victoria por 1-2
Sábado 02 de enero de 2010
El Hércules acumula siete partidos sin perder tras vencer (0-1) de manera muy afortunada a un Albacete que hizo méritos para, al menos, haber sacado un punto.
Un gol del zaguero alicantino Rodríguez en el minuto 92, con un tiro que rebotó en Verza, decidió un encuentro en el que ambos equipos dispensaron al público un buen juego.
El Hércules dejó claro desde el primer minuto que vino a por la victoria. Un tiro de Rodri, sustituto de última hora de Farinós, fue despejado a córner por Cabrero en la mejor ocasión de los alicantinos en la primera mitad.
El Albacete, que afrontaba el encuentro con cinco bajas, acumuló la de Antonio López a los doce minutos, que sufrió un tirón que obligó a Rubio a cambiarlo por Callejón.
La respuesta del equipo local llegó a cargo del Pichichi de la categoría, Cristian Stuani, que se presentó delante de Calatayud y erró una de las ocasiones que siempre acaban con el uruguayo levantando los brazos (minuto 22).
Le costó arrancar a la máquina albaceteña pero lo empezó a hacer cerca de la media hora de juego, momento en el que encerró a los alicantinos.
El gol del conjunto de Julián Rubio llegó a cinco minutos del final del primer tiempo. Fernando Sales remató al fondo de las mallas un balón muerto tras una jugada de Sousa.
Los blancos salieron en la segunda parte con la inercia del primer periodo, y muy pronto Stuani, desde la frontal, esquivó a un rival y pegó un zambombazo que Calatayud despejó de puños.
Los visitantes empezaron a reaccionar en el minuto sesenta y pudieron igualar la contienda en un saque de esquina rematado por Abraham Paz que sacó Sousa en la línea, pegada al palo izquierdo de Cabrero.
Y rozaron el tanto en otro saque de esquina que remató el otro central del Hércules, Rodríguez, que sacó, otra vez bajo palos, Alberto.
En un contraataque lo consiguieron los locales en el minuto 69. Callejón falló un pase de Sales y perdonó lo que hubiera sido la sentencia.
Un minuto más tarde Cabrero derribó a destiempo en una jugada en su área a Delibasic y permitía que Cristian, de penalti, equilibrara el marcador.
Ya en el tiempo de prolongación, una jugada afortunada de Rodríguez en la que el balón tocó en Verza e hizo una parábola que sorprendió a Cabrero y hasta al propio defensa alicantino, se convirtió en el definitivo 1-2.
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