América

Las “duchas bolivarianas” de Hugo Chávez

Análisis

Jueves 29 de octubre de 2009
Entre racionamientos de agua, cortes de luz e inseguridad ciudadana, se desarrolla el día a día de millones de venezolanos a los que el presidente Hugo Chávez les exige austeridad y ahorro. Sin embargo, todo apunta a que la temporada de “vacas flacas” es sólo para el pueblo, ya que el mandatario verá incrementado su presupuesto para 2010 en 2.200 millones de dólares (1.495 millones de euros).

“Uno se puede hacerse el aseo personal en la mañana con un vaso de agua, uno se puede bañar en tres minutos, con un pipotico de esos de agua”, (

Pero a medida que el país se descompone, Chávez se beneficia de las bondades de gobernar uno de los principales exportadores de crudo. Entre alusiones sobre el “ahorro” y que la “Revolución Bolivariana” demanda duchas de tres minutos, el mandatario tiene previsto incrementar su presupuesto personal en más de un 600 por ciento con respecto a los 350 millones de dólares (238 millones de euros) de 2009.

De acuerdo con cifras publicadas por el diario estadounidense “El Nuevo Herald”, suministradas por el ex parlamentario y líder opositor, Carlos Eduardo Berrizbeitia, el presupuesto presidencial para el 2010 podría situarse en 2.200 millones de dólares (1.495 millones de euros).

Entre los gastos que incluye la millonaria cifra se encuentran, 16 millones de dólares en gastos de seguridad, 9.6 millones para viajes, y 583 mil y 480 mil dólares en electricidad y agua, respectivamente.

Es evidente, que el jefe de estado bolivariano y su comitiva no se alumbran bajo la luz de las velas y mucho menos se echan “micro duchas” en vasos de agua. Asimismo, El Nuevo Herald hace referencia a un estudio de la firma Datanálisis, que evidencia el creciente descontento que se observa dentro de los sectores populares con relación a la gestión de Chávez, cuyo nivel de confianza experimentó una caída del 15.1 por ciento en sus zonas de influencia, según el periódico norteamericano.

El informe también advierte de que los interminables y coloquiales discursos del mandatario defendiendo su gestión revolucionaria no han servido de mucho para contener el impacto negativo que las “realidades cotidianas” han tenido en el seno de la sociedad venezolana.

La deficiencia operativa de los servicios públicos y la inseguridad ciudadana, es lo que más engulle la calidad de vida de una población que cada vez es menos ajena al contraste entre su día a día, y el diario vivir de una gestión que da la impresión de bañarse en yacuzzis llenos de dinero, mientras uno de los países con más fondos de América Latina se hunde en la miseria institucional.

TEMAS RELACIONADOS: