OPERACIÓN DE CASTIGO
Viernes 29 de febrero de 2008
La salva de proyectiles palestinos mató el miércoles pasado a un estudiante de la ciudad de Sderot, la más perjudicada por su cercanía con Gaza (sólo unos diez kilómetros) y ayer jueves también alcanzó a otra ciudad cercana, Ashkelon, donde una joven resultó herida leve.
En respuesta a la muerte del estudiante, de cuarenta y dos años y padre de cuatro hijos, Israel organizó diferentes ataques en Gaza y Cisjordania que se saldaron con la muerte de once palestinos, entre ellos tres niños. El jueves Israel también llevó a cabo otra operación de castigo el jueves que acabó con la vida de dieciocho palestinos entre los que también se encontraban cinco niños menores de dieciséis años y un bebé de seis meses. En total desde el miércoles, treinta y un palestinos han muerto, de los cuales catorce eran civiles.
A medida que incrementan las operaciones en territorio palestino, también aumenta el número de cohetes que se lanzan a Israel. Sólo desde el miércoles suman unos ochenta y aparte de la muerte del estudiante de Sderot, hay varios heridos leves y cuantiosos daños materiales.
Hoy viernes, varios parlamentarios de la Knesset (el Parlamento israelí) han pedido que el ejército entre en Gaza para poner fin al lanzamiento de los Qasam. El viceministro de defensa, Matan Vilnai, ha ido tan lejos como para advertir a Hamás de que se prepare para una “shoa”, que en hebreo significa desastre, pero se usa para referirse al Holocausto.
Ehud Barak, el Ministro de Defensa israelí también ha declarado este viernes por la mañana que "Hamás es el responsable directo de lo que está ocurriendo" y que "es necesaria una respuesta israelí y ésta será llevada a cabo", aunque Barak no especificó cuándo. Desde la mañana del viernes el Ejército israelí ha intesificado de forma significativa sus tropas en la frontera con Gaza.
Los mensajes desde el gobierno israelí son confusos, ya que el Primer Ministro israelí Ehud Olmert también declaró el viernes por la mañana que un posible ataque a gran escala en Gaza no era "inminente" y que la lucha contra Hamás requiere "un largo proceso, sin fórmulas mágicas contra los cohetes".
Pero la población israelí, sobre todo en el sur, más que una fórmula mágica lo que pide es la entrada en Gaza y no entiende qué es lo que retiene al ejército para entrar y poner fin a los cohetes. Olmert está optando por el momento por la vía de la contención, ya que existe la posibilidad de que se pacte una tregua con Hamás, aunque no se habla abiertamente de ello en los medios israelíes. De momento, a juzgar por las apariencias, todo está listo para iniciar una operación a gran escala en Gaza, aunque sólo sea para calmar por el momento a la soliviantada población.
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