Opinión

NO SON UNA MERA CIFRA ESTADÍSTICA

José María Cernuda | Lunes 25 de febrero de 2008
La pasada semana me estremecía cuando me llegó la noticia del trágico accidente en el que perdía la vida un amigo entrañable: Ricardo Antolín. Fue campeón de España de Rallyes haciendo de copiloto de Jorge Babler, que también falleció en accidente de tráfico hace algunos años ¡que amarga coincidencia!

Como en tantos casos, no se conocen las causas desencadenantes del accidente; probablemente una concatenación de hechos, algunos de ellos absurdos e incontrolables. Pero lo que sí ocurrió en este caso es que del accidente no se supo hasta 20 horas después, cuando fueron vistos los restos del coche en el fondo de un barranco. No hubo asistencia posible. En estos mismos días, una marca presentaba un nuevo modelo que incorpora un sistema que avisa por telefonía en el instante mismo del accidente. Un servicio que se presta 24 horas al día y que debería de ser asumido por la administración.

Tal vez si hubiera funcionado este sistema, Ricardo se hubiese salvado. No ha sido así y pasará a engrosar la trágica lista de los fallecidos en accidente, como si los muertos en la carretera (o en cualquier otra circunstancia) pudiesen limitarse a una cifra para quienes éramos sus amigos, sus familiares o sus conocidos. Queda mucho trabajo por hacer para que estas cifras sean borradas de las tablas.

TEMAS RELACIONADOS: