TRAS LA OPERACIÓN COLOMBIANA
Domingo 02 de marzo de 2008
El mandatario galo, personalmente involucrado en el rescate de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, llamó a "todas las partes involucradas" a hacer prevalecer "las consideraciones humanitarias" y facilitar los esfuerzos a favor de la liberación de los rehenes que permanecen en manos del grupo insurgente. Francia ha solicitado la liberación de todos los secuestrados, y especialmente, la de Betancourt, cuyo estado de salud ha empeorado gravemente a lo largo de sus seis años de cautiverio.
Por su parte, el presidente venezolano ha advertido a Colombia que una eventual incursión militar en su territorio supondría una “causa de guerra”. La advertencia la realizó Hugo Chávez tras calificar de "preocupante" e inédito el hecho de que las fuerzas castrenses colombianas hayan reconocido "alegremente" que, "violando la soberanía de un país vecino" entraron en el territorio de Ecuador para concretar la captura a "Raúl Reyes".
Exigen disculpas
Desde la capital ecuatoriana también crece la tensión tras la operación en la que, además de Reyes, perecieron otros 16 guerrilleros que pertenecían a su círculo de seguridad. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha deplorado "la agresión" por parte de Colombia, y llamó a Quito a su embajador en Bogotá. Además, Correa ha exigido indemnizaciones y disculpas a su homólogo colombiano.
En rueda de prensa en la Base Aérea Mariscal Sucre de Quito, Correa ha manifestado que cree que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, le mintió al informales de la operación y que considera ésa la "peor agresión que ha sufrido Ecuador por parte de Colombia", cuyos militares entraron en territorio ecuatoriano.
Bogotá también anunció que las fuerzas militares de Ecuador se encuentran actualmente "en estado de alerta" en la frontera con Colombia y "repelerán cualquier agresión externa", según confirmó el ministro de Defensa ecuatoriano, Wellington Sandoval. "Existen tropas que están instaladas este momento en el lugar de los acontecimientos", las mismas que constataron que el ataque de las fuerzas militares colombianas dejaron en el sitio, 15 guerrilleros muertos y dos subversivas heridas, precisó Sandoval. "Éste es un sitio muy recóndito en la selva (amazónica) y, obviamente, nuestras tropas no estaban presentes" en el momento del ataque, porque es "muy difícil" tener efectivos a lo largo de toda la frontera, añadió.
Condena desde Nicaragua
La última reacción contraria a la maniobra para combatir a las FARC de Álvaro Uribe ha llegado de Nicaragua, donde Daniel Ortega, presidente del país, ha condenado igualmente "la actitud del (presidente) Uribe de asesinar a Raúl Reyes en un momento que debe de ser de alto el fuego", después que la guerrilla colombiana haya liberado a siete personas de entre unas 40 que tiene secuestradas. Según el líder sandinista, el presidente Uribe al "matar (a Raúl) también mata las posibilidades del proceso paz en Colombia, donde se imponen las fuerzas más atrasadas de ese país invadido por los yanquis".
La operación militar contra las FARC comenzó este viernes en la región de Putumayo, cerca de la frontera con Ecuador. En la operación militar también perdió la vida un soldado del Ejército identificado como Carlos Hernán León. El sitio donde se cometió la matanza de guerrilleros colombianos por parte del Ejército de ese país se encuentra en el sector conocido como Angostura, "a dos kilómetros y algo más" de la línea de frontera, en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos.
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