denuncia que los hombres tienen "relegado" a Dios
Viernes 25 de diciembre de 2009
El Papa Benedicto XVI se cayó anoche y se levantó inmediatamente cuando se dirigía al altar mayor de la basílica de San Pedro del Vaticano para celebrar la Misa del Gallo, debido al trasiego desatado cuando una mujer intentó saltar una valla del interior del templo para alcanzarle. Por primera vez en la historia reciente de la Iglesia Católica, Benedicto XVI ofició anoche la tradicional Misa del Gallo dos horas ante de la medianoche, en la que denunció que los hombres no consideran una prioridad a Dios y lo tienen relegado al último lugar.
Por primera vez en la historia reciente de la Iglesia Católica, Benedicto XVI ofició anoche la tradicional Misa del Gallo dos horas ante de la medianoche, en la que denunció que los hombres no consideran una prioridad a Dios y lo tienen relegado al último lugar. La Misa del Gallo se adelantó a las diez de la noche local para evitar fatigas al Papa, que tiene casi 83 años, y mañana, Navidad, volverá de nuevo a la basílica de San Pedro para pronunciar el Mensaje de Navidad e impartir la bendición "Urbi et Orbi", a la ciudad de Roma y a todo el mundo.
La ceremonia comenzó con un imprevisto: Benedicto XVI se cayó y se levantó inmediatamente cuando se dirigía en procesión hacia el Altar Mayor, debido al trasiego desatado cuando una joven, vestida de rojo, intentó saltar una valla del interior del templo para alcanzarle.
La mujer, al parecer con problemas psíquicos, sólo pretendía saludarle. Inmovilizada inmediatamente, fue trasladada a la Gendarmería Vaticana para ser interrogada. En el guirigay formado también se vio involucrado el cardenal francés Roger Etchegaray, de 87 años, que cayó también al suelo y ha tenido que ser hospitalizado en el Policlínico Gemelli, de Roma. Benedicto XVI llegó hasta el altar mayor y ofició la misa, en total normalidad.
Este viernes, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, ha informado de que Benedicto XVI está "bien" y pronunciará este viernes el Mensaje de Navidad e impartirá la bendición "Urbi et Orbi". La mujer, que ha sido identificada como Susanna Maiolo, de 25 años y nacionalidad ítalo-suiza, ha sido ingresada en un centro sanitario, debido a que sufre problemas psíquicos, precisó Lombardi.
En el incidente, también cayó al suelo el cardenal francés Roger Etchegaray, de 87 años, que formaba parte de la procesión, y que tuvo que ser hospitalizado en el Policlínico Gemelli, de Roma. El portavoz vaticano dijo que el purpurado tendrá que ser operado del fémur. Lombardi aseguró que las condiciones de Etchegaray son "buenas".
En una basílica de San Pedro abarrotada de fieles, iluminada y que dejaba al descubierto todo su esplendor, y ante una imagen del Niño Jesús a su lado, el Papa Ratzinger dijo que con el Nacimiento, Dios es "realmente un Dios con nosotros" y que el Naimiento de Cristo no puede dejar a nadie indiferente.
Recordó que los pastores fueron hacia el Portal corriendo, ya que el Hijo de David, "tan esperado" había venido al mundo en Belén "y no había otra cosa que pudiera tener mayor importancia". "En nuestra vida las cosas no son así. La mayoría de los hombres no considera una prioridad las cosas de Dios, no les acucian de modo inmediato. Y también nosotros, como la inmensa mayoría, estamos bien dispuestos a posponerlas. Se hace ante todo lo que aquí y ahora parece urgente. En la lista de prioridades, Dios se encuentra frecuentemente casi en último lugar", denunció el Papa.
El Obispo de Roma subrayó que el Evangelio dice que Dios tiene la máxima prioridad y que "así, pues, si algo en nuestra vida merece premura sin tardanza, es solamente la causa de Dios". Y abogó para que, aprendiendo de los pastores, los hombres dejen en un segundo lugar otras ocupaciones, "por muy importantes que sean" y se encaminen hacia Dios. Sin embargo, constató que la mayor parte de los hombres modernos "vive lejos" de Jesucristo.
"Vivimos en filosofías, en negocios y ocupaciones que nos llenan totalmente y desde las cuales el camino hasta el pesebre es muy largo. Dios debe impulsarnos continuamente y de muchos modos, y darnos una mano para que podamos salir del enredo de nuestros pensamientos y de nuestros compromisos, y así encontrar el camino hacia Él", afirmó.
Mirando al Niño recién nacido, el Papa teólogo manifestó que la "señal de Dios" es su humildad, el hacerse pequeño, niño, para pedir nuestro amor" y que esa señal invita a la fe y al amor y que el hombre será semejante a El cuando renuncie a la violencia y use solo las armas de la verdad y del amor".
El Papa exhortó a los hombres a "despertar" para que les llegue el mensaje de Cristo y denunció que los conflictos en el mundo y la imposibilidad de conciliación recíproca es consecuencia del estar encerrados en nuestros propios intereses, del egoismo.
La misa comenzó con el anuncio del nacimiento del Señor con la lectura del antiguo texto de las "Kalendas". Siguió con un homenaje floral ante la imagen del Niño Jesús realizado por seis niños, dos de Italia, otros dos de Costa de Marfil y uno de Filipinas y otro de Corea.
Durante la misma se pidió por todos los gobernantes del mundo para que promuevan la justicia y la paz, por los pobres y los que sufren y por todas las familias.
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