A finales de noviembre se desataron todas las alarmas en los mercados bursátiles. Una de las economías más pujantes del mundo, la de Dubái, se tambaleaba como consecuencia del aplazamiento solicitado por el Ministerio de Economía para el pago por parte del "holding" Dubai World de una deuda de casi 2.700 millones de euros. A día de hoy, la estabilidad parece haber regresado a los parqués europeos, si bien la tormenta aún persiste en los de Oriente Medio.
La noticia de la
moratoria solicitada para Dubai World ha sacudido las Bolsas internacionales y ha vuelto a poner de relieve la fragilidad de los "brotes verdes" de la economía mundial.
Este lunes cumple el plazo en el que el "holding" dubaití debía abonar
2.693 millones de euros de vencimientos de bonos islámicos, si bien el Ministerio de Economía del emirato solicitó el pasado 25 de noviembre un aplazamiento hasta el 30 de mayo. Moratoria que el propio director de Finanzas del consorcio ha augurado que no será suficiente.
Eso sí,
ningún banco español aparece en la lista de entidades que participan en los diez mayores préstamos concedidos a
Dubai World, que superan los 21.000 millones de euros, según un informe de la consultora Dealogic.
El mayor de todos los préstamos concedidos al consorcio emiratí alcanza los 4.556 millones de euros, fue acordado el 22 de marzo de 2006 y fue suscrito por Barclays Capital y Deutsche Bank.
El segundo asciende a 3.685 millones de euros, fue acordado el 1 de mayo de 2008 y en él participaron diez entidades distintas, mientras que el tercero data de octubre de 2007 por un monto de 3.350 millones de euros y fue concedido por Credit Suisse, Deutsche Bank, RBS y Arab Bank Group.
¿Qué es Dubai World?Creado en marzo de 2006,
Dubai World es uno de los tres consorcios más importantes de los Emiratos Árabes Unidos y un icono de las economías del golfo Pérsico.
Este "holding" engloba a la firma de desarrollo inmobiliario
Nakheel, constructora de la Isla de las Palmeras, un complejo de hoteles y villas de lujo situadas en una decena de islas artificiales; al gestor portuario
DP World, el cuarto mayor operador de puertos del mundo; la compañía
P&O Ferries, con sede en el Reino Unido, y el grupo de inversiones
Istithmar.
Para financiar su expansión internacional,
Dubai World recurrió a un fuerte endeudamiento. Por ello, ahora "se ve afectada de un grave problema de liquidez al haber caído drásticamente sus ingresos y no poder hacer frente a los vencimientos de la deuda que debe renovar y a los intereses a los que debe hacer frente", ha explicado a EL IMPARCIAL el
profesor del departamento de Economía Cuantitativa de la Universidad Complutense, Alfonso Novales.
El conglomerado cuenta con un pasivo consolidado de 40.398 millones de euros. De ellos, 16.348 millones corresponden a deuda directa, bonos, "sukuks" (certificados de deuda islámicos) y préstamos a sus subsidiarias. El resto consiste en facturas no abonadas a contratistas y cesiones de terrenos.
La tormenta, día a día
- El 25 de noviembre, el Gobierno de Dubái pidió una moratoria de seis meses de la deuda de su "holding" Dubai World. El anuncio hizo temer una posible quiebra del emirato y conmocionó a los mercados.
- Sólo un día después, las agencias de calificación de riesgo Standard & Poor's y Fitch Ratings colocaron en vigilancia negativa a cuatro bancos emiratíes: Emirates Bank International, National Bank of Dubai, Mashreqbank y Dubai Islamic Bank.
- El 29 de noviembre, el Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos movió ficha y salió en rescate de las entidades financieras al poner a disposición del sistema bancario local "facilidades de liquidez adicionales".
- El lunes 30 de noviembre fue el primer día laboral en los Emiratos Árabes Unidos tras conocerse la petición de la moratoria: los índices bursátiles de Dubái y Abu Dabi sufrieron caídas superiores al siete por ciento. Las Bolsas asiáticas, en cambio, comenzaron a recuperarse de los retrocesos experimentados la semana anterior.
- Cuatro días después del anuncio, Dubai World cifró la deuda que está intentando reestructurar con sus acreedores en más de 17.500 millones de euros. Entre las medidas barajadas se encuentra la venta de activos.
- Las Bolsas de Oriente Medio han seguido resintiéndose hasta esta misma semana. La de Dubái registró el pasado miércoles una bajada del 6,39 por ciento; el valor más activo, Emaar, bajó un 9,86 por ciento, muy cerca del límite para la suspensión de las operaciones, fijado en el 10 por ciento.
¿Y ahora qué?Poco después de conocerse la noticia de la solicitud de la moratoria, un informe del Bank of America Merryll Lynch cuantificó
la deuda de los Emiratos Árabes Unidos en 123.280 millones de euros. De ellos, 58.960 millones corresponden a Dubái, es decir, el 47,8 por ciento del total.
De acuerdo con estas cifras y según el banco americano, los Emiratos Árabes Unidos se enfrentan a una
grave recesión hasta 2013, mientras que Dubái deberá afrontar casi 33.500 millones de euros en amortizaciones de deuda durante los próximos tres años.
A ello hay que sumar la caída del turismo, principal fuente de ingresos de la economía dubaití, y la desconfianza de los inversores extranjeros a raíz de la crisis de
Dubai World. Todo ello propiciará que "el sector privado no pueda financiar su endeudamiento, lo que puede generar un serio déficit por cuenta corriente", ha augurado Novales.
La solución, a su juicio, pasa por que el Gobierno implante "una
política fiscal estricta que le pemrita alcanzar un saldo positivo para financiar a su sector privado en ausencia de financiación externa", o lo que es lo mismo, "una reducción del gasto público y una posible elevación de impuestos".
Por lo que respecta a
Dubai World, podría verse forzado a desprenderse de algunos de sus activos internacionales más representativos, como el "Cirque du Soleil" o el transatlántico "Queen Elisabeth 2" en el marco de la reestructuración de su deuda.
No obstante, el profesor Alfonso Novales ve poco probable que se dé una situación similar en otros países. "El problema, como estamos viendo en Grecia, puede venir por el fuerte ascenso del endeudamiento público y las posibles dificultades de hacer frente a los compromisos de pago", pero no por parte de empresas privadas.