reseña
Jueves 12 de noviembre de 2009
Gianni Vatimo: Ecce Comu. Cómo se llega a ser lo que se era. Traducción de Rosa Rius y Carme Castells. Paidós. Barcelona, 2009. 176 páginas. 22 €
Ecce Comu parece querer reabrir un debate que se consideraba clausurado hace tiempo: ¿Se puede volver a ser comunista? ¿Puede uno convertirse en comunista después de 1989? El filósofo italiano Gianni Vattimo lo considera no sólo posible, sino necesario, ya que únicamente de esta manera se podrá revertir el actual estado de desigualdad existente en Italia, y en el mundo. Sin embargo, Vattimo aboga por un compromiso “católico-comunista”, revelando una visión personal del ideal comunista, anclada en la exigencia de mayor equidad y sostenibilidad económica. Por eso, el autor defiende la autonomía política respecto de la economía y devuelve protagonismo al famoso lema de la Crítica al Programa de Gotha: de cada uno, según su capacidad; a cada uno, según sus necesidades.
El libro, en algunas partes provocador, no es un texto de “propaganda” que intenta convencer al lector de la necesidad de ser comunista; se trata más bien de un intento de no abandonar los términos de la cuestión, considerando el comunismo como una alternativa dialéctica necesaria. A lo largo de su andar político, Vattimo siente la necesidad de volver al comunismo, pero de una forma nueva. En Ecce Comu, se reúne una serie de artículos publicados en diferentes periódicos de la izquierda italiana durante varios años, ofreciendo un itinerario intelectual, filosófico y político del autor. El resultado es un libro que reivindica simultáneamente las raíces católicas y su formación política, en un texto biográfico-político.
El objetivo del libro es mantener abierto el debate alrededor de una posible sociedad socialista, más habitable, capaz de resistir los embates que la globalización socio-económica genera y de garantizar el equilibrio de las diferencias. Por eso, Vattimo aspira a una sociedad libre del dominio y de los ideales del “rendimiento económico”, en donde la estructura estatal comunista sea convertida en el más eficiente modelo de organización de la producción. No se trata de competir con el capitalismo en términos de eficacia productiva, ganancias e ingresos, sino de preocuparse de asegurar una vida mejor, igualitaria para el mayor número de personas. Finalmente, el filósofo italiano deposita sus esperanzas en el “ejemplo latinoamericano”, augurando que represente en el futuro una alternativa (viable y creíble) a un Europa cada vez más dependiente del modelo norteamericano.
Por Andrea Donofrio
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