reseña
Viernes 04 de diciembre de 2009
Jack London: En ruta seguido de Escritos políticos
Traducción de Socorro Giménez y Ramón Vilà. Marbot. Barcelona, 2009. 336 páginas. 19 €
El arte de recrear lo vivido fue el principal leitmotiv del escritor norteamericano Jack London (1876-1916), quizá por ser la suya una vida aventurera y llena de aspectos legendarios. Dentro de las páginas de En ruta, publicadas originariamente en 1907, el autor de Colmillo blanco y otras grandes novelas que le supusieron una enorme popularidad y convertirse en millonario, rememoraba con estilo ágil, vibrante de irisaciones y nervaduras, sus tiempos juveniles como vagabundo, recorriendo Estados Unidos al asalto de los trenes y solicitando limosna para poder subsistir, mediante toda clase de ardides, hasta llegar a padecer prisión y formar parte del llamado “ejército del hambre” que pretendía acudir a Washington, el primero de mayo de 1894, en demanda de un programa social que aliviara el paro y la miseria del país, sumido en una grave crisis económica.
Aunque de orígenes modestos, lo que impulsó a London al camino, según él, fue ante todo “...la juventud, la pasión por la vida, el afán de experiencia”; la ausencia de monotonía era el mayor encanto de una existencia donde cada día representaba “una página distinta”. Ya por entonces escribía un diario, y ejerciendo la mendicidad logró adquirir sociología práctica y se acostumbró a contar historias, dos claves de su éxito posterior como novelista. Sin embargo, su relato pintoresco y jovial –aunque a trechos crudo y desconcertante– no oculta el envés de la vida nómada: su constante peregrinar le dejó el testimonio de la existencia precaria de sus semejantes más desfavorecidos: la desesperación de los que no tenían trabajo o soportaban en él toda clase de abusos, así como la dureza del frío, del hambre y el cansancio…
Si su obra literaria fue consecuencia de lo vivido, también lo fue su ideario político. En London, el viaje de la aventura se transformó en un viaje iniciático que dio sentido a su vida. La reedición de En ruta efectuada ahora por Marbot va acompañada por varios de sus Escritos políticos, socialistas y enardecidos, en los que proclama la inminencia de la revolución obrera y declara preocuparse más “por los hombres, mujeres y niños que por las líneas geográficas imaginarias”. Desde lo primeros entusiasmos patrióticos a la fe en la lucha universal de clases, el héroe, el individualista –que no es sino un ingenuo– pasaría de apreciar la lógica del individualismo desafiante en un mundo de fuerza, a la defensa de la acción colectiva y de un mayor bienestar social.
Por José Miguel G. Soriano
TEMAS RELACIONADOS: