podría estar vinculado con al qaeda
Sábado 02 de enero de 2010
La policía danesa ha detenido a un hombre cuando intentaba entrar en la casa de Kurt Westergaard en Aarhus (oeste de Dinamarca), uno de los dibujantes del rotativo "Jyllands Posten" que hizo una caricatura del profeta Mahoma, informa hoy el diario danés Politiken en su página web. El detenido, de ascendencia somalí, portaba un hacha y un cuchillo y estaba acompañado de otras dos personas.
Bent Preben Nielsen, inspector jefe de la policía de Jutlandia, indicó al diario danés que el hombre fue reducido la noche del viernes por varios policías después de recibir dos impactos de bala, uno en la mano izquierda y otro en la rodilla derecha.
La policía indicó que el atacante, de 27 años que fue trasladado a un hospital de Aarhus, tenía estrechos lazos con el movimiento islámico somalí Al Shabab y con Al Qaeda en África oriental, y añadió que los servicios secretos seguían sus pasos desde hacía algún tiempo.
El dibujante, que en el momento del incidente se encontraba con uno de sus hijos, de cinco años, ha sido objeto de varias amenazas y ataques desde la publicación de las caricaturas en 2005. En febrero de 2008 la policía danesa detuvo a dos tunecinos acusados de planear un atentado contra Westergaard. En la misma operación la policía arrestó también a un danés de origen marroquí, que luego fue puesto en libertad, pero que continúa imputado en el caso.
El diario "Jyllands Posten" publicó en setiembre de 2005 una docena de caricaturas del profeta Mahoma que inicialmente pasaron desapercibidas, pero que meses después provocaron una ola de protestas en varios países de religión musulmana. Las manifestaciones de protesta contra la publicación de las polémicas caricaturas llegaron a provocar más de un centenar de muertos en distintos países.
Westergaard dibujó a Mahoma como un hombre de aspecto barbudo y siniestro, que lleva una bomba en su turbante. El Islám considera una ofensa la representación en imágenes del profeta Mahoma.
Fuentes policiales indicaron que el agresor entró en la casa de Westergaard, cerca de la ciudad de Arhus, armado con un hacha y un cuchillo, mientras profería gritos. Según el relato policial, el dibujante logró refugiarse en un baño que tiene convertido en una especie de bunker de seguridad desde que empezó a recibir amenazas contra su vida.
Desde el baño, Westergaard llamó la policía mientras el somalí intentaba romper la puerta y profería amenazas en danés. Al llegar la policía, el agresor atacó a los agentes, que respondieron con disparos y le hirieron en una pierna y en una mano. En el momento del ataque, en la casa de Westergaard se encontraba también su nieta de cinco años de edad.
Las autoridades danesas consideran que en el atentado fallido hay un "trasfondo terrorista". "Se trata de un caso grave", dijo, a través de un comunicado, el director del PET, los servicios secretos daneses, Jakon Scharf.
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