Con la entrega de los
Presupuestos Generales del Estado de 2010 en el Congreso de los Diputados arranca una de las negociaciones más complejas del curso político. La tarea de
Elena Salgado y
José Antonio Alonso no consiste tan sólo en convencer a los partidos –el texto no lo hace-, sino en cumplir con algunas demandas de éstos y ganarse una confianza que, sin excepción, anuncian haber perdido.
EL IMPARCIAL se ha puesto en contacto con los dos principales partidos que tienen la llave para la aprobación de las cuentas,
CiU y
PNV, y ha pulsado la opinión del resto de formaciones representadas en la Cámara Baja para conocer el grado de aceptación del documento en el hemiciclo. A día de hoy, el único apoyo estable por el que cabe apostar es por el de
UPN, soporte débil por tanto al contar con un solo diputado. Todos dan por hecho en la Carrera de San Jerónimo con el apoyo también de
ERC, aunque no incondicional. Su portavoz,
Joan Ridao, advirtió de que “los votos de Ezquerra, si llegan, llegarán en avión”, y espera “que puedan aterrizar en el aeropuerto de El Prat, o habrá ningún tipo de acuerdo”. Ridao se refiere a la cesión de las competencias sobre las instalaciones más el traspaso de Cercanías, todo ello acompañado de inversiones estatales que cifradas en
cuatro millones de euros.
Aitor Esteban, portavoz adjunto del PNV, no descartó a este periódico en una
reciente entrevista que son posibles unos
Presupuestos que respondan a la necesidad de salir del paso en el Congreso y no al interés ciudadano. “Nuestra intención es que eso no sea así, este año menos que nunca, pero con apoyos tan variados como UPN y ERC podría darse”, declaró Esteban.
Los nacionalistas vascos han puesto al Ejecutivo tres condiciones “antes de hablar de los Presupuestos”. Fuentes del partido en Madrid reconocen que “la confianza en el Gobierno es muy poca, otra cosa es que por sentido de responsabilidad hay que intentar que los Presupuestos puedan ser racionales y que salgan adelante, porque en este barco vamos todos”. La primera y principal demanda del PNV es el blindaje de las Normas Forales –el
Concierto Vasco-, avalado de forma unánime por el Parlamento vasco y que el Congreso tomará en consideración la segunda semana de octubre. En segundo lugar, solicita que el
Ministerio de Economía abone a la Diputación Foral de Álava
456 millones de euros en concepto de IVA de vehículos importados, en base a lo establecido por la Junta Arbitral. Por último, que
Elena Salgado aclare la cuantía y modo de transferencia de políticas activas de empleo, valorada, dice el PNV en un documento, por encima de los
400 millones de euros. La ministra sólo se ha pronunciado hasta el momento sobre el blindaje del Concierto y las expectativas no son favorables para los intereses nacionalistas: hay “notables problemas técnicos”.
Elena Salgado, ministra de Economía. Efe
El cabreo de CiU El Grupo Catalán plantea presentar una enmienda a la totalidad, su rechazo a los Presupuestos es manifiesto y pocos argumentos sostienen que vaya a cambiar de opinión. Fuentes cercanas a
Josep Antoni Duran i Lleida confirman su descontento con la subida impositiva. El portavoz de CiU centra su rechazo a las cuentas del Estado en el aumento del
IVA y es partidario de reducir la presión fiscal para estimular la recuperación, y no de cargar a la clase media con más impuestos. Además,
EL IMPARCIAL ha podido saber que este partido exige el cumplimiento de la disposición adicional tercera del
Estatuto de Cataluña, que, entre otras materias, alude a la asunción de competencias en materia de infraestructuras aeroportuarias.
Josep Sánchez Llibre, portavoz adjunto de CiU, fue rotundo hace unos días cuando opinó sobre los Presupuestos: “Son los peores de la democracia”.
Un partido de menor peso en el
Parlamento pero que no en pocas ocasiones ha sacado las castañas del fuego al
Grupo Socialista es el
BNG, para quienes la subida de impuestos “es un mal punto de partida” y exigen “un compromiso claro con el gasto social”. Sin embargo, optan por dar el visto bueno si el Gobierno invierte “como mínimo”
2.435 millones de euros en infraestructuras para Galicia.
IU e
ICV, compañeros del Grupo Mixto, han acogido con “frialdad” el contenido del lápiz de memoria de Elena Salgado, pero no parece que sus votos vayan a ser los más difíciles para la titular de Economía. En estos momentos, las cuentas salen aunque con apoyos minoritarios que, por el contrario, exigen contraprestaciones en algunos casos muy elevadas, como es el caso del BNG. Al
Grupo Socialista le faltan siete escaños para alcanzar la mayoría, votos que podrían llegar de
ERC-IU-ICV (5),
UPN (1) y
Coalición Canaria (2). En caso de tener apoyo del Bloque Gallego –el de UPyD está descartado- contaría con mayor holgura en la votación, pero nunca, al menos hasta el momento, lo haría con el respaldo de los únicos tres partidos de la oposición con grupo propio:
Partido Popular, CiU y PNV.
La aritmética que el PSOE intentará poner a su favor en el Congreso la intentarán otros muchos miembros del partido y del equipo ministerial en la calle para ganarse el apoyo social.
Leire Pajín ha anunciado que este otoño los suyos saldrán a la calle para explicar las medidas económicas adoptadas por el Gobierno. Se trata del giro en la política de comunicación que acordó el partido en una de las últimas reuniones presididas por
Rodríguez Zapatero. Los socialistas dirán a los españoles que los
Presupuestos de 2010 son “austeros en el gasto corriente pero ambiciosos en el gasto social”.
La opinión pública, apunta
Aitor Esteban, de PNV, “está informada de los grandes temas, pero no tanto del día a día, del trabajo entre bambalinas y de cómo muchos partidos salvan la papeleta al Gobierno”. Por tanto, el trabajo de comunicación anunciado por Pajín supondrá también contrarrestar las críticas de aquellos que queden fuera de la foto de apoyo a las cuentas y de las promesas cuantitativas que hayan propiciado ese respaldo.
La “papeleta” no es sencilla. El malestar con el
Gobierno es evidente y la confianza débil. Otra evidencia, que nadie se ha atrevido a contradecir, es que los
Presupuestos saldrán adelante. En las próximas fechas sabremos de qué forma.