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La cara menos estelar de la NBA: drogas, alcohol y violencia

el lado ilícito de las estrellas

Viernes 06 de noviembre de 2009
La NBA es considerada como la mejor liga de baloncesto del mundo de forma muy destacada. Sus jugadores, sus finales y su entorno facturan miles de millones de dólares cada año. Su All Star Weekend es uno de los espectáculos deportivos más seguidos tras los Juegos Olímpicos y la Superbowl. Pero algunos jugadores ensucian la imagen de la liga cada cierto tiempo, siendo protagonistas de conducción temeraria por la influencia del alcohol, de malos tratos a sus parejas, o detenidos por posesión de drogas o armas cargadas. El Imparcial recopila los casos más llamativos después de que Nocioni, ex jugador del Baskonia español, fuese detenido por conducción bajos los efectos del alcohol.

El pasado 27 de octubre dio comienzo el mayor espectáculo de baloncesto del planeta. Arrancó un año más la NBA (National Basketball Association), con Los Ángeles Lakers como defensores del título, Kobe Bryant actual como mejor jugador, con la misma representación española de la temporada pasada (los hermanos Gasol, José Calderón, Rudy Fernández y Sergio Rodríguez), con el seguimiento masivo a nivel publicitario y televisivo de cada instante de juego. Empezó la que desde 1946 es el mayor representante del baloncesto.

También se ha puesto en marcha la maquinaria empresarial de la liga. Una competición que facturará más de 700 millones de dólares este año, que brindará negocio a televisiones de más de 250 países de todo el mundo. Los treinta equipos que disputan la competición ya trabajan a tope para estar en la mejor forma posible a lo largo de los 82 partidos de temporada regular y el estresante calendario que obliga a jugar en ocasiones, tres partidos en seis días. La preparación de los jugadores es muy estricta como consecuencia de dicho calendario. El nivel de entrenamiento y seguimiento de cada jugador es muy elevado ya que el elevado nivel de esfuerzo puede provocar lesiones graves a lo largo de la temporada. Un gran número de viajes, con desplazamientos en ocasiones de más de mil kilómetros degradan la condición física de los deportistas que, por supuesto, han de restringir sus salidas nocturnas y excesos en momentos de ocio, al mínimo aconsejable.

Por otro lado, la organización de la NBA cuida con elevada atención la imagen que la competición y sus jugadores y directivos proyectan al masivo público que cada día recibe noticias sobre la liga. La empresa norteamericana de baloncesto, en su intento por pulir la imagen que proyecta a la sociedad, ha creado lo que denomina “NBA Cares”, un programa de ayuda a la comunidad en la que los jugadores apoyan proyectos colectivos, se preocupan por los cuidados que reciben los niños n los hospitales o ayudan a construir una casa con sus propias manos. Además existe un programa de consejo a los jugadores que llegan a la liga para señalarles los riesgos que conlleva la fama y los excesos que se les presentarán a lo largo de sus carreras deportivas.


Pero esta máquina de perfeccionamiento físico, competitivo y mental que han creado los responsables de la espectacular liga de baloncesto estadounidense y de cada una de sus franquicias, sufre errores y los jugadores se desvían del camino trazado por sus “mayores” en la NBA. Este es el caso del alero argentino Andrés Nocioni, ex jugador del Baskonia y Manresa. “El Chapu” –como es conocido- fue detenido en la madrugada del pasado cinco de noviembre mientras conducía ebrio. El jugador, que ha manifestado su “profundo arrepentimiento” había disputado como titular el partido contra los Hawks de Atlanta con su actual equipo, los Sacramento Kings. Tras sufrir una derrota por 105-113, tuvo que pasar la noche en la cárcel del Condado de Sacramento al no superar la prueba de alcoholemia. El caso se resolvió con el pago de una fianza de 1.482 dólares y tendrá que presentarse ante un juez para hacer frente a los cargos de conducir borracho. Este ejemplo del desvío de las normas NBA que algunos jugadores cometen es más habitual de lo presumible dentro del elevado y estricto control de la liga, que ha querido imponer incluso un tipo de ropa a sus jugadores en las apariciones públicas de los atletas en relación al baloncesto, ya que muchos de ellos utilizan vestimentas similares a las que portan los raperos norteamericanos.

En los últimos años de competición hay bastantes casos similares a los de Nocioni, pero El Imparcial rescata algunos de los más famosos. Por ejemplo, Zach Randolph, uno de los máximos anotadores cada año de la NBA y compañero de Marc Gasol en Memphis, también fue arrestado por conducir en estado de embriaguez en Los Ángeles tras sufrir una derrota ante los Lakers cuando defendía la camiseta de los Clippers, y puesto en libertad tras pagar 5.000 dólares de fianza.


Lo mismo tuvo que hacer el gran Charles Barkley. El aguerrido ex jugador de Phoenix Suns o Houston Rockets, que disputó una final frente a Michael Jordan y fue el Jugador Más Valioso (MVP) de la liga durante la temporada de 1993 y formó parte del Dream Team de Barcelona 92, fue detenido por conducir bajo los efectos del alcohol. El arrepentido Barkley vio mermadas sus aspiraciones a Gobernador de Alabama y tuvo que dejar temporalmente su labor de comentarista para Turner Sport, televisión que cubre la NBA en Estados Unidos.

