Beatriz Reyes Nevares | Domingo 13 de diciembre de 2009
Ahora en otra maravillosa cuidad europea sin casinos ni oportos, pero también llena de riquezas.
Enorme diferencia entre Portugal Y Dinamarca, este con su pobreza ancestral.
La próxima será en México. En 2010.
Qué podrá decirse con que caradura, desfachatez y cinismo diría México su verdad.
O como siempre con engañifas como si los 192 países creyeran que , aquí, sobre todo en el D.F. jodido, dolido y lastimado, ahora en plenas fiestas navideñas como si viviésemos como Alicia en el país de las maravillas? , se está haciendo algo verdaderamente para combatir la contaminación, contribuir para solucionar el gravísimo problema que amenaza al mundo entero como es el cambio climático.
No todos somos lumpen proletarios, vendedores ambulantes, mayores pensionados ni jóvenes que reciben becas, aunque no requieran ni siquiera buenas notas. Ni madres solteras que también gozan de privilegios. O las que sin rubor alguno abortan sean casadas o jovencitas solteras.
Los marchistas que día tras día protestan bloquean la cuidad por entero secuestran a los ciudadanos que no pueden llegar a sitio alguno a menos que sea en el saturadísimo METRO. Ahora para colmo estamos de fiestas navideñas con Belenes, nacimientos en México con figuras de barro y algunos descaradamente de artesanía China.
El narcomenudeo sigue en auge las calles, están llenas de hoyos que parecen cráteres de la Luna. En la Plaza Mayor, el Zócalo de esta maravillosa cuidad está congelado. La pista de hielo el tobogán y un lugar para que los niños se sientan en Central Park, muy neoyorquinos aventándose bolas de nieve.
Placidin Domingo va cantar gratuitamente, dado que, no resiste la tentación de decir que sí a cuanto contrato consigue en México.
Lo mejor de todo es que ya podemos presumir de un Record Guinness dado que tenemos el árbol navideño más grande del mundo más que el de Brasil, que el de Madrid, que los de Nueva York, patrocinado ahora según se dice por una Compañía cementera de Monterrey que fue la que le vendió al Gobierno del D.F. el material para pavimentar el Circuito Interior ahora llamado Bicentenario. Además una compañía refresquera copatrocina.
Que dramático es que las niñas y los niños desnutridos que venden chicles en las calles que lavan cristales de los coches que piden limosna a lado de sus madres, que ni siquiera llegan a ser beneficiarios de programas sociales del Gobierno Federal, como el de la leche Liconsa se entretengan ahora con la efímera felicidad, que contradice el dicho “Barriga llena corazón contento”.
Sus padres y sus madres ni siquiera piensan menos reflexionan que de alguna manera también son “acarreados” , por un entusiasmo pedestre por ir a ver el ARBOLOTE que solamente le va a traer al D.F. mas contaminación , que va a consumir más Mega Watts de los que aconseja la lógica . “Elemental mi querido Watson”.
No les importa un carambas.
Por si faltara ahora las autoridades del Gobierno del D.F. solicitan un aumento en el presupuesto de 7200 millones de pesos para un tranvía que recorrería el CENTRO HISTORICO eso sería ya de plano guillotinar a los comerciantes, a los restauranteros, a los que siguen viviendo allí, ó sea darles en la madre.
Paradójicamente la misma cantidad se solicita para la educación en el D.F. ¿Qué se infiere de esto? ¿Prefieren que los jóvenes sean cada día más improperados y zafios para que sean la materia prima ideal para ambulantes narcomenudistas asaltantes ladrones con violencia de automóviles o juanitos? ¡Que dios nos coja confesados! Por fortuna no todos, somos de esa calaña.
Rafael Acosta que de luchador social y pelele de López Obrador pasó a ser tan villano y tan pillo como los que lo empujaron a la farsa grotesca que se vive en Iztapalapa.
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