clásico madrileño
Lunes 19 de octubre de 2009
El Grupo Fortuny (de larga tradición en la hostelería madrileña y a cuyo frente se encuentra el empresario Javier Merino) fue creado en 1984 y desde entonces ha experimentado un crecimiento progresivo. Cada local del Grupo cuenta con su propia personalidad y está orientado a diferentes públicos, como demuestran establecimientos como el Bar Club Lasal, Festín o el Orange Café.
Pero su sede de referencia es la que le da nombre, el Palacio de Fortuny, un palacete del siglo XIX distribuido en tres plantas con un magnífico interiorismo y que, junto a su agradable jardín, ofrecen todo tipo de posibilidades. Por eso, allí Iñigo de Lorenzo y su equipo organizan fiestas, reuniones, presentaciones de productos, jornadas de trabajo, ruedas de prensa, rodajes, cumpleaños, etc.
Pero el Catering de Fortuny (Fortuny, 34. Tfno. 91 319 26 51) está abierto también al exterior y se puede contratar para todo tipo de reuniones, según exigencias del cliente, con propuestas cuyos precios por persona oscilan entre los 35 euros (el llamado Cocktail Fortuny) y los 58 euros (Cocktail Premium). Ambos incluyen canapés y postres con algún platillo de refuerzo.
Distintas alternativas
Por ejemplo, una propuesta puede estar integrada por canapés fríos (jamón ibérico de bellota y queso de monje con picos, terrina de foie sobre brioche, crepes de pollo al curry, carpaccio del Harry´s Bar, brochetas de tortellinis marinados, tartar a los dos salmones, mini tortillas de patata), canapés calientes (brochetas Yakitori), tartaletas de soufflé de cebolla, pechuguitas Villeroy y Miniquiche Lorraine), canapés fritos (trufas de setas, surtidos de quesos fritos y bricks de txangurro), consomé o gazpacho y una bandeja surtida de postres.
Como platos alternativos, en otros menús se pueden incorporar un rape en salsa de marisco con arroz salvaje, una perdiz estofada deshuesada con guarnición de verduritas o una merluza a la romana con salsa de chipirones y pimientos del piquillo.
A partir de diez comensales, el Catering de Fortuny presenta otra interesante propuesta con tres aperitivos (incluyendo jamón ibérico de bellota y queso Manchego con picos), saquitos de brandada con bacalao con salsa vizcaína, muslitos de pintada rellenos de setas acompañados de fagottines de zanahorias y patatitas, mousse de chocolate, café, poleo y mignardises. Y otra alternativa es el Coffee-Break ilustrado.
Una visita al palacete
La trayectoria de este local se prolonga desde hace un cuarto de siglo y siempre es agradable visitarlo, ya sea para tomar una copa o para comer en el restaurante. Así, en la planta baja y en el jardín, decorados por Agustín Granell, se pueden tomar copas y cócteles por la noche. Y en la segunda planta está el restaurante, decorado por Pascua Ortega, en donde el cocinero Raúl López, presenta una cocina tradicional renovada, basada en productos de temporada de la máxima calidad. Sobresalen la pasta fresca y la pastelería de elaboración propia. Todo ello aderezado con un exquisito servicio del Maître Miguel San Frutos.
En suma, un ambicioso planteamiento hostelero por parte de un empresario muy emprendedor para disfrutar tanto del propio palacete como en el exterior. Y, como muestra del éxito de Javier Merino, al mismo grupo empresarial también pertenecen las marcas, dibocca cadena con 8 restaurantes, 7 en Madrid y 1 en Valencia y DeliKebads.
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