Opinión

A caballo ganador

Fernando L González | Jueves 03 de diciembre de 2009
¿Realidad o ficción?

Llegó a ser un aguerrido defensor en mi ex-equipo de fútbol de la liga italiana; se convertía en tu sombra, no te dejaba respirar y bordaba la táctica defensiva para neutralizar al contrario. Pasado el tiempo me confesó que, ante un partido de considerable expectación, nuestro ariete y compañero de vestuario le sugirió en privado que fingiera despejes defectuosos, que cometiera penaltis, que no evitara el fuera de juego del delantero rival, que saltara a destiempo ante balones colgados en el área… El haría lo propio sin atacar con suficiente precisión el área contraria. Todo para asegurar la victoria del oponente por un gol de diferencia siendo su recompensa una considerable suma de euros; si la diferencia de goles aumentaba la asignación también lo haría proporcionalmente. En juego una cifra importante de dinero y la seguridad de no dejar rastros ni pruebas en las entregas: chocaron la mano…. Así, con la derrota, iban a dar su ‘pelotazo’ particular y por una noche ‘recalificaban’ nuestro terreno de juego, nuestro preciado césped, para dejar de llamarse ‘terreno champions’. Todo un crimen moral contra nuestros seguidores. Controlarían el marcador durante el partido y administrarían sus fallos que harían resultar creíbles al entrenador y a la afición para no deteriorar su imagen; que pareciera un accidente… Después de todo, ¿quien no tiene un lapsus de vez en cuando? El día del partido se entendieron a la perfección con miradas en el campo, y después se repartieron discretamente el ‘pastel’. Aquel año, y con alguna sospecha de compañeros como yo, lo hicieron un par de veces más con actuaciones dignas de Oscar.


También jugué como centrocampista en Alemania y en un partido muy mediático coincidí con un árbitro igual de temperamental que nervioso. Lo de “¡árbitro comprado, partido regalado!” me vino varias veces a la mente. Me pitó un penalti por rozar al rival que prácticamente se dejó caer. Mientras el colegiado se tragaba mis esperadas e indignadas protestas, el contrario justificaba la polémica decisión retorciéndose de dolor en el suelo, cojeando al levantarse…; actuaba mejor que mi ex-compañero italiano en sus errores forzados de cobro. El numerito de retozar en el césped es a veces común en el fútbol pero lo del árbitro… parecía querer todo el protagonismo del juego, convertirse en la estrella del celuloide; sin cambiar el rictus, impertérrito, calculaba sus temerarias decisiones con alevosía. Serio y amenazante pitó varias faltas injustas, expulsó a nuestro defensa central y perdimos aquel partido. Su objetivo era hacernos perder por más de un gol de diferencia enganchando una proporcional mordida. Vamos, caso de juez que juega con la ley, hace la trampa y… se llevaba tajada. Solo espero que no estuviera compinchado con nuestro central, por lo menos no le abrazó en el campo tras expulsarle ni se guiñaron el ojo en el túnel de vestuarios….










Sí, parece que es una realidad. Sabemos que algunas interpretaciones como estas quedan grabadas e incluso en altas competiciones se retransmiten desde diferentes ángulos y con diversa iluminación… Así que, con cámaras y con tan buenos actores ¿quien dirige estas películas? ¿Quién las produce? Este año 2009 se han rodado en diversos países europeos con diferentes escenarios; se investigan actualmente 200 partidos de fútbol de divisiones inferiores, primeras categorías, e incluso 12 partidos de la de la UEFA y 3 partidos de la Champions League. Los maletines florecen como salvación a la crisis económica. La tentación es muy grande y hay tanto dinero en juego que incluso algunos actores que fuerzan la derrota apuestan a caballo ganador. Desde presidentes de clubes como Giuseppe Postiglione (Potenza Italiano) hasta reconocidos árbitros como el alemán Robert Hoyzer. Dentro de la ley, las productoras indirectas de estos ‘sportmovies’ son las casas de apuestas por Internet que esponsorizan a ciertos clubes, aunque promoviendo paradójicamente otro tipo de juego. Cada año, las apuestas por Internet generan 12.000 millones de euros en Europa con un crecimiento anual progresivo. Los responsables directos son mafias organizadas, y quienes están ahora en el ojo de huracán son los hermanos Milan y Ante Sapina, aunque el grueso de las apuestas se rumorea que ha sido conducido por corredores chinos. Estaré atento la próxima vez que entre en el de mi barrio…

En Alemania se ha creado una "task force" para investigar este escándalo de apuestas a través de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) y Liga Alemana. Junto a la UEFA unirán sus fuerzas para investigar diversos partidos bajo sospecha de haber sido trucados. Según el fiscal de Bochum, "es sólo la punta del iceberg”. Las categorías inferiores no se libran y también se investigan partidos sub-19, sí, menuda formación…. Sin embargo, con el gran reparto de actores y sin rastro de los pagos, creo que no les será tan fácil destapar los amaños deportivos. Tampoco es lógico hacer repetir los partidos ante errores arbítrales garrafales y sospechosos a pesar de que alguien como Thierry Henry pida perdón públicamente por ayudarse con la mano eliminando a Irlanda del próximo mundial. Me inquieta imaginar lo que se puede quedar en el tintero… Me pregunto si esta "task force" podría utilizar un sistema de escuchas telefónicas sobre los investigados para conseguir pruebas, o por lo menos saber por donde van los tiros. No me queda claro si les darían permiso para realizarlas... y en este caso, conociendo la piratería moderna, solo faltaba que pincharan las líneas y que otros más espabilados sacaran también tajada en esas apuestas online.
Según Theo Zwanziger presidente de la DFB: "Una federación deportiva tiene el deber de luchar contra el crimen organizado con ramificaciones internacionales. Sólo podremos lograr esto con el apoyo del ministerio público". En la actualidad, en España no han salido a la luz casos relevantes pero conocemos guiones muy sospechosos y me temo que se seguirán escribiendo a lo largo de la historia. Lo que me hace pensar una vez más en otra razón para instaurar un Ministerio de Deportes. Espero que tome nota nuestro ministro de deportes y quiera delegar.

La verdad, este es un negocio tan antiguo que ha contaminado todo tipo de modalidades, como en boxeo, equitación, tenis, etc y que afecta a la afición, al deporte y a los valores que supuestamente lleva asociados. Siempre habrá gente que siga apostando a caballo ganador pero espero que alguno se pueda llevar cierta sorpresa encajando un duro Golpe.

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