Opinión

Algo se mueve en el PSOE

Viernes 02 de octubre de 2009
Cada vez que algún organismo oficial hace públicos datos relativos a España, el Gobierno tiembla y nosotros con él, aunque quizá por razones diferentes. Los últimos, los del Fondo Monetario Internacional, que anuncia que la recesión a nivel mundial empieza a remitir, salvo en España, donde seguirá con una intensidad considerable durante todo 2010. A ellos hay que añadirle informes de diversos ámbitos comunitarios, la OCDE y el Banco Central Europeo. Pero nada de ello parece perturbar a José Luis Rodríguez Zapatero, quien sigue fiel a un calamitoso planteamiento que más de uno en su propio partido empieza a cuestionar de manera abierta. El último episodio lo han protagonizado dos antiguos miembros del Gobierno sumamente capaces, Jordi Sevilla y Pedro Solbes. El primero calificó los actuales presupuestos como una suerte de “Frankenstain”, mientras que el segundo se descolgaba con un “han hecho cosas que yo no quería hacer”. Absolutamente revelador.

Antes de ellos, Joaquín Almunia, Miguel Angel Fernández Ordóñez o Carlos Solchaga ya habían dejado algunas señales inequívocas de que no todo el socialismo español está dispuesto a aceptar sin rechistar el sendero de la ruina por el que el señor Zapatero está conduciendo a España. Pero el valor de las dos últimas críticas internas radica además en el poco tiempo que ha pasado desde que ambos abandonaron sus responsabilidades de gobierno, sobre todo Solbes. Frente a todos ellos, Blanco, Pajín y Aido, defensores de lo indefendible y cuya valía intelectual está a años luz de los anteriormente citados. Se da el caso de que las voces discordantes son así mismo las más cualificadas dentro del socialismo en lo que a economía se refiere, por lo que sería de esperar a partir de ahora que parte de la militancia asumiese su compromiso e instase a los actuales dirigentes socialistas a escuchar a sus compañeros. España saldría ganando.

TEMAS RELACIONADOS: