Cultura

Ana Mato: "Mis palabras se han sacado de contexto con mala fe"

RESPONDE A LA CRÍTICA DE MIGUEL ÁNGEL MORATINOS

Sábado 01 de marzo de 2008
Miguel Ángel Moratinos: "la analfabeta es Ana Mato, que con sus declaraciones se descalifica a sí misma". ¿Qué respuesta le merece esta acusación?

Fueron unas palabras desafortunadas por mi parte, en ningún momento quise decir que los niños andaluces son analfabetos, tan solo que en España hay regiones con un gran déficit en materia educativa y Andalucía está a la cabeza. Era una crítica a la política de Manuel Chaves, todo el mundo sabe que en España ya no hay analfabetos. Respeto la crítica de Moratinos pero no la comparto, se ha sacado de contexto con mala fe. Acepto las críticas de buena gana pero se ha querido meter este tema en campaña y se trata tan solo de unas expresiones desafortunadas y de una mala interpretación.




El ministro ha dirigido su crítica esta vez a una de las caras más destacadas del Partido Popular. ¿Cómo y cuándo se entera de su "número 3" en la lista de Madrid?

Me enteré el día que se reunió el comité electoral nacional. Es cierto que 15 ó 20 días antes me llamó Mariano Rajoy para decirme que si me venía a la lista electoral con él a Madrid, y le dije que estaba bien en Bruselas pero que, si le hacía falta, que estaba a su disposición. Del "número 3" me enteré volando a Madrid, una vez ya estaba prácticamente concretado el número.

Ese "3" es más que un lugar de partida para acceder al Congreso de los Diputados, es la muestra de que en su partido es una persona apreciada. ¿Imaginaba este alto grado de confianza por parte de su partido?

Estoy muy orgullosa. Para mí ha sido un honor que Mariano Rajoy confíe en mí. Ya ha sido un orgullo que quisiera que volviera para Madrid porque demuestra que tiene confianza en mí. Lo que más me satisface es que creo que soy una persona querida en el partido porque todo el mundo se ha puesto muy contento con mi vuelta, y eso produce mucha satisfacción aunque también una gran responsabilidad. En lo personal sé que no voy a fallar a nadie y en lo profesional espero no defraudar a nadie tampoco.

¿Le duele que le pregunten por el famoso cupo?

Yo aquí lo tengo fácil. Fui de “número 3” también en las elecciones anteriores y en esa época no había Ley de Paridad ni de cuotas, y eso me da la seguridad de que no ha sido así. Las cuotas nos hacen un flaco favor a las mujeres y me gustaría que a ninguna mujer le tuvieran que preguntar eso.

A lo largo de su trayectoria ha desempeñado la labor de diputada en el ámbito regional, nacional y europeo. ¿Con cuál de esas experiencias se queda?

Son etapas diferentes. En la política autonómica aprendes mucho, la nacional creo que es la más apasionante de todas y, la europea, lo que te crea es un punto de vista diferente, más de consenso porque tienes que negociar con 27 países diferentes que defienden intereses particulares. Por tanto, son formas muy distintas de ver la política y al final te dan una experiencia que permite contemplar las cosas con cierta distancia.

¿Es más difícil crecer en política para una mujer?

Sí, es más difícil para una mujer, en unos partidos más que en otros. Pero básicamente porque una mujer primero tiene que valer y segundo demostrar que vale, y a un hombre se le presupone la valía. Al final, las mujeres demostramos que somos más competentes y que cuando nos entregamos a un trabajo lo hacemos al 100%. Es verdad que tenemos un hándicap, que es conciliar la vida familiar con la laboral que, hoy por hoy, todavía los hombres no lo hacen y al final, cuando una mujer decide tener una familia, a veces tiene que abandonar su trabajo para dedicarse a la familia porque le es incompatible.

Actos, reuniones, vuelos, una gran responsabilidad y, por si fuera poco, madre de familia.

Es difícil, pero para mí y para todas las mujeres que tengan hijos. Supone un esfuerzo extraordinario porque quieres llegar a todas partes pero a veces no lo consigues al 100 por cien y eso te produce cierta frustración. Necesitamos un Gobierno que apueste por las mujeres y nos reste discriminaciones. Creo que tenemos que conseguir que se flexibilice la vida laboral, personal, los horarios laborales, comerciales y también los calendarios escolares porque a veces hay que hacer esfuerzos sobrehumanos para estar en todo. Muchas veces llegas a casa y te encuentras con que estás cansada y no tienes ganas de jugar con tus hijos o estudiar con ellos, y es muy importante que lo hagamos.




¿Cuál es su labor en campaña?

Muchos actos de cercanía con los ciudadanos. Intentamos que nuestro programa lo conozcan en todas partes. También muchos actos sectoriales y con militantes de los partidos y simpatizantes, y mucha labor a través de los medios de comunicación. Queremos que nuestro proyecto llegue a todo el mundo, que nadie deje de votar porque no conozca lo que ofrecemos.

A las puertas del segundo debate, ¿en qué medida cree que puede cambiar el voto de los ciudadanos?

No es el número de votos que puede cambiar pero sí sé que son necesarios los debates, que los ciudadanos vean que hay maneras distintas de actuar, proyectos diferentes y candidatos diferentes. Creo que en el primer debate se manifestó que hay un proyecto, el de Mariano Rajoy, que está mirando al futuro y centrado en los problemas de los españoles, frente a un Zapatero que demostró ser un presidente que está más en el pasado que en el presente y que desde luego no está en la realidad de las cosas. Habló mucho de la etapa de Aznar pero no hizo ningún balance de su gestión ni hizo ninguna propuesta de futuro, difícilmente puede hacer una propuesta de futuro aquel que piensa que la situación está bien.

