La selección española ha sufrido tres bajas en su línea ofensiva desde el pasado domingo. Las lesiones de Fernando Llorente, David Villa y la última de Dani Güiza han obligado al seleccionador, Vicente del Bosque, a innovar en su convocatoria y a llamar a Álvaro Negredo, que debuta como internacional. El apretado calendario de esta temporada, que cuenta con el Mundial de Suráfrica a finales de junio, está provocando gran parte de las lesiones que está sufriendo el combinado español.
Tres lesionados en tres días. El terremoto que ha asolado la línea de ataque española comenzaba el día cuatro con los partidos de Liga disputados entre el Valladolid y el Athletic de Bilbao, y entre el Racing de Santander y el Valencia. En el primer partido,
Fernando Llorente recibía un cabezazo del defensor brasileño
Nivaldo que le envió al hospital. El delantero vasco estuvo ingresado con un fuerte traumatismo en el cráneo, aunque las pruebas realizadas y su rápida evolución sembraron la tranquilidad. Como resultado, Llorente de baja y reposo absoluto, de momento sin fecha de vuelta a los terrenos de juego.
El segundo partido, disputado en Santander, dejó la lesión más relevante de las tres acontecidas en estos días. Un pase en profundidad desde el mediocampo valencianista fue rematado en posición forzada por
David Villa, que de inmediato notó malestar en su pierna derecha. El delantero asturiano sufre una lesión muscular que, tras las pruebas realizadas, le mantendrá lejos del campo de juego cerca de tres semanas. La
microrrotura fibrilar se ha producido como consecuencia de la sobrecarga por los esfuerzos que sufren los futbolistas al principio de la temporada.
La tercera lesión que azota a la delantera española la sufre
Dani Güiza, que ha traído de Turquía un
golpe en la rodilla derecha que no ha tenido el tiempo necesario para reposar, y al que se le harán las pruebas médicas pertinentes en España. A pesar de la alerta inicial, el ex jugador del Getafe se ha podido entrenar con normalidad.
Además,
Fernando Torres ha tenido que abandonar el entrenamiento vespertino de este miércoles, aquejado de molestias en los abductores; y
Xavi, que no es delantero pero sí pieza clave en el esquema nacional, también sufre molestias en una rodilla, fruto de la falta de descanso y del continuo estrés que sufre la articulación. Con esta acumulación de lesiones provocadas por la saturación de esfuerzos –excluyendo el accidente de Fernando Llorente-, el entrenador salmantino debe realizar un esfuerzo creativo para armar la maltrecha línea atacante española.
Vicente del Bosque ha continuado el proyecto triunfal que dejó Luis Aragonés tras vencer en la Eurocopa tanto en su estructura e idea de juego, como en los nombres en cada convocatoria. Desde el inicio, el ex entrenador del Real Madrid ha apostado por Fernando Torres y David Villa en el once inicial, y Dani Güiza y Fernando Llorente como revulsivos. La fase de clasificación que termina con los dos próximos encuentros no ha registrado casi variación en la disposición de la delantera española, salvo la inclusión en un encuentro del barcelonista
Bojan Krkic.
Esta semana se ha incorporado a la concentración de la selección española
Álvaro Negredo, el delantero del Sevilla que el año pasado realizó una temporada muy destacada en las filas del Almería. El ex jugador del Real Madrid marcó
19 tantos en 35 partidos la pasada campaña, lo que provocó que el club blanco ejerciera la opción de recompra. Pero la llegada de Benzema y Cristiano Ronaldo al Santiago Bernabéu ha obligado a Negredo a buscarse un club que le permitiera pelear por ir al Mundial de Suráfrica. Por eso, fichó por el Sevilla por 15 millones de euros y abandonó por segunda vez el club que le vio crecer como futbolista.
La situación que se ha vivido en esta convocatoria ha sido puntual, pero puede servir como advertencia de cara a la cita mundialista. Los futbolistas que forman el combinado nacional no están gozando del descanso necesario. Desde la victoria en la Eurocopa, la mayoría de los futbolistas no han disfrutado el reposo aconsejable para evitar las lesiones musculares que están crucificando a nuestros delanteros, sobre todo a David Villa.
En lo que va de temporada, los delanteros nacionales han disputado seis partidos de liga, dos con la selección española (contra Bélgica el cinco de Septiembre y contra Estonia, el día nueve), y otros dos de competiciones europeas (Champions League y Europa League). Es decir, en poco más de un mes han jugado 10 partidos. Pero el problema es que este ritmo de partidos no va a aminorar hasta el mes de julio, hasta que acabe el mundial. En los años de competición internacional veraniega, el calendario se comprime y las lesiones musculares se multiplican. Las de este fin de semana no serán las últimas contracturas, sobrecargas y roturas fibrilares que los futbolistas españoles vayan a sufrir.
El actual jefe de los servicios médicos del Valencia,
Jordi Candel, ha expresado la situación de los futbolistas en esta temporada al llegar a su nuevo puesto. Candel ha explicado que “
aunque el deportista es el mejor preparado, se está compitiendo al límite. Con el aumento de las competiciones, el fútbol se convierte en un deporte agresivo que no va en favor de la salud”. El doctor, que ha formado parte del servicio médico de la selección española campeona de Europa ha definido la coyuntura deportiva que están viviendo los futbolistas nacionales: “
No se puede estirar más a los jugadores, hay algunos que sólo tienen 21 días de descanso”. Las lesiones de este fin de semana, han obligado a la reestructuración casi total de la delantera nacional, representan un toque de atención, ya que hasta que empiece el Mundial de Suráfrica, en junio, quedan muchos meses de competiciones comprimidas.