Opinión

México: Obrador a la carga

Miércoles 14 de octubre de 2009
Tras permanecer un tiempo un tanto alejado de los focos de la política, luego de su fallido intento de convertirse en presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha vuelto a la escena pública, esta vez ante decenas de miles de empleados de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), acompañados por los miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) quienes se congregaron a las afueras de la Cámara de Diputados, para protestar por la disolución de la citada compañía eléctrica.

El ex candidato presidencial no dudó en ofrecer su apoyo a los trabajadores de LyFC que fueron sorprendidos con el cierre de la estatal el pasado fin de semana, el cual, el ejecutivo de Felipe Calderón atribuye a su bajo rendimiento. Pero si bien la actuación llevada a cabo por el Gobierno mexicano no está exenta de polémica, lo cierto es que, en principio, este gesto“solidario” de Obrador tiene más dejos de oportunismo y populismo, que de otra cosa. Su discurso va más por la senda del señalamiento y la búsqueda de culpables, que en la necesidad de convertirse en un mediador que facilite la búsqueda de posibles soluciones a una situación que supone un drama personal para los miles de trabajadores de la eléctrica pública.

Obrador en vez de convocar a la fuerza política para poner en marcha un debate abierto ante la Cámara de los Diputados -a fin de exigirle a Felipe Calderón que explique los porqués de esta medida, a grandes rasgos arbitraria- opta por acaparar todo el protagonismo convocando al presidente a un debate televisado.

¿Para qué? Este dilema tiene muchas posibles respuestas que corren el riesgo de alejarse del problema en sí, lo cierto es que el caso LyFC le ha dado a Obrador un nuevo escenario para ir de nuevo a la carga.

TEMAS RELACIONADOS: