Copa Uleb
Jueves 28 de febrero de 2008
El Pamesa intentó imprimir una nueva velocidad al choque, pero sus ansias por despegarse en el marcador le llevaron a cometer demasiados errores fruto de su propia precipitación.
Excesivamente volcado en su juego exterior y con una defensa que adoleció de su agresividad habitual, el equipo español llevó la iniciativa en el tanteo, pero no encontró la forma de romper definitivamente el choque.
La entrada de Albert Oliver dio un nuevo aire al ataque local, incapaz hasta entonces de desenvolverse con soltura bajo el tablero rival. Sin embargo, el Pamesa siguió viviendo de su tiro exterior.
Pamesa no supo remachar y Panionios se acercó de nuevo gracias a la aparición de Lonny Baxter y a la aportación desde la pintura de Antanas Kavaliuskas, hasta ponerse cinco por debajo al descanso (33-28).
En la reanudación, el equipo griego tuvo en Yannis Giannoulis a su estilete para continuar hiriendo bajo la canasta local, pero Fotis Katsikaris, técnico del Pamesa, reaccionó a tiempo dando entrada a Stanko Barac, quien consiguió neutralizar al pívot griego.
El perímetro fue decisivo
Desde ese momento, el equipo español redobló la intensidad defensiva y extendió la presión a toda la cancha asfixiar a su rival, lo que le permitió disfrutar de varios contraataques francos para poner nuevamente tierra de por medio (42-32, m.25).
El partido entró entonces en un intercambio de canastas que permitió a los locales mantener su renta para afrontar con garantías en el último cuarto con el reto de ganar por más de once puntos (51-40, m.30).
Así, a falta de dos minutos del final, Albert Oliver (12 puntos), Shammond Williams (16 puntos) y Rubén Douglas (26 puntos) abrieron fuego de tres en tres para romper definitivamente el choque e instalar el éxtasis en la grada de la Fonteta (82-61).
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