Numerosos expertos se han pronunciado en los últimos días en favor de las fusiones de las entidades de ahorro. En este momento, hay varios procesos en marcha que, en caso de que prosperen, transformarán el panorama de manera radical en los próximos meses. La unión puede ser la solución a los problemas de algunas cajas en un contexto de morosidad creciente y niveles de rentabilidad a la baja.
Unicaja y Caja Jaén, Cajastur y Caja Castilla-La Mancha, o Caja España y Caja Duero son algunas de las parejas que han surgido en los últimos meses entre las entidades de ahorro españolas.
Las fusiones no sólo son una estrategia de crecimiento, sino que pueden ser la solución a los problemas que atraviesan algunas cajas "si se producen sinergias entre las entidades fusionadas", según ha explicado a EL IMPARCIAL el
investigador del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), Joaquín Maudos.
"Esto ocurre cuando una entidad que disfruta de buena 'salud' puede ayudar a otra con una 'salud' más precaria", ha aclarado. Es lo que ha sucedido con
Caja Castilla-La Mancha (CCM), intervenida en marzo por el Banco de España y en vías de integración en
Cajastur, que la ha salvado, de este modo, de la quiebra y la desaparición.
Es ésta una
fusión interregional, la modalidad preferida por los expertos, que señalan que las uniones entre cajas de distintas comunidades autónomas "pueden ser beneficiosas para la competencia y exigir un menor sacrificio en términos de empleo".
En esta línea se han pronunciado esta semana desde el
Instituto de Estudios Económicos (IEE) y la
Comisión Nacional de la Competencia (CNC). En concreto, el IEE ha pedido al Banco de España que impulse fusiones entre cajas de diferentes regiones para evitar su "control político" y la CNC se ha mostrado "totalmente contrario" a las fusiones de cajas de una misma autonomía.
Fusiones intrarregionalesSin embargo, tres de los cuatro procesos de fusión que están en marcha en la actualidad aglutinan a cajas de ahorros de una sola comunidad.
El caso de Andalucía es paradigmático. Tras la fusión de El Monte y Caja San Fernando, hoy en día integradas bajo el nombre de Cajasol, las asambleas de
Unicaja y
Caja Jaén darán luz verde, previsiblemente en diciembre, al acuerdo de fusión alcanzado por sus consejos de administración el pasado 13 de agosto.
Con esta operación, se unirán la mayor caja de la comunidad (Unicaja) con la menor. Además, a la entidad resultante es posible que se sume la cordobesa
Cajasur, con la que la malagueña mantiene un protocolo de intenciones de fusión.
Planea, sobre todas estas actuaciones, el proyecto de la Junta de Andalucía de crear una gran caja única que las englobe a todas.
De otro lado,
Caixa Catalunya,
Caixa Manresa y
Caixa Tarragona se transformarán en la cuarta caja de España por volumen de activos después de que sus consejos de administración aprobaran en octubre la fusión de las tres entidades.
El séptimo puesto lo ocupará la caja resultante de la unión de
Caja España y
Caja Duero, ambas de Castilla y León, que ya han comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores su intención de abrir un proceso de fusión.
Caja Burgos, también castellanoleonesa, rechazó, finalmente, unirse al proceso.
Los analistas advierten de que estas fusiones intrarregionales reducen la competencia al crear una mayor entidad regional y pueden plantear más problemas de duplicidad de oficinas, lo que implica "un elevado coste social en términos de empleo".
Sistemas Institucionales de ProtecciónAdemás de las fusiones al uso, numerosas cajas de ahorros han puesto en marcha un mecanismo virtual conocido como Sistema Institucional de Protección (SIP), a través del que varias entidades integran sus políticas de riesgos y gestión financiera.
Es el caso de
Caja Rioja y
Caja Inmaculada, que han mantenido conversaciones con la
Caja de Canarias con este fin, así como
Caja Navarra y
Caja Canarias, que han creado un grupo económico, aunque manteniendo su personalidad jurídica, órganos de gobierno y redes comerciales propias en sus áreas de influencia.
Otras, como
Ibercaja y
Caja Segovia, siguen explorando las distintas alternativas de fusión con otras cajas, sin apuntar a ninguna en concreto.
Todas estas operaciones pueden ser "la única vía disponible en la actualidad para mejorar la salud del sistema bancario español", ha puntualizado Joaquín Maudos, quien ha apostillado que "la fusión puede ser un requisito indispensable para acceder a los
Fondos de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB)".
No es de extrañar, por tanto, que el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, apuntara esta semana en una entrevista al
Financial Times la posibilidad de la fusión de "al menos quince cajas" antes del próximo verano.
Y es que, en relación con los bancos, las entidades de ahorro presentan una mayor morosidad "como consecuencia de su mayor concentración del riesgo en el 'ladrillo'", según el IVIE. Por ello, su solvencia puede ser insuficiente ante las previsiones de evolución del negocio para los próximos años, con una caída de los márgenes y los niveles de rentabilidad en 2010, que será el peor año para el sector bancario según muchos analistas.