reseña
Jueves 24 de septiembre de 2009
Luca Cavalli-Sforza es un genetista que se ha dedicado al estudio de la evolución de las poblaciones humanas. ¿Quiénes somos? es un libro que aborda la continuidad y el cambio en la sucesión de generaciones, escrito entre padre (el científico, Luca Cavalli-Sforza) e hijo (el director de cine, Francesco Cavalli-Sforza), que unen las informaciones proporcionadas por la lectura de la dotación genética con los datos aportados por la arqueología, la lingüística, la antropología o la historia.
Luca Cavalli-Sforza es un genetista que se ha dedicado al estudio de la evolución de las poblaciones humanas. ¿Quiénes somos? es un libro que aborda la continuidad y el cambio en la sucesión de generaciones, escrito entre padre (el científico, Luca Cavalli-Sforza) e hijo (el director de cine, Francesco Cavalli-Sforza), que unen las informaciones proporcionadas por la lectura de la dotación genética con los datos aportados por la arqueología, la lingüística, la antropología o la historia.
Luca Cavalli-Sforza se adentró en numerosas ocasiones en África para el estudio científico de poblaciones humanas, como los pigmeos de la selva tropical africana, los únicos hombres capaces de sobrevivir por sus propios medios en la selva. Estos estudios e investigaciones permitieron entender que la pequeña estatura de estas poblaciones es una adaptación biológica para la vida en la selva. La comprensión de la estructura genética de las poblaciones es capaz de explicar cuánto varían entre sí los distintos pueblos, tribus y aldeas, facilitando información sobre la evolución humana.
A través del libro, el lector se transforma en científico, planteándose interrogantes que con la ayuda de los autores, va respondiendo con gran profundidad y datos experimentales. Desde la teoría de la evolución, pasando por el origen del lenguaje, hasta la refutación de las ingenuas pero peligrosas teorías raciales, el estudio de nuestro origen y el de nuestros antepasados ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos.
La estructura genética y el medio cultural son los dos factores fundamentales, y el conocimiento de ambas evoluciones ofrece una importante perspectiva práctica. A pesar del determinismo de nuestros genes, la libertad de nuestras acciones hace posible utilizar nuestra herencia cultural de la mejor manera para las sociedades donde vivimos, siendo el conocimiento el mejor valor que nos enseña, después de la diversidad, el patrimonio común del ser humano.
Por Joaquín Fernández Mateo
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