Nacional

Uno de los marineros del "Alakrana" trasladó a los piratas en un bote al ser liberados

dice que "volverá al índico"

Miércoles 25 de noviembre de 2009
Joaquín Fernánez, uno de los tripulantes del "Alakrana", ha manifestado a los medios de comunicación después de declarar ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que volverá a faenar al Índico, porque esa es su profesión. Además ha dado a conocer que él mismo trasladó en un bote a varios piratas una vez que se produjo la liberación del barco.

Joaquín Fernández, uno de los marineros gallegos del 'Alakrana', ha revelado este miércoles que él mismo trasladó en un bote a "8 ó 9 piratas" una vez que se produjo la liberación del barco, tras 47 días de secuestro en aguas del océano Índico.

"Fue muy duro este traslado"
, explicó en rueda de prensa, tras declarar ante el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, al tiempo que relató que fue el capitán el que le pidió que hiciese "un par de viajes para llevar somalís a tierra".

"En la mitad del recorrido, pasaron los piratas al otro bote y regresé a bordo", detalló.

Además, indicó que durante esta travesía se sacó la camiseta "para que si pasaba algo vieran que yo era blanco, que no eran todos somalís, esta era una de mis preocupaciones, porque no sabía lo que me podía pasar", recordó.

Dijo que el otro compañero que podía realizar esta tarea, llamado espivotero en el argot de los marineros, "no tenía fuerzas".

El tripulante del atunero vasco agradeció la labor realizada por los gobiernos de Euskadi y Galicia para conseguir la liberación de los tripulantes retenidos y manifestó que "desde un principio han luchado por nosotros".

"Dieron todo lo que pudieron y más", afirmó en referencia a los Ejecutivos vasco y gallego.

Joaquín Fernández, que reside en la localidad pontevedresa de Nigrán, comentó que el juez Pedraz "no mostró" fotos de los dos piratas trasladados a Madrid durante la toma de declaración de hoy.

También dijo que su bote "era detectado por cualquier radar", mientras que el de los piratas no y que los días de convivencia fueron muy duros, en un habitáculo de alrededor de "veinte metros cuadrados".

Aclaró este marinero que no sería capaz de reconocer a los piratas porque "en todo momento nos tuvieron con la cabeza agachada y sería imposible identificarlos, porque eran todos iguales", reiteró.

"Yo volveré al barco y al Índico, porque tengo hipoteca, familia y tengo que trabajar", concluyó.

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