empate a cero goles
Domingo 03 de enero de 2010
El Real Madrid salió al Reyno de Navarra con la intención de ganar y acceder al liderato de la Liga dominando a su rival y demostrando su capacidad para jugar bien al fútbol combinativo. Pero el Osasuna supo entorpecer el ritmo de juego blanco con su pelea habitual y a base de córners y faltas laterales, que desestabilizaron el auto-convencimiento madridista. El encuentro terminó en empate con sabor a derrota para los madridistas.
El encuentro comenzó en forma de “correcalles” con los de Pellegrini tratando de mantener la pelota y los locales corriendo muy encima de los jugadores blancos. La primera ocasión del encuentro fue protagonizada por Van der Vaart, que remató a puerta sin peligro un balón muerto tras pase de Lass en la frontal del área. Era el minuto tres de partido.
El ritmo era altísimo y las imprecisiones dominaban el juego, pero los estilos de fútbol quedaron bien definidos. El Real Madrid tenía la pelota sin llegar a producir ocasiones claras debido a cierta falta de movilidad, y el Osasuna se mostraba decidido a encerrar a la zaga madridista a base de pelotazos largos a Aranda y Pandiani.
Albiol y Marcelo fueron los encargados de tirar a puerta sin éxito en los minutos posterior, sin demasiada precisión. Era el minuto 20 y el partido estaba cambiando. El Real Madrid se aburría de tocar la pelota sin profundizar y el Osasuna desestabilizaba a la zaga blanca con centros bombeados al área. Un ejemplo fue el remate alto de Flaño tras centro preciso de Puñal, desde un lateral de la zona de castigo.
Arbeloa, el mejor del Real Madrid en la primera mitad sin parar de sbuir y bajar su banda, centro a Van der Vaart dentro del área y el holandés tiró a puerta sin demasiado convencimiento, con la consiguiente parada fácil de Ricardo. Era un intento de sacudirse la presión “rojilla” que no duró mucho. De hecho, en el minuto 40, Nekounam forzó el paradón de Iker Casillas a la salida de un córner muy bien lanzado de Puñal. Pero la última de la primera parte la tuvo Xavi Alonso con un disparo desde la frontal del área que reboto en la zaga osasunista.
El Real Madrid salió en la segunda mitad con la idea de marcar rápido en la mente. Marcelo en dos ocasiones y Rafael Van der Vaart probaron a Ricardo desde lejos en los primeros 10 minutos del segundo acto. Acto seguido Ronaldo lanzó una falta frontal alta. Las siguientes ocasiones blancas las protagonizó Higuaín. La primera rematando muy cruzado una buena pared con Marcelo, y la segunda, la más clara del partido para los madridistas, al fallar un mano a mano con Ricardo, que le sacó la pelota arriba de manera magistral.
Osasuna recurría claramente a lanzamientos de córner para crear algo de peligro en el área madridista. Fruto de un lanzamiento de Puñal desde la esquina llegó la ocasión más clara de Osasuna. El centro al segundo palo es cabeceado por Flaño e Iker Casillas tratando de sacarla de puños, a punto estuvo de introducir la pelota en su portería.
A partir de este momento Benzema, que salió por Van der Vaart, acaparó las ocasiones de los de Pellegrini. El francés recoge un pase dentro del área de Ronaldo en el minuto 22 de la segunda mitad cruzando en exceso la pelota. La siguiente, ocho minutos después, acabó en las manos de Ricardo tras buscar el segundo palo con un lanzamiento raso desde el pico del área grande.
Ronaldo intentó en el minuto 40 desde muy lejos con un chut muy duro que se marchó fuera, lejos de la meta de Ricardo. El Real Madrid encerró a Osasuna en su campo en los minutos finales, pero sin resultado ni acierto.
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