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Irán juzga a siete miembros baha'is bajo graves acusaciones de fraude

religión minoritaria prohibida en el país asiático

Miércoles 13 de enero de 2010
El pasado lunes se inició en Teherán el juicio contra siete gestores administrativos de la Comunidad baha'i en Irán. Los presos, que llevan retenidos en la tristemente famosa cárcel de Evin desde la primavera de 2008, están acusados de espiar para Israel, confabular contra la República Islámica, insultar a las figuras religiosas islámicas e instigar a la población en los recientes disturbios que se produjeron en Teherán durante la fiesta de la Ashura.

La representante de la Comunidad Internacional Baha'i ante las Naciones Unidas, Diane Ala'i, ha denunciