El actual campeón de Liga jugó al nivel de la temporada pasada y el partido frente al Zaragoza duró 30 minutos. Messi, Ibrahimovic y Keita despedazaron la zaga maña y tejieron un 6-1 balsámico para los blaugranas. Messi volvió a disfrutar en un campo de fútbol junto a un Ibrahimovic que jugó como en el Calcio, un delantero completo. El Zaragoza aguantó media hora y al final consiguió el gol de la honra gracias a Jorge López.
El
Barcelona salió a por el partido con rabia, para demostrarse a sí mismo que es puede jugar al fútbol como la sublime temporada pasada.
Messi salió al campo con una marcha más y conectado como nunca. Al igual que
Ibrahimovic, que en el partido de esta semana pareció entenderse con sus compañeros a la perfección por primera vez este año.
Messi tiró a puerta dos veces en los 5 primeros minutos, rematando sin acierto grandes combinaciones entre
Xavi e Ibrahimovic. El jugador sueco tuvo el 1-0 en el minuto 6 de partido, pero no tuvo la precisión necesaria y
Carrizo detuvo el esférico. El club catalán quería resolver el partido en los primeros minutos, pero el
Zaragoza consiguió contener las ocasiones locales. En los siguientes minutos, pasado el arranque inicial, fueron de relajación en el toque blaugrana. Sus jugadores parecían no poder pasar la línea de medios maña. De hecho, los zaragocistas se vinieron arriba en un balón largo que
Arizmendi le ganó a los centrales por fuerza y lanzó a puerta, pero
Valdés atrapó sin problemas.
Pero el
Barcelona reaccionó a raíz de esta jugada y su ritmo de juego subió, dirigido por
Xavi y Messi. Los balones en largo de
Piqué a
Ibrahimovic se transformaron en rápidas y habilidosas combinaciones de los cracks del mediocampo catalán. Fruto de este cambio de velocidad llegó el
primer gol.
Messi recogía un córner sacado en corto y metía un pase sensacional y suave para que
Keita abriese el mercador en el minuto 24.
Cuatro minutos más tarde llegaba el segundo gol blaugrana y el fin de la esperanza maña.
Ibrahimovic colocaba el balón en un lanzamiento de
falta a más de 25 metros. Con una gran convicción el sueco pegó a la pelota con una violencia terrible. Carrizo no pudo hacer nada a pesar de estar bien colocado. El balón le dobló las manos y el
2-0 subió al marcador con el Barcelona dejando que fluya todo su fútbol.
La siguiente ocasión la tuvo
Xavi, que lanzó arriba una falta al borde del área maña. El dominio del equipo de
Guardiola era absoluto, y la táctica de orden y rigor defensivo establecida por Marcelino cayó por su propio peso y empezó a carecer de sentido. En el
35, Messi sacó su clase y se hizo un autopase a cámara lenta de pura fantasía, y envió un balón preciso, entre los centrales, para que
Ibrahimovic batiera a Carrizo. Pero el árbitro anuló de manera justa el tanto, por fuera de juego.
Pero el ciclón de auto-confirmación blaugrana no se frenó y cinco minutos después llegaba el
3-0 gracias a un pase de 30 metros al hueco de
Xavi que dejaba a Ibrahimovic en posición franca para ponérsela a Keita a puerta vacía. El mediocampista anotó sin problemas su segundo gol justo antes del descanso.
Con el Zaragoza entregado y el Barcelona que no levantó el pié del acelerador empezaba la segunda mitad. En el minuto 8,
Messi se lanza con su verticalidad y se deshace de un defensor para más tarde regatear simultáneamente a los centrales con un autopase, y tirar una vaselina a
Carrizo en lo que habría sido el gol de la jornada. El portero argentino tocó la pelota, que le cayó a
Ibrahimovic, y la introdujo en la red, pero en fuera de juego. Era el
segundo gol anulado a los catalanes.
Dos minutos después llegó el
4-0. Keita entra por la banda izquierda –posición que ha ocupado con éxito- y pone un centro preciso para que
Ibrahimovic, omnipresente,
rematara en el primer palo un nuevo tanto. A partir de este momento, el partido entró en una sucesión de ocasiones poco reseñables, como una llegada de
Arizmendi que lanzó una vaselina débil que atajó
Valdés.
El centrocampismo horizontal protagonizó el grueso de la segunda mitad hasta que el
Zaragoza anotó su gol por medio de Jorge López, que recogió un rechace de
Valdés a tiro de
Ewerthon, y batía la meta blaugrana de tiro raso y fuerte.
A partir de aquí el partido enloqueció con llegadas continuas. En ese duelo de golpes ganó el
Barcelona, totalmente imparable cada vez que Messi combinaba con sus compañeros. En el minuto 34 de la segunda parte, el
argentino lograba su gol, muy merecido, gracias a una vaseina de seda que
Carrizo no pudo evitar. Y el 6-1 definitivo llegaba cinco minutos más tarde gracias a
Keita y su gran remate de cabeza ala salida de un córner. El jugador africano logró su primer
hat-trick y su mejor partido como jugador del Barça.
Victoria balsámica del Barcelona que se reafirma como gran favorito para ganarlo todo, otra vez.