PERFIL
Domingo 02 de marzo de 2008
Pausado, tranquilo, templado, prudente y sereno, asume este propósito con el aval de tener experiencia de Gobierno, de tener encuestas que sitúan a su partido muy cerca del PSOE, con la convicción de haber ganado a José Luis Rodríguez Zapatero en el primer cara a cara y con la seguridad de que el próximo 9 de marzo recuperará la confianza de los españoles.
"Me siento más cerca de ganar las elecciones", ha dicho esta semana tras su debate con Zapatero, a lo que ha añadido: "Ahora estoy preparado para ser presidente del Gobierno".
Reconquistar el poder fue el reto que él mismo se planteó la noche del 14 de marzo de 2004, tras una derrota absolutamente inesperada para los populares.
Como líder de la oposición, los temas principales de enfrentamiento con el Gobierno han sido la lucha antiterrorista y el rechazo a la "negociación" con ETA, además de la reforma del modelo de Estado, con el Estatuto de Cataluña como centro de la polémica.
Nacido en Santiago de Compostela el 27 de marzo de 1955, licenciado en Derecho y registrador de la propiedad, el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno se ha definido a si mismo como un hombre de palabra y de partido, sensato y previsible, independiente, así como orgulloso de ser gallego y español.
"Conmigo no hay sorpresas, ni conejos en la chistera; se sabe cómo soy", ha asegurado en más de una ocasión.
Comenzó su carrera política con Manuel Fraga en Galicia, en Alianza Popular, partido por el que fue diputado en las primeras elecciones autonómicas gallegas.
Ha sido uno de los ministros "todoterreno" de José María Aznar y fue el artífice y director de las dos campañas electorales que acabaron con el triunfo del PP, la de 1996 y la de 2000.
Pero su gran periplo político comenzó en septiembre de 2003 nada más conocerse que -a propuesta de Aznar- el Comité Ejecutivo del PP le había nombrado "sucesor".
Tiene fama de prudente y dialogante y su talante conciliador le ha llevado a superar en estos cuatro años algunas situaciones difíciles, como haber conseguido mantener unido el partido después de la derrota electoral, a pesar de no haber evitado que se fueran barones como Jaume Matas o Josep Piqué.
Rajoy también ha conseguido la ansiada "reconciliación", al menos de manera aparente y durante la campaña, entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón, después de excluir al alcalde de las listas electorales y de que este amagara con dejar la política.
En estos cuatro años, y especialmente, en una larga precampaña electoral, ha recorrido miles de kilómetros por todas las comunidades autónomas para presentar su alternativa de Gobierno.
A pesar de su timidez, en este tiempo se ha visto un Rajoy más cercano a los ciudadanos e, incluso, se ha dejado ver en revistas acompañado de su mujer, Elvira Fernández, y de sus dos hijos, algo impensable hace unos años.
Lector de novela histórica y aficionado a la música de los años setenta, es un gran aficionado al deporte, en especial al ciclismo y al fútbol, dos de sus grandes pasiones, junto a la de fumar puros.
Tiene un estrecho grupo de colaboradores, siendo algunos de los más cercanos Francisco Villar, Pedro Arriola, Pío García Escudero, Carmen Martínez Castro, Gabriel Elorriaga y Ana Pastor.
Desde hace unos meses no se separa de Antonio Sola, un catalán que ha fichado para asesorarle en temas de imagen.
Después de que con 27 años estuviera a punto de perder la vida en un grave accidente de coche que le llevó a dejarse barba para ocultar las cicatrices que le dejaron, el 1 de diciembre de 2005 se llevó otro gran susto al estrellarse el helicóptero en el que viajaba en Móstoles (Madrid), en el que resultó herido leve.
Entonces dijo que nunca más se subiría a un helicóptero, una promesa que de momento ha cumplido.
"Yo tengo palabra. Al buey por el asta y al hombre por la palabra", repite de vez en cuando.
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