José María Lara | Lunes 25 de febrero de 2008
¿No es truculento el guionista de esta liga? ¿No abusa de los golpes de efecto? Los jugadores del Madrid han pasado, en diez segundos, de celebrar el supuesto uno cero a encajar el cero uno real y definitivo. Al instante, Guti se lesionó y las luces del medio campo merengue se han apagado sin remedio. El caprichoso destino de las tragedias antiguas ha soplado con fuerza en esta jornada: Eto’o ha vuelto triunfante y el Madrid ha tropezado en una jugada de patio de colegio.
Total, tenemos a los candidatos a dos puntos, con un enfrentamiento directo pendiente, y la promesa de emociones fuertes.
El Atlético y el Espanyol, por su parte, se han puesto de acuerdo en retirarse gentilmente de la disputa por la cuarta plaza de la Champions, y cedérsela al Sevilla. Ya está a un solo partido de conseguirla, y es previsible que lo logre en las próximas jornadas. La baja de sus delanteros justifica un tanto a unos periquitos con poca fortuna, pero los colchoneros están desesperando a la afición más paciente del mundo. Reto tras reto, han demostrado sus peores carencias: una inseguridad defensiva crónica y la falta de un pasador de ataque solvente en la creación de juego. Que cada uno asuma su responsabilidad por la plantilla que se confeccionó en verano, porque gastarse casi ochenta millones de euros para acabar jugando la Intertoto no lo soporta ningún club, ni siquiera el Atlético.
Hablando de pasadores de ataque, el Zaragoza tenía a Aimar y al brasileño Matuzalem, pero ambos han sufrido lesiones largas y el equipo está metido hasta las trancas en la cerrada lucha por evitar el descenso. Y encima se les ha lesionado Sergio Fernández. Creo que los maños no han arreglado nada despidiendo a su técnico. La paciencia que el Zaragoza no ha tenido con Víctor, la derrocha el Atlético con Javier Aguirre. Puede que se equivoquen los dos.
Y acabando con otro pase de ataque, el de Banega a Mata para lograr el gol del Valencia, se me ocurre la reflexión de que la Liga le debe un homenaje al Madrid por su cantera, y la generosidad con la que la reparte entre sus peores enemigos. Eto’o le ha dado títulos al Barça, y viene a por otro; Arbeloa es titular fijo en el Liverpool, jugando en varias posiciones de la defensa; Diego López triunfa en la portería del Villarreal y el Milán le sigue con atención; Mata le ha dado al Valencia goles decisivos en Copa y en liga y demuestra en los minutos que le dan que tiene madera de crack; Granero, finalmente, es el mejor centrocampista español del momento, junto con Iniesta y Guti, pero juega en el Getafe.
Que la cantera del Madrid es fantástica lo sabemos todos. Ahora solo falta que se entere alguien de dentro del club. Si los mejores jugadores de la cantera del Madrid, jugaran en el Madrid, como se hizo en su día con Raúl, Guti y Casillas, en lugar de pasárselos al enemigo, los merengues serían temibles. Pero los dirigentes y técnicos del Madrid prefieren darle emoción a la liga para bien de la humanidad. Lo dicho, un homenaje.
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