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El Fiscal de Honduras ordena detener a la cúpula militar del golpe del 28J

Zelaya califica la acción como "un manto" a la verdad

Jueves 07 de enero de 2010
El Fiscal General de Honduras, Luis Alberto Rubí, solicitó este miércoles a la Corte Suprema de Justicia la detención y el procesamiento de la cúpula militar hondureña por el golpe de Estado perpetrado el pasado 28 de junio contra el depuesto presidente Manuel Zelaya.

El "requerimiento fiscal" presentado por Rubí pide al máximo tribunal que se procese a la Junta de Comandantes --formada entre otros por el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Romeo Vásquez, el comandante de la Fuerza Áerea, Venancio Cervantes, y el comandante de la Fuerza Naval, Luis Javier Prince--. Se les acusa de abuso de la autoridad y expatriación ilegal de Zelaya, que fue levantado a punta de pistola y enviado a Costa Rica de madrugada

"El requerimiento se presentó porque las leyes de Honduras prohíben la expatriación de nacionales y la orden que recibieron los militares era detenerlo y presentarlo a los tribunales", dijo la Jefa de fiscales del Ministerio Público, Danelia Ferrera, en una entrevista telefónica a Reuters.

En respuesta a la solicitud presentada por el Fiscal, Vásquez ya ha dado instrucciones al gabinete jurídico de las Fuerzas Armadas para que designe a un grupo de abogados que se encargará de efectuar la defensa de los comandantes, informó un portavoz del Ejército, el coronel Ramiro Archaga, en declaraciones a Radio América.

"Es una situación que está poniendo a prueba a la institución armada", reconoció Archaga, cuyas palabras fueron recogidas por el diario hondureño 'El Heraldo'. Tanto el presidente 'de facto', Roberto Micheletti, como el propio Vásquez han aseverado en reiteradas ocasiones que expulsaron a Zelaya cumpliendo órdenes de la Corte Suprema de Justicia.

El máximo tribunal del país y el Congreso aprobaron la destitución del presidente depuesto alegando una supuesta violación de la Constitución, por sus intención de someter a consulta popular una modificación de la carta magna que permitiese su reelección en el cargo.

El Congreso de Honduras votará la próxima semana una posible amnistía que permitiría la salida del país de Manuel Zelaya, refugiado en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa desde el pasado mes de septiembre, y la retirada de cualquier cargo contra los militares involucrados en el golpe de Estado.

La reacción de Zelaya

Por su parte Zelaya, afirmó que la acción judicial emprendida por el Ministerio Público (MP) contra la cúpula militar por haberlo expulsado del país busca "poner un manto" a la verdad de lo ocurrido el 28 de junio de 2009 cuando las Fuerzas Armadas lo derrocaron.

"Para mí con ese requerimiento fiscal simple y llanamente lo que quieren es poner un manto sobre la verdad de los hechos que ocurrieron el 28 de junio", declaró el mandatario depuesto a los medios de comunicación locales vía telefónica desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se refugia desde el 21 de septiembre del año pasado.

Asimismo, agregó que si la Justicia hondureña está diciendo que las Fuerzas Armadas cometieron un error, " ese error se le llama golpe de Estado militar", por lo que "si sabían que los militares habían cometido un error, el Congreso Nacional no podía destituirme, no tiene ninguna facultad para destituirme, lo que hubiera pedido era que regresara directamente a mi puesto como presidente y que pusiera mis abogados y me defendiera", añadió.

Según el Gobierno de facto, los militares derrocaron a Zelaya en cumplimiento de una orden de captura emitida por un juez de la CSJ como parte de un proceso incoado por el MP contra el depuesto mandatario por impulsar una consulta para promover una Asamblea Constituyente declarada ilegal por varios órganos del Estado.

En este sentido Manuel Zelaya continúa sosteniendo que "lo que hubo es una conspiración entre el Congreso Nacional, la Corte de Justicia y el fiscal del Estado (Luis Rubí) con los militares para dar el golpe de Estado; ellos son responsables juntos". Ahora "el fiscal del Estado está dándose con la piedra entre los dientes porque le está dando ese derecho a la cúpula militar que no me lo quiso dar a mí", concluyó.

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