Motor

Jeep pone al día uno de sus modelos más carismáticos, el Cherokee

Un clásico

Lunes 03 de marzo de 2008
El Cherokee está a mitad de camino entre el Wrangler, heredero del jeep militar, y el Grand Cherokee, el SUV americano por excelencia. Tiene pues una difícil papeleta: la de conquistar a quienes quieren un todo terreno para uso ocasional, pero sin renunciar al confort y la versatilidad de un turismo convencional.

Como turismo convencional, ofrece buena habitabilidad para cuatro plazas. La central trasera es incómoda porque el pasajero apenas tiene sitio para las piernas a causa de una consola excesivamente grande. El maletero es generoso, con la posibilidad de abrir sólo la parte superior y con un revestimiento reversible que permite alojar objetos ensuciados en la utilización fuera de carretera. La tapicería textil tiene también un tratamiento repelente de la suciedad. Existe una tapicería de cuero (para la versión automática) que pocos amantes de la conducción fuera de carretera aprecian, porque el cuerpo resbala y obliga a ir sujetándose constantemente.
Su comportamiento en autovía es agradable y firme y en carreteras sinuosas se comporta con dignidad, pero nunca en los niveles de un buen turismo. Altura, peso, aerodinámica y un eje trasero rígido no ayudan mucho. Pero eso es algo común en los todo-terreno, por mucho que se quiera disimular.

En cambio, fuera de carretera, es de lo más eficaz que podemos encontrar en el mercado. En eso, la experiencia de la marca es incuestionable. La transmisión es del tipo denominado Selec Trac, de segunda generación, utilizada en otros modelos de la marca. Permite tres posiciones de funcionamiento, seleccionadas con un mando a voluntad del conductor. En la primera posición el coche se mueve con tracción trasera, perfecta para circular por carreteras sin fatigar a las transmisiones.

La posición 4WD es, como en la mayoría de los coches modernos, de funcionamiento electrónico, variando el reparto de par entre ambos ejes. De esta manera, se conduce un verdadero 4x4 adaptado a la adherencia del pavimento, llegándose a comportar si fuese necesario, como un auténtico tracción delantera. Y finalmente, cuando las cosas se ponen complicadas, se puede bloquear el diferencial central y conectar reductoras, con lo que basta con que una de las ruedas pise el suelo para que el Cherokee se mueva.

Gran equipamiento
Como ayuda auxiliar dispone también de un eficaz sistema de control de velocidad de descenso, que hace que todo el trabajo del conductor se concentre en el volante, sin necesidad de pisar el acelerador, ni el freno, naturalmente. Un complemento a este sistema permite también arrancar en cuesta sin necesidad de pisar el freno.

Los ángulos de ataque y vadeo son correctos para un todo-terreno, así como la protección de los bajos. Las llantas de 17 pulgadas (opcionalmente 18) ayudan a que se franqueen obstáculos difíciles de imaginar para los profanos.

A nuestro mercado sólo llegará la versión turbodiesel de 177 caballos. Se trata de un motor de concepción moderna, de origen Mercedes, con common-rail y turbo y encendido piezoeléctrico. Es un motor muy potente y con unos bajos perfectamente adecuados a la utilización fuera de carretera. Es algo ruidoso, pero no es este un aspecto muy determinante en este tipo de vehículos. De serie la caja de cambios es mecánica de seis velocidades, pero opcionalmente se puede encargar con una caja automática de cinco. El precio es de 37.400 euros, con un sobreprecio de 4.300 euros para la caja automática.

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