El caso más famoso y prolongado en la NBA de los últimos años es el protagonizado por Allen Iverson. Uno de los jugadores más rápidos de la liga, MVP del año 2001, disputando la final por el campeonato a los Lakers, cuatro veces máximo anotador a lo largo de la temporada, también ha visitado el calabozo. Pero Iverson se ha visto envuelto en problemas que no están relacionados con el alcohol. El extraordinario jugador nacido en Virginia fue arrestado el en agosto de 1997 por las autoridades del dicho estado por posesión de marihuana y por portar una arma sin permiso debajo de su asiento (caso similar al de Delonte West, jugador de los Cavaliers de Lebron James, que fue detenido cuando llevaba tres armas de fuego cargadas).


Tras este tropiezo en el inicio de su carrera, Iverson comienza una carrera NBA hacia el estrellato. Su forma de jugar y los excelentes resultados le catapultan a los All Stars, que ha disputados 10 veces. Pero sus problemas fuera de la pista no le han abandonado. Cuando todavía formaba parte de los Sixers de Filadelfia fue acusado de asalto con arma de fuego, entrada ilegal y por la fuerza en un apartamento y amenazas a dos hombres, tras obligar a su esposa Tawanna a abandonar, desnuda, su casa.

Además de Iverson, hay algunos casos similares relacionados con armas de fuego y jugadores NBA en los últimos años. Por ejemplo, el jugador de los Houston Rockets (en 2003) Eddie Griffin, fue acusado por una mujer - Joann Romero- de pegarle tres veces en la cara y de disparar en su contra cuando se alejaba en su automóvil de la casa del jugador en el suroeste de Houston. También Marcus Fizer, ex de Chicago Bulls, fue detenido en 2002 por llevar consigo una pistola cargada y conducir un vehículo con la licencia suspendida.

Existe aún otra posibilidad diferente en los comportamientos delictivos de los vigilados jugadores de la NBA: las drogas, más concretamente la marihuana. El caso más rocambolesco y actual es el protagonizado por Michael Beasley, de los Miami Heat. El joven jugador se saltó las normas de la concentración de “adaptación” para novatos que organiza la liga y fue sorprendido con mujeres y marihuana en su habitación. Por supuesto fue multado y suspendido. Pero, un año más tarde ha vuelto a caer en la tentación y a ser descubierto. En esta ocasión Beasley, que ha pedido ayuda profesional, publicó unas fotos en Twitter en las que aparecía acompañado de pipas para fumar con marihuana.


Pero además que este curioso caso, grandes de la NBA han sido acusados y detenidos en relación a la posesión o tráfico de marihuana. Destaca lo acontecido en el aeropuerto de San Juan de Puerto Rico en 1998, cuando la policía detuvo a Chris Weber, un superclase que en la época militaba Sacramento Kings, fue multado con 500 dólares por transportar once gramos de marihuana. También en un aeropuerto, en esta ocasión en Phoenix fue sorprendido el gran base de los Trail Blazers Stoudamire, que fue detenido por tercera vez con posesión de marihuana, en este caso cuando iba a abordar una avión y las autoridades lo descubrieron con 40 gramos de droga. También por posesión de marihuana detuvieron a dos grandes de los 90 como Derek Harper ,Chicago Bulls, y Shawn Kemp ,Seattle Supersonics. Además, un clásico NBA como Karim Abdul Jabbar fue detenido en 1998 en Los Ángeles y en el aeropuerto de Toronto por la misma razón: posesión de marihuana.

Por último, el último y más polémico camino equivocado de los mejores jugadores de baloncesto del mundo, las agresiones y malos tratos. El ejemplo más conocido es el de Kobe Bryant, el actual MVP de la liga, uno de los mejores y auténtico recordman de la NBA. El hombre franquicia de Los Ángeles Lakers fue acusado y absuelto del cargo de violar a una mujer de 19 años, que trabajaba en el hotel en el que estaba hospedado el 30 de junio de 2003, aunque el jugador mantuvo que el contacto sexual fue de mutuo acuerdo, lo que representaba una relación extra matrimonial. Bryant salió del calabozo tras el pago de 25.000 dólares. Además de Kobe, Jason Kidd –actualmente en Dallas, uno de los mejores bases de la historia de la liga-, Denis Rodman –campeón con los Bulls de Jordan- o Ron Artest –polémico compañero de Pau Gasol en los Lakers- también han sido acusados de malos tratos.

Estos son algunos de los casos más famosos de los deslices ilícitos de los protagonistas de la NBA a los que sus organizadores tratan de “educar” para preservar su imagen y la de la liga. Los valiosos programas de ayuda a la comunidad que la liga efectúa pierden validez y efectividad en el lavado de imagen que sistemáticamente tiene que ejecutar David Stern –comisionado NBA- por los devaneos de sus amados juagores.


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