Mundo

Mohamed VI comparece en público para acallar los rumores

sobre su salud

Viernes 29 de febrero de 2008
Sin embargo, la opinión pública, la clase política y los intelectuales marroquíes no se sienten aún satisfechos, ya que siguen sin saber lo que ha ocurrido en los 35 días de vacaciones que el Monarca alauí ha pasado en París. El desmentido del Palacio Real a las pocas horas de que EL IMPARCIAL diese cuenta de la intervención quirúrgica a la que fue sometido el Soberano a mediados de enero, no ha disipado las dudas.

En octubre pasado, la hermana mayor del Rey, Lalla Meriem, fue sometida con éxito a una operación quirúrgica, al parecer benigna. Durante casi un mes, la noticia se mantuvo en secreto. Cuando la prensa marroquí tuvo conocimiento del hecho y lo hizo público hubo inmediatamente desmentidos por parte de los círculos palaciegos. Tres semanas después, portavoces del Palacio Real admitieron que se había tratado de una pequeña intervención, resuelta sin complicaciones.




El secretismo sobre todo lo que rodea la vida de la familia real, comenzando por la del Rey y extendido a todos los miembros de la misma, es una norma en Marruecos. Nada de lo que les afecte debe trascender a los súbditos. Es parte de una aureola, mezcla de misticismo y de supremacía dinástica, que se debe mantener cueste lo que cueste.

La única excepción a esta regla ha sido el comportamiento del díscolo "príncipe rojo" Mulay Hicham, primo del Rey, quien el 25 de junio pasado ingresó en una clínica norteamericana para ser operado a corazón abierto. Fue el mismo Mulay Hicham quien informó de la enfermedad a sus amigos más cercanos para que la prensa lo difundiese y proporcionó la foto que fue publicada en Marruecos.

TEMAS RELACIONADOS: