la conducta de tolerancia al permitir que desde su sede se formulen llamados públicos a la insurrección y la movilización política de parte del señor José Manuel Zelaya Rosales, prófugo de la Justicia hondureña", señaló la carta, divulgada por la cancillería. "Tal injerencia en los asuntos privativos de los hondureños resulta condenable y por tal motivo se protesta la misma de manera enérgica", pues "constituye una flagrante violación del derecho internacional", agregó.

La nota subrayó que "la tolerancia y la provocación que se realiza desde los locales de esa representación de Brasil son contrarias a las normas del derecho diplomático, y convierten a la misma y a su Gobierno en responsables directos de los actos violentos que se puedan suscitar dentro y fuera de ella". "Para su conocimiento se informa que el Estado de Honduras procederá, como una medida de prevención, a brindar la seguridad a las personas y los bienes que permanecen en esos locales", anunció la nota.


La OEA apoyará las nuevas gestiones de Insulza en Honduras
El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) mostró este lunes en una declaración su apoyo a las nuevas gestiones del secretario general, José Miguel Insulza, para ayudar a resolver la crisis de Honduras.

En una sesión extraordinaria del consejo, Insulza indicó su intención de viajar el martes a Tegucigalpa, adonde ha regresado el presidente depuesto, Manuel Zelaya, con la esperanza de "que no haya obstáculos" a su gestión. Añadió que se había comunicado con Zelaya quien le dijo que había vuelto a Tegucigalpa para lograr que se firme el Acuerdo de San José. "Nosotros queremos prestar nuestra contribución para facilitar el restablecimiento del orden constitucional" en Honduras, señaló Insulza.

El Consejo Permanente de la organización fue convocado a una sesión extraordinaria tras confirmarse el retorno de Zelaya a Tegucigalpa donde es "huésped" de la embajada de Brasil. Durante la sesión, los delegados insistieron en la necesidad de que los hondureños mantengan la calma ante lo que calificaron como una nueva situación en ese país centroamericano. Zelaya fue expulsado por los militares hondureños el 28 de junio pasado y enviado a Costa Rica.

La sesión se realizó en momentos en que el Gobierno de Roberto Micheletti imponía un toque de queda nocturno en Tegucigalpa ante la presencia de Zelaya en la capital. En una declaración, el Consejo Permanente señaló que reitera su respaldo a la gestión de Insulza para "facilitar el diálogo en Honduras" encaminado a restablecer el orden constitucional. Al mismo tiempo, indicó que ha tomado conocimiento de la presencia de Zelaya en Honduras y dijo que "exige plenas garantías para asegurar su integridad física", así como su retorno a la presidencia de conformidad con lo que propone el Acuerdo de San José y la resolución 1 del Período Extraordinario de sesiones de la Asamblea General del organismo.

El Consejo también exhortó a "la firma inmediata" del Acuerdo de San José propuesto por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que contempla que Zelaya cumpla su mandato constitucional que expira en enero. La declaración también "demanda" que todos los sectores del país actúen con responsabilidad y se abstengan de "actos que puedan generar violencia y no contribuyan a la reconciliación nacional que tanto anhela el pueblo de Honduras y todo el continente".

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