¿Cuáles han sido los principales puntos débiles del Ejecutivo de Zapatero?

La situación económica es un punto muy débil del Gobierno porque afecta especialmente a las familias y, por primera vez, se está destruyendo empleo en España. Cuando llegué a Bruselas éramos los líderes en creación de empleo y ahora somos el segundo país que más destruye empleo. Los precios han subido muchísimo y Zapatero dice que es por el petróleo. El petróleo ha subido en toda la zona euro y sin embargo en España han crecido un 30 por ciento más que en el resto de los países, lo que nos convierte en el segundo país en subida de precios después de Eslovenia. Las hipotecas han subido tanto que a la mayoría de los españoles les cuesta pagarlas y los bancos ven que muchas de ellas no se pagan. Los inmigrantes que vinieron a nuestro país y se compraron una vivienda tienen que alquilar habitaciones para poder pagar la hipoteca y las mujeres, que siempre son las grandes perjudicadas de las crisis económicas, son las primeras que están engrosando las listas del paro.

¿Esos son los temas que abordarán en la última semana de la campaña?

Abordaremos los que afectan a los ciudadanos, como es la situación económica. En segundo lugar la igualdad de derechos de todos los ciudadanos de España, la lucha contra el terrorismo, la educación de nuestros hijos que hoy es un desastre absoluto o el tema de la inmigración. Queremos que vengan los inmigrantes pero que vengan de forma ordenada y puedan convivir con nosotros. Creo que, básicamente, esos son los aspectos que los ciudadanos nos dicen que les preocupan.

Manuel Pizarro fue la gran sorpresa de Rajoy, sin embargo voces críticas señalan que el globo se ha desinflado.

Al contrario, creo que Pizarro es una persona que para cualquier equipo es un lujo y que tiene muchísimo que aportar al partido y muchísimo más a la sociedad, sin ninguna duda es un valor emergente. Creo que si conseguimos con su apoyo ganar las elecciones, los ciudadanos pueden confiar en que la situación económica y las posibilidades económicas de nuestro país crecerán sin ninguna duda.

Pero la mayor parte de las encuestas dan como vencedor a Zapatero, incluso algunas apuntan a una mayoría absoluta socialista. ¿Se las cree?

La verdad es que no, porque no es lo que me dice la situación y los contactos que tenemos en la calle. No sé cuál va a ser el resultado pero si es verdad que hay una ilusión de cambio en España. Muchos que votaron al PSOE también creen que vamos en un rumbo a ninguna parte, y no digo que vayan a votar al PP, pero estoy convencida de que no van a a dar su voto a Zapatero porque no confían en el.

¿Cuál es su relación con Rajoy?

Una relación de amistad porque le conozco desde hace muchísimo tiempo y es una persona con la que tengo mucha confianza. Le veo muy bien, veo que puede ser un magnífico presidente del Gobierno, ya ha sido un magnífico jefe de la oposición en una etapa muy difícil para nuestro partido. Estoy muy orgullosa de él y también del partido, porque es un partido unido, fuerte y entusiasmado. Y a Rajoy le veo con muchas posibilidades de ser presidente del Gobierno, creo que se cree lo que dice, el programa electoral lo ha diseñado él mismo, tiene muchísima ilusión y una gran esperanza en el futuro de España.

En las últimas semanas hemos asistido a cómo artistas o miembros de la universidad se han manifestado contrarios a su partido y, en el otro lado, a un grupo de periodistas que han unido sus voces contra el Gobierno. ¿Beneficia esta disputa política en gremios ajenos a ella?

Esta disputa crispa. Zapatero dijo que había que tensionar y dramatizar, por lo tanto es parte del guión de su guión. Las divisiones no son buenas y los bandos tampoco, creo que en política hay adversarios pero nunca enemigos. Zapatero es experto en tratar de dividir a los españoles, pero divisiones artificiales porque los españoles no estamos divididos. Al final, cuando uno azuza y agita la radicalización y la ampara, pasa esto. En mi partido no vamos a entrar en eso, lo que los ciudadanos demandan es un futuro de confianza y en eso estamos. El PSOE que se dedique a crispar y a tensionar, que ya ha dicho que lo va hacer.

Si ganan el 9 de marzo, ¿tenderán la mano al PSOE?

Creo que hay temas básicos de la sociedad que nunca se deberían haberse roto, como el terrorismo, la situación territorial o la política exterior. Es nuestra forma de ver la política y estoy segura de que Mariano Rajoy así lo hará. Hay cuestiones que no puede decidir uno solo como no ha hecho Zapatero. También le digo que consensos con Zapatero van a ser difíciles, pero cuando pierda las elecciones vendrá otro líder socialista que sin ninguna duda volverá a la senda de la que nunca deberíamos haber salido.

Ganen o no, usted ocupará un asiento en el Parlamento. ¿Sus aspiraciones terminan allí?

Mi única aspiración es colaborar en el proyecto del PP, estoy a disposición del partido, lo estoy ahora que Rajoy ha decidido que era más importante que estuviera en Madrid que en Bruselas. No tengo ninguna otra aspiración que colaborar para que España salga adelante y pondré mi granito de arena para que mi partido pueda ganar las elecciones.

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