Acaban de publicarse las paupérrimas ayudas al teatro que el Ministerio de Cultura, a propuesta de la Subdirectora General del INAEM, Cristina Santolaria, concede “provisionalmente”.
Se explica que la evaluación de las solicitudes presentadas depende de una comisión elegida por… ¡ojo! “cinco de los vocales de la Comisión de Teatro serán designados por Resolución del Director General del
INAEM, a propuesta del Consejo Estatal de las Artes Escénicas y de la Música (¿?); del Consejo del teatro (mas ¿?); de la Federación Estatal de Municipios y Provincias (muchas más ¿?); de la Red Española de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de Titularidad Publica; y de la Red de Teatros Alternativos (¡!)”. Es decir cinco desconocedores y desconocidos de y por la
profesión teatral, entre los que no se encuentra, como en ocasiones anteriores, un solo actor, autor, director o productor del teatro privado que, políticas aparte, son los únicos que saben lo que se cuece sobre los escenarios.
Con tales herramientas se obtienen resultados tan pintorescos como el que, las Ayudas a las Concertaciones Bianuales concedan
115.000 euros a cada una de las productoras Pentación y Focus, y solo el máximo de 35.000 euros a las acciones de un solo año (“Nueva Comedia” y “Taller 75”).
Las “astronómicas sumas” indicadas salpicaron a todos por igual: al infalible Gustavo Pérez Puig, sólo le cayeron en el reparto
20.000 euros, lo mismo que a “La Bicicleta” y a “Teatro del Cruce”; 33.000 euros a Pérez de la Fuente, 30.000 a Juanjo Seoane, a “Compañía A.G.2” y a “Ur Tea-tro”. Luego, dan unas monedas como “Apoyo a las Giras por Territorio Nacio-nal” (supongo que se trata de España) con diferencias como los 38.000 euros para Concha Busto y los 2.000 para un tal Javier Rey.
Será que el Ministerio
necesita más ministras; ya tiene una para el cine, ahora deberán nombrar otra para la música, para el teatro, para la danza y una super ministra para la cultura, tan culta como el ex ministro Molina.