Emoción y solemnidad en el funeral del cabo Cristo Ancor Cabello fallecido este miércoles en Afganistán. Su féretro llegó al acuartelamiento de La Isleta de Las Palmas de Gran Canaria portado por seis compañeros. El Príncipe de Asturias llegó a las 09:25 horas a la base militar General Alemán Ramírez, en el barrio de La Isleta de Las Palmas de Gran Canaria, para presidir el funeral por el cabo.
Funeral de Cristo Ancor Cabello.
Junto al heredero de la Corona, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y el jefe de la oposición, Mariano Rajoy. También están presentes en la ceremonia religiosa por el alma del cabo la ministra de Defensa, Carme Chacón, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega y los demás miembros del Ejecutivos que han viajado a la capital canaria para participar después al Consejo de Ministros extraordinario.
Además, asisten al funeral el presidente del Senado, Javier Rojo; el presidente y el vicepresidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero y José Manuel Soria; el presidente del Parlamento regional, Antonio Castro; la delegada del Gobierno en la Comunidad, Carolina Darias; el presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Pérez; y el alcalde de la ciudad, Jerónimo Saavedra.
Durante la ceremonia,
el arzobispo castrense, Juan del Río Martínez, ha afirmado que la muerte de Cristo Ancor Cabello es
"semilla de libertad" y refuerza el valor de que España es un país que "no esquiva su mirada ante los graves problemas internacionales". El arzobispo castrense ha pedido a la familia y amigos del soldado fallecido "no desfallecer" en este momento de dolor. "No estamos destinados a una muerte sin solución. Vuestro hijo vive y vive eternamente con el Dios que nos creó para la vida, para la felicidad, no para la muerte y el vacío. Esta muerte es semilla de libertad. Sed fuertes. Es el mejor homenaje que podéis rendir a vuestro hijo", ha declarado.
Del Río ha destacado la "generosidad" de Cabello en el transcurso de su corta vida militar, que le valió para ser condecorado por Naciones Unidas por su participación en la misión del Líbano Ha subrayado que Cabello "participa ya de una vida nueva" después de haber iniciado "el camino hacia el país donde ya no hay horror, ni dolor, sino plenitud, paz y vida eterna".
Después de estas palabras, la ministra de Defensa le ha impuesto la medalla al mérito militar con distintivo rojo al cabo fallecido y, minutos después, los presentes, sus familiares entre ellos, cantaron
"La muerte no es el final".
La capilla ardiente de Cristo Ancor Cabello quedó instalada a última hora de este jueves en la base militar después de que el féretro llegara acompañado por la ministra de Defensa. A lo largo de toda la noche, familiares y amigos del cabo velaron su cuerpo.
Vuelta a casaEl cadáver del cabo Cristo Ancor Cabello Santana llegó esta noche en un avión militar al aeropuerto de Gando, en Gran Canaria, acompañado de la ministra de Defensa,
Carme Chacón. Junto a la familia del fallecido, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el presidente del Gobierno de Canarias,
Paulino Rivero, acudieron al aeropuerto para recibir el féretro del militar muerto, al igual que el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Jerónimo Saavedra; el presidente del Cabildo insular, José Miguel Pérez, y la delegada del Gobierno en Canarias, Carolina Darias.
Procedente de la base aérea de Herat, y escala en
Manás (Kirguizistán), el avión de la
Fuerza Aérea Española ha aterrizado a las 21:48 horas (local) en el aeródromo militar de la capital grancanaria, donde esperaban los familiares y amigos del militar muerto. Nada más descender de la nave, la ministra de Defensa,
Carme Chacón, expresó su pésame a la madre del militar muerto, con la que se fundió en un abrazo.
Al pie de pista, se ha oficiado un responso en memoria del
cabo Cabello, de 25 años y natural de
Las Palmas de Gran Canaria. Por expreso deseo de la familia del fallecido, los medios de comunicación no pudieron acceder al recinto aéreo ni tomar imágenes de la repatriación del cadáver. Compañeros de brigada del muerto transportaron a hombros el féretro, cubierto por una bandera de España, hasta un coche fúnebre que esperaba en la pista, para lo cual desfilaron por delante de familiares y autoridades.
En ese momento, los familiares no pudieron contener el dolor y las lágrimas ante el paso de féretro, ante el cual el obispo de Canarias, Francisco Cases, ofició un breve responso. A continuación, el cadáver ha sido trasladado al Instituto Anatómico Forense de la capital grancanaria para que se le practique la autopsia antes del funeral que se celebrará el viernes.
En el mismo vuelo, ha regresado el soldado colombiano
Juver Muñoz Pineda, herido en el mismo atentado en el que murió Cabello el pasado miércoles cerca de la
base de Herat, al oeste de
Afganistán. Muñoz va a ser ingresado en el Hospital Insular de Las Palmas, donde será intervenido de las fracturas que sufre en el brazo y en la rodilla. El soldado colombiano, de 20 años, reside en la capital grancanaria con su familia, aunque está destacado en
Fuerteventura.Antes de ser trasladado al hospital, sus familiares subieron al avión para reencontrarse con él, acompañados de la vicepresidenta del Gobierno, la ministra de Defensa y el presidente canario El viernes se celebrará en el acuartelamiento de La Isleta, sede del Regimiento Soria 9 al que pertenecía Cabello, el funeral al que asistirán el Príncipe Felipe, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición,
Mariano Rajoy. El cabo murió el pasado miércoles por la explosión del vehículo blindado que le transportaba junto con otros cinco compañeros cuando realizaban una patrulla dentro de un convoy en las afueras de Herat, donde está el grueso de los cerca de 1.300 militares españoles desplegados en
Afganistán.Acompañados por la ministra de Defensa, el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), general
José Julio Rodríguez, y el Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME),
Fulgencio Coll, el féretro ha viajado a bordo del
Airbus de la Fuerza Aérea Española desde
la base de Manás (Kirguizistán), donde se hizo una escala técnica después de volar desde Herat en un avión de transporte Hércules. Los otros cuatro heridos en el atentado -María Nieves Felipe Betancos,
Rafael Santana Alcaide,
Daniel Castellano Guerra e Ibrahim Maanan Ismael-, todos con heridas leves, han optado por permanecer en Herat con sus compañeros para completar la rotación