Opinión

La selección de 'mi pueblo'

Fernando L González | Viernes 20 de noviembre de 2009
En realidad mis paisanos y yo no nos juntamos casi nunca, ni para jugar y mucho menos para entrenar ya que cada uno está ocupado con sus quehaceres. Casi todos tenemos buenos, exigentes y comprometidos contratos en clubes privados que nos reportan un lujoso bienestar y una apretada agenda. Además, los buenos jugadores del pueblo tienen que jugar la 'Champions League' y, por si fuera poco, querrían hacer historia ganando un Mundial o un Europeo con la actual selección española; algunos no aguantan la presión.

De un tiempo a esta parte el alcalde y el concejal de deportes, buenos conocedores de lo que ‘mueve’ el fútbol, nos han alentado para crear nuestra propia selección y así jugar contra otros pueblos; vamos, igual que hacen los chavales pero no con el objetivo de aprender, divertirse y competir, si no con otro algo más impactante: Intentar convencer a la RFEF (Real Federación Española de Fútbol) para que hable con la FIFA y nos permita acudir al próximo Mundial, Europeo o a cualquier otra competición oficial. Aunque es complicado reunir a muchos buenos jugadores naturales del pueblo, el alcalde asegura que el entrenador puede ser de fuera, incluso que una figura de reconocimiento internacional, nos daría naturalmente más tirón...

Quien sabe, tal y como están las cosas por la FIFA a lo mejor cuela; y sino pidámoselo a Maradona que últimamente parece que tiene manga ancha con los jueces de la FIFA; comenta la gente que tras su incidente de 'que la chupen y que la sigan chupando', la 'charla-juicio' que tuvieron rayó la informalidad y estuvo cargada de anécdotas y comentarios jocosos. De cualquier modo, dice el Alcalde y compañía que tenemos que seguir reivindicando la oficialidad de la selección junto con la independencia del pueblo, aunque a mí me parece que es algo que no se puede tratar a través del deporte… se ponen muy, muy pesados.

Tampoco he entendido nunca a ciertos paisanos, algunos muy influyentes, que siempre se han opuesto a admitir una posible visita de la selección española. Ahora y después de mucho tiempo, el nuevo concejal de deportes ha sido valiente y se ha atrevido a aprobar una resolución en la que invita a la RFEF a poder contar con el pueblo y su campo para organizar algún partido, tanto amistoso como oficial, correspondiente a la programación de la campeona de Europa. Yo como jugador iría siempre allí donde me apoyaran al máximo.

En esta caricatura que os he contado, mi “pueblo” o algunas comunidades autónomas, mis “paisanos” o jugadores de una región, el “alcalde” y el “concejal” o algunos de nuestras federaciones y políticos… pueden ser escenarios y personajes actuales que están utilizando el deporte como moneda de cambio para sus intereses. La verdad es que día tras día suceden tantas cosas alrededor del deporte que suponen un gran espectáculo y un gran entretenimiento, sí, pero de magnitud política. Está claro que no es realista separar política y deporte pero, por lo menos, que el deporte no resulte por norma desvirtuado envolviéndolo por ejemplo con partidismo o tráfico de influencias.

Ahora que estoy en la ciudad sigo viendo a Beckahm en marquesinas y anuncios a pesar de que ya no juegue en nuestra liga. Que tío, vale un Potosí, las que monta; hasta hizo que se bautizará con su apellido la ley en España por la que los 'cracks' extranjeros pagaban menos impuestos que cualquiera de los españoles, aproximadamente la mitad. A nosotros solo nos importa 'el neto' en nuestros contratos así que el Club se 'hace cargo' de los impuestos. De todos modos reconozco que me parece injusto que yo pague indirectamente el doble de impuestos que los fichajes foráneos, sobre todo si es partir del sueldo de nuestros aficionados. Claro, ahora entiendo porque mi presidente no ha visto con los mismos ojos un contrato extranjero que otro español, y también entiendo el ‘mosqueo’ que tienen los canteranos a los que así, nos les es fácil meter cabeza. Quizás la junta directiva de mi club esté pensando más en aras del 'marketing' y del 'merchandaising'; vamos, en vender camisetas, hacer anuncios, negociar con televisiones, hacer giras… pero se está olvidando de hacer equipo. El caso es que la Ley Beckham se acabó. No se si se ha rectificado de cara a una equidad entre deportistas o con el ánimo de recaudar más en esta profunda crisis. Dicen que ahora los clubes se cuidarán de fichar a las “estrellas” y que por eso se va a acabar el espectáculo, el entretenimiento y la abstracción que se ofrece a los espectadores; sinceramente, no lo creo. Lo que sí es cierto es que el presidente del Club y el de la liga en que jugamos están muy indignados y enfadados, alguno amenaza con la huelga y dice eso que decíamos cuando éramos pequeños, ‘yo así no juego’. Bueno, nosotros los jugadores si jugamos pero como se nos ocurra perder contra un equipo de segunda división…

Y por si fuera poco voy y pillo la gripe A. Y todos los del equipo en la cama, con fiebrón y tiritona… y pasamos un par de jornadas sin jugar, y retrasamos el calendario y… hasta nos planteamos cerrar el campo al público para evitar el contagio… y cuando por fin hasta la mascota la pasó… pues nos amenazan con volverla a pasar, ¡que este virus tiene mutantes!¡Diferentes cepas! Y a mí, ¡¿no me dan el Tamiflú?!

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