El Osasuna ha ganado con claridad al Atlético de Madrid por 3-0 gracias al empuje rojillo en la primera parte y al desacierto de la defensa rojiblanca en los balones aéreos. Pandiani, con dos goles, y Aranda sellaron las posibilidades madrileñas, que en la segunda mitad intentaron acortar distancias sin precisión por medio de un combativo Agüero y de Reyes, que salió en la segunda mitad y quiso echarse el equipo a la espalda.
El último partido de esta jornada ha acabado con un marcador abultado a favor del
Osasuna. El empuje y la tensión con la que salió el equipo de
Camacho hizo se le hizo insuperable al
Atlético de Madrid, que sucumbió en los
primeros 30 minutos en los que encajó un resultado irreversible.
El partido comenzaba con los rojiblancos tratando de tener el balón, pero esas intenciones se cortaron en el minuto 4 con un centro de
Camuñas –que se ha movido con mucha inteligencia por las bandas-, un falló de
Juanito que se traga el centro y el remate
a la red de Walter Pandiani. Este gol, además de poner terreno entre ambos equipos, ha sido la premonición de lo que iba a acontecer de inmediato.
El Osasuna descubrió como hacerle daño al club rojiblanco y potenció hasta el límite los
balones aéreos y la fuerza en el juego. Los defensas colchoneros se veían superados por alto en cada acción, propiciando ocasiones a los locales en el minuto 13 con Pandiani, con
Juanfran, Pandiani en un mano a mano que para
Asenjo en el minuto 15. Hasta que en el minuto 25
Puñal saca magistralmente una falta lateral, la golpea en el segundo palo
Nekounam y
remata a la red Pandiani ante la pasividad de los defensores del conjunto madrileño.
El
Atlético de Madrid trataba de estirarse y no perder la cara al encuentro con jugadas aisladas y rápidas, como la que se produce entre
Simao y Agüero, que el argentino no materializa por poco tras regatear a
Ricardo. Además
Antonio López se recorrió toda la banda izquierda en una gran incursión y le brindó un centro espectacular a
Maxi que no pudo rematar para acortar distancias.
Pero el resultado se hizo inabordable en el minuto 28 gracias a
Aranda. El delantero osasunista recogía un rechace de
Asenjo a tiro de
Juanfran y establecía el 3-0 fruto del esfuerzo de los locales y el desacierto terrible en defensa de los visitantes. Con
Ujfalusi perdido en la banda, muy desacertado,
Santana y Asunçao totalmente dominados por
Puñal y Nekounam, y
Jurado desaparecido, el panorama para los rojiblanco pintaba muy negro al descanso y con posibilidad de irse del Reyno de Navarra con una goleada histórica en contra.
Pero la
segunda mitad se desarrolló con el Osasuna economizando esfuerzos, cerrando los espacios en defensa y dejando pasar el tiempo, y con el Atlético de Madrid tratando de jugar al fútbol, trenzar jugadas para acortar distancias, pero sin acierto. En los primeros 14 minutos el club rojiblanco lanzó a la portería de Ricardo en tres ocasiones con
Santana, Raúl García –que sustituyó a Asunçao- y
Reyes – que entró por Maxi-.
Los minutos iban pasando sin que el Atlético diera verdadera sensación de peligro, con
José Antonio Reyes como líder ofensivo y con Agüero tratando de hacer la guerra en solitario, eso sí, regateando a todo el que le salía al paso con gran calidad, pero sin acierto de cara a puerta.
El encuentro acabó con dos ocasiones del
Kun Agüero que detuvo Ricardo, con el Osasuna muy satisfecho del resultado obtenido, y con el entrenador visitante que de nuevo verá cuestionado su puesto ante la crudeza del marcador sufrido.