Beatriz Reyes Nevares | Domingo 18 de octubre de 2009
En España, en Italia saben muy bien que el turismo es pivote, palanca de desarrollo.
En Francia, solamente la ciudad lux Paris recibe millones de visitantes año con año, que ayudan a paliar los estragos de la crisis.
Aquí en México, pretenden desaparecer de tajo, de un plumazo la Secretaría de Turismo. No se han dado razones de peso, ni explicación alguna quedaría dentro de la Secretaría de Economía, todavía encabezada por uno de los jóvenes secretarios más grises que pensarse pueda.
¿O que van a ahorrar con esto? El sueldo del secretario, de los subsecretarios, los viajes frecuentes a Europa; a todo el mundo que el titular del ramo hacía un día y otro también? ¿Servirá de algo?
Porque si bien en apariencia no eran necesarios y sí criticados y sobre todo envidiados algo hacía. Tuvieron logros, hicieron mucho en turismo. Ferias, congresos, convenciones, turismo cultural, ecoturismo, de naturaleza y de programas que si daban resultados.
Proyectaron a México en Europa e hicieron de muchos sitios, destinos favoritos. Se le dio amplísima proyección a La Riviera Maya que alcanzó un auge enorme, Los Cabos en Baja California, pueblos mágicos, ciudades coloniales, festivales; en suma México logró gran proyección internacional. Pero claro hubo fallas, además de la gran competencia de países como Estados Unidos mismo, Cuba, República Dominicana. Atractivos en Europa como pueden ser Tunez, Turquía, países del propio continente como Portugal, Atractivos como Tailandia, China y Japón. Sudamérica también, es gran competencia con Buenos Aires, Santiago de Chile.
Además no hay que olvidar que los Estados Unidos de Norteamérica con sus atractivas ciudades como Nueva York, Chicago, Boston, San Diego, San Francisco llaman poderosamente la atención. Las Vegas, Miami y para “shopping” San Antonio y Houston.
La situación económica mundial ha inhibido por supuesto el viajar. Hasta los empresarios tienen restricciones, no se diga el ciudadano común y corriente.
En México parecen no darse cuenta que el problema lo agravan las compañías aéreas y las hoteleras matan a la gallina de los huevos de oro con tarifas demenciales que disuaden a cualquiera. Turismo de gran lujo a precios prohibitivos, y hoteles mal atendidos no hay profesionalización, capacitación ni oficio.
Por otra parte las mismas promociones de las líneas aéreas son contradictorias. Salen mucho barato los paquetes a Estados Unidos, a Europa o a Sudamérica.
A un mexicano viajar a Miami a Nueva York, a Lima, a Madrid le cuesta menos que a Los Cabos o a la Riviera Maya. Veamos, por unos euros más viaja uno a Madrid, más días, a un hotel de buena cadena hotelera que a Zacatecas. Les contaré si me lo permiten, las vicisitudes e incomodidades, que se sufren en esa ciudad maravillosa; el nulo profesionalismo y los abusos. Además algo de lo que valdría la pena ocuparse pronto.
Por increíble que parezca, hay discriminación.
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