Fort Hood
Jueves 05 de noviembre de 2009
Siete personas fallecieron y otras 12 resultaron heridas como consecuencia de un tiroteo que se registró este jueves en la base militar de Fort Hood, en Texas, informaron medios locales.
El presunto autor del tiroteo producido este jueves en la base militar de Fort Hood, en el estado norteamericano de Texas, no murió abatido durante el suceso, como previamente habían indicado fuentes oficiales, según indicó el portavoz del Ejército, el teniente general Robert Cone, en rueda de prensa.
El asaltante resultó herido durante el intercambio de disparos, en el que murieron al menos 12 personas, según explicó Cone, que señaló que dos de los fallecidos eran civiles y los restantes, soldados. Así, el supuesto autor de la masacre se encontraba en la noche del jueves en un hospital en condición estable.
Cone sí confirmó la identidad del sospechoso, Nidal Malik Hasan, de 39 años, y psiquiatra de profesión. Hasan, que ejercía en el Ejército e iba a ser destinado a Afganistán a finales de mes, sufrió durante el tiroteo varias heridas de bala. "Los informes preliminares indican que se trató de un único asaltante que disparo un gran número de veces en el lugar", indicó Cone. Inicialmente las autoridades interrogaron a otros tres soldados que posteriormente quedaron en libertad, añadió.
En referencia al tiroteo, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano, ha asegurado que el tiroteo del jueves supone una "gran tragedia" y que es "aún más duro de asimilar porque sucedió a soldados en nuestro propio territorio".
Causas en el aire
El portavoz militar explicó a la prensa que aparentemente fue una mujer, también oficial, la primera persona en sufrir los disparos de Hasan. Esta primera víctima se encontraba a última hora del jueves en un hospital donde precisó de una intervención quirúrgica.
La prensa de EE.UU. apunta al inminente envío a Afganistán de Nidal Malik Hasan como el posible detonante de la tragedia. Por otro lado, los motivos, en principio, parecen complejos, pero podrían tener que ver con su origen jordano, su pertenencia al Ejército de EE.UU. y su profundo conocimiento, como psiquiatra, de los horrores de la guerra.
Un primo del presunto autor, Nader Hasan, explicó en declaraciones a Fox News que su pariente sufría "acoso" por parte de sus compañeros. En este sentido, sospecha que el ataque no tuviese como objetivo el Ejército en sí, puesto que había luchado por pertenecer a esta institución.
Tras este incidente, se escucharon otros disparos en el teatro de la base, donde iba a celebrarse poco después una ceremonia de graduación. Los responsables de Fort Hood clausuraron inmediatamente los puntos de entrada y salida de la base, adonde se desplazaron multitud de unidades de emergencia médica y equipos especializados del FBI, para investigar el incidente. En un principio, esta agencia federal descartó que se tratara de un atentado terrorista, si bien se ha decidido incrementar el nivel de seguridad en todas las bases del país. No obstante, fuentes militares han considerado que, aún es "demasiado pronto" para descartar nada. Los heridos fueron atendidos in situ y los más graves ingresados en centros hospitalarios. Las autoridades han alertado de la escasez de sangre, y lanzaron una llamada de urgencia para pedir donaciones.
Al menos dos de los heridos se encuentran en estado crítico. La base militar acoge cientos de familias, pero el general Cone aclaró que entre los heridos o los fallecidos no hay niños. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, fue inmediatamente informado del suceso, que calificó como un "horrible incidente de violencia". Asimismo, el mandatario reconoció que "Ya es duro cuando nuestros soldados pierden la vida en misiones en el exterior. Es horripilante cuando lo hacen en incidentes en como éste sus propias bases en suelo estadounidense", afirmó el mandatario en un acto en el Departamento del Interior.
"Son hombres y mujeres que han tomado la decisión valiente y altruista de arriesgar, y en ocasiones dar, la vida por nosotros cada día", afirmó Obama. Altos funcionarios de la Casa Blanca se reunieron de inmediato en la Sala de Crisis para tratar de recabar información sobre el incidente. Por su parte, el secretario de Defensa, Robert Gates, dijo: "mis primeros pensamientos y oraciones están con los heridos y con las familias de las víctimas, así como con aquellos que viven y trabajan en Fort Hood".
El Gobernador de Texas, Rick Perry, ordenó tras el incidente que las banderas del estado ondeen a media asta, y expresó que por el momento se está trabajando en la identificación de las víctimas y en localizar a sus familias. Este incidente viene a sumarse a un año de especial tensión en el Ejército de Tierra de EE.UU. que, con dos guerras en marcha, ha registrado un aumento en los casos de desórdenes mentales y de suicidios.
La propia base de Fort Hood ha sido escenario en los últimos dos años de varios incidentes violentos, el último de ellos hace tres meses, cuando un soldado mató a otro en una pelea entre militares en casa de uno de ellos. A mediados del año pasado, un soldado mató a balazos a su teniente y luego se suicidó, y en julio pasado un soldado fue acusado de asesinar a otro compañero de su división, tras regresar de Iraq.
TEMAS RELACIONADOS: