Los grupos de profesionales de la Sanidad que tienen parte en el proceso de un aborto están mostrando su total oposición a una Ley del Aborto que les obliga a dejar por escrito los motivos de su objeción de conciencia. Algunos de éstos ya han explicado a EL IMPARCIAL "que no es sólo una cuestión ética, es ilegal, va contra la Constitución", que establece que "nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias".
Desde los médicos a los estudiantes, pasando por todos los especialistas involucrados en el nacimiento de una vida, se están manifestando en contra de la reforma de la
Ley del Aborto promovida por el Gobierno de Zapatero y de la obligatoriedad de tener que dar por escrito sus motivos de objeción de conciencia frente a un aborto, creándose igualmente un listado de los médicos objetores.
La Organización Médica Colegial (OMC), en un comunicado al respecto de la Ley del Aborto, ha señalado que "los médicos colegiados aceptarán, como no puede ser de otra manera, las leyes emanadas del Parlamento, pero sometiéndolas siempre al valor superior de la libertad de conciencia de cada uno". Afirman que "la Objeción de Conciencia es un Derecho fundamental e irrenunciable".
La doctora Sonsoles Alonso, portavoz de Ginecólogos por el Derecho a Vivir.
Por su parte, las portavoces de la plataforma
Ginecólogos DAV, que aglutina a casi 200 profesionales,
Sonsoles Alonso y
Carmen Sabadell, han rechazado la creación de las "listas de objetores" en los hospitales públicos porque "supone crear dos tipos de profesionales" y no aceptan "que se aproveche la práctica de abortos como una ventaja frente a otros colegas para conseguir un puesto o una plaza estatutaria".
Además, el presidente de la
Asociación de Bioética de Madrid (ABIMAD),
José Jara, ha explicado a EL IMPARCIAL que el problema de tener que dar por escrito las razones de objeción de conciencia "no es sólo de contenido ético, es de contenido legal". Así, ha dejado claro que "las listas de médicos objetores son ilegales porque van contra la ética de mínimos, que es lo que marca nuestra Constitución". La Carta Magna, en su artículo 16.2 establece que "nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias".
Igualmente, Jara habla también de "discriminación" porque "es una medida tomada de espaldas a los profesionales, sin contar con nadie, ni con la Organización Médica Colegial ni con ningún tipo de representación de la sociedad científica, no ya de la bioética, sino la de los ginecólogos o la de los anestesistas, por ejemplo". En este sentido, el presidente de
ABIMAD ha destacado que desde el Ejecutivo se ha dicho que "esto sólo tiene que ver con el cirujano y con la enfermera, despreciando al anestesista, que es un personal tan cualificado como los otros dos, y otros tantos que participan en el proceso".
Los farmacéuticos y la "píldora", igualEl presidente de ABIMAD ha resaltado igualmente que esto es extensible también a los farmacéuticos que suministran la píldora del día después: "Efectivamente, estamos en lo mismo. Es otro campo de actuación sanitaria que es del mismo estilo".
Al respecto, Sonsoles Alonso y Carmen Sabadell han agregado que "la píldora del día después o el DIU no son sólo anticonceptivos, también pueden ser antiimplantatorios y, por lo tanto, abortivos, según el momento en el que se administren". Por ello, también rechazan la financiación de esta forma de aborto químico "con cargo al bolsillo del contribuyente".
Al margen del profesionalEl presidente de la Asociación de Bioética de Madrid, José Jara.
José Jara ha denunciado precisamente el estilo de funcionamiento del Gobierno, donde "todo este tipo de decisiones se toman al margen de los profesionales, sin ninguna oferta de diálogo y sin tener en cuenta la conciencia de las personas implicadas en este tipo de actuaciones".
Desde la Asociación de Bioética de Madrid se quiere dejar claro que éstas "no son actuaciones médicas, sino que son actuaciones de tipo sanitario, es decir, se requiere una serie de conocimientos para poderlas realizar, pero están absolutamente fuera de los objetivos de la profesión médica, que es curar enfermedades, cuidar a los enfermos, aliviar dolor". Jara concluye que "de hecho, se consideran en contra de lo que es la deontología profesional al haber una vida en peligro que se acaba eliminado, que es la vida del feto".
En este sentido se han pronunciado también las portavoces de la plataforma Ginecólogos por el Derecho a Vivir: "Los objetores cumplimos con nuestro deber deontológico de cuidar de la salud de nuestros pacientes, en este caso, la mujer y el bebé no nacido". Y añaden que "si quieren que el Sistema Público financie los abortos, como ahora, que creen centros
abortorios, con
aborteros y no con médicos que, aunque no realicen abortos, también han luchado por su plaza en un hospital público".
Por su parte, las asociaciones "Universitarios por la Vida", "Médicos por la Vida" y "Nasciturus" han expresado también su rechazo a que se les obligue a aprender cómo se practica un aborto. Según la asociación, la futura Ley del Aborto, "además de atacar el derecho a la vida, será restrictiva con los derechos de los sanitarios".
Médicos desarrollando su trabajo.
Jóvenes y universitarios contra el abortoIgualmente, desde Hazteoir Jóvenes se ha respaldado una carta remitida por el portavoz de esta organización en Andalucía, Antonio Infantes Sevilla, al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y abierta al resto de titulares del Ejecutivo y diputados del Congreso. En la misiva se advierte de que los estudiantes sanitarios sabrán defender los valores consagrados en nuestra Constitución y la labor a la que van a dedicar sus vidas:
"Si hace falta que objetemos, objetaremos, si no nos lo permiten, nos negaremos a entrar a la clase en cuestión y si hace falta montar una huelga de hambre, la montaremos. Si no nos escuchan en nuestro país, iremos a Europa, a la ONU o a quien corresponda a instancias superiores, pues no seremos cómplices del asesinato de inocentes y de convertir un delito, un asesinato tipificado en el Código Penal en un ‘derecho', que da, no sabemos bien, qué libertades, a la mujer. Creemos que todo lo contrario, el aborto limita a la mujer, elimina la responsabilidad del padre y abandona a la mujer".HO Jóvenes responde así ante la imposición de una materia que, además de obedecer a un interés de puro adoctrinamiento ideológico que atenta contra su libertad y su conciencia, cae en el surrealismo al ser el aborto ajeno a la praxis médica, como acepta todo médico en el Juramento Hipocrático que realizan:
"Me NIEGO a ser instruido en tal practica, de la misma manera que me negaría a practicar una eutanasia. Un médico está para curar o facilitar la vida de un enfermo, no para quitar la vida. Con el juramento Hipocratico juramos no dar droga alguna o pesarios abortivos (...) quien lo incumple no se le puede considerar médico. No te hace médico el estudiar la carrera, te hace médico el servicio al paciente (...). Un médico que practica un aborto deja de ser un médico", afirma el portavoz de HO en su misiva.
Rueda de prensa de Abimad con Inmaculada López, secretaria de la Federación España Educa en Libertad, José Jara, presidente de ABIMAD, y Ana de Arístegui, representante del personal de Enfermería.