a bilbao y estudiantes
Sábado 31 de octubre de 2009
El Real Madrid se ha impuesto al Bizkaia Bilbao Basket por 70-96 en un partido con poca historia, apenas la del primer cuarto, ya que después el conjunto blanco ha arrollado al de negro, que dista todavía de ser el conjunto peleón y peligroso para los grandes de temporadas anteriores.
El Madrid, invicto en las cuatro primeras jornadas ligueras, casi se ha paseado en el Bizkaia Arena, donde decidió el choque en el segundo cuarto. En ese parcial los de Ettore Messina endosaron un rotundo 10-30 del que ya no se pusieron reponer los locales.
Con una defensa muchas veces inabordable para el Bizkaia, que encadenó pérdida tras pérdida hasta llegar con 12 balones perdidos al descanso, y con el ataque muy fluido, especialmente cuando lo culminaban Louis Bullock y Jorge Garbajosa, los visitantes fueron ampliando distancias hasta hacer de la segunda mitad del choque casi un trámite (31-52 al descanso).
No obstante, la brecha se abrió aún más al regreso de vestuarios, en los primeros minutos del tercer cuarto, cuando el Madrid alcanzó por dos veces los 28 puntos de ventaja (33-61 y 35-63).
De ahí al final fue un quiero y no puedo bilbaíno y una faena de aliño madridista, que amenazó con hacer incluso más dura la derrota (50-82, 52-85, 54-87, 59-92) para un rival que en un menos de un mes de competición ha transformado en decepción las enormes expectativas creadas antes de comenzar la temporada.
Al Bizkaia en esta temporada le está dando para mucho menos de lo esperado, hoy para solo 10 minutos de cierta igualdad, los del primer cuarto, al final del cual se llegó con el partido vivo (21-22).
Mumbrú y Banic aguantaron el envite blanco en los primeros minutos, pero en cuanto Bullock afinó su muñeca y su equipo la defensa las cosas se les pusieron a los locales del color de su camiseta.
Hasta un 9-6 y un 18-16 les llegó el ímpetu inicial a los de Txus Vidorreta, que el martes se juegan su primera final de la temporada, con la vuelta de la previa de la Eurocopa, en la que deberán remontar 8 puntos al BC Donetsk si no quieren que la crisis en la que se encuentran (cinco derrotas consecutivas) tenga serias consecuencias.
En el equipo blanco destacó casi todo el plantel, hasta el punto de que siete de sus jugadores acabaron con 10 puntos o más de valoración y cinco de ellos con 10 o más puntos anotados. Entre todos, Bullock, 21 puntos e infalible en el tiro, fue el más destacado. También Garbajosa, Prigioni, Velickovic y Lavrinovic tuvieron una tarde especialmente lucida.
Del Bizkaia, solo el trabajo de Banic (17 puntos), el buen inicio de Mumbrú y la ganas de Seibutis, Guardia y Warren son reseñables, aunque dentro de un nulo rendimiento colectivo.
Estudiantes-Barcelona Regal
El Regal Barcelona sufrió, mucho más de lo esperado, para ganar a un Estudiantes en estado puro, luchador, valiente, corajudo y que, sin embargo, suma su quinta derrota consecutiva en cinco jornadas, igualando su peor arranque de Liga de siempre.
Los colegiales comenzaron el partido muy enchufados, sabedores de que sus teóricas mínimas opciones pasaban por jugar al ciento cincuenta por cien desde el primer al último segundo.
Popovic, por parte estudiantil, y Navarro, por los barceloneses, llevaron la voz cantante en las primeras anotaciones. El Barcelona dio siempre sensación de superioridad física y técnica, pero los locales a base de intensidad, de lucha en los rebotes y de ganas, se resistieron a dejar el camino expedito al rival.
El 20-23 del primer cuarto, hizo justicia al esfuerzo colegial, pero con el lastre del excesivo desgaste físico de muchos de sus jugadores.
En el segundo cuarto no cambiaron en exceso las cosas, mientras el Barcelona hacía una exhibición de la profundidad de su banquillo con continuos cambios, el Estudiantes se intentaba agarrar al partido con uñas y dientes, a base a dejarse el alma en cada rebote y en cada posesión.
El Barcelona dominó el marcador casi todo el tiempo, pero no acabó de romper el partido y los colegiales, haciendo la goma, se acercaron a la menor oportunidad, hasta el punto de que consiguieron llegar al descanso con tablas en el luminoso, 40-40.
Los primeros cinco minutos del tercer cuarto fueron kafkianos, con un parcial de 3-2 a favor de los colegiales y un cúmulo de desaciertos, pérdidas y tiros fallados. Un correcalles. Al final del cuarto: 49-52, todo en el aire y una demostración de que el Barcelona también es humano.
En los últimos diez minutos, siguieron los errores por ambos bandos, pero cada vez que el Barcelona daba la sensación de que iba a despegar en el marcador aparecía una canasta milagrosa local para volver a conectar en el marcador.
Ni siquiera los tres triples consecutivos de Lakovic doblegaron la férrea voluntad de los madrileños de luchar hasta el final, en que la victoria se decantó del lado del Barcelona por puro peso específico y calidad de sus jugadores.
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