Jueves 31 de diciembre de 2009
El matrimonio de Cristina Fernández y Néstor Kirchner, podrá descorchar tranquilamente la botella de cava o de champán en Nochevieja, ya que su multimillonario patrimonio, el cual acrecentó sospechosamente en 2008 con poco más de cinco millones de euros adicionales a su jugosa cuenta de ahorros, no será revisado por la Justicia argentina. Y es que el juez Norberto Oyarbide decidió sobreseer la causa judicial que investigaba el presunto enriquecimiento ilícito de esta dupla presidencial que ha gobernado al país austral desde 2003.
Un dudoso incremento de 158% por ciento de los bienes personales de los Kirchner en menos de un año, no ha sido excusa suficiente para levantar las sospechas sobre la procedencia de los mismos, sino todo lo contrario. Los actores judiciales dentro de este proceso han optado por tirar la toalla y dejar en puntos suspensos una investigación que, pese a que es preceptivo que prime la presunción de inocencia, debió ser llevada con la seriedad, la profundidad y la imparcialidad que exige el caso, por respeto tanto a los ciudadanos argentinos como a las instituciones del Estado.
El conformismo parece ser la constante de un sistema judicial cada vez más cuestionado, que da sensación de que se decanta por buscar los “caminos verdes” para no meterse en el tinglado burócrata que demanda este tipo de procedimientos, lo que pone en riesgo la transparencia de una institución que tiene el deber de contrastar la verdad para impartir justicia.
El sobreseimiento a la causa contra los Kirchner, no sólo les deja intacto más de cinco millones de euros de cuestionada procedencia en su cuenta bancaria, debido a que la decisión imposibilita la revisión de este patrimonio. Definitivamente, una Nochevieja dulce para este matrimonio presidencial, que celebrará la buena racha con espumosas pompas de un cava del que no se sabrá cuánto ha sido sufragado por el sufrido contribuyente argentino.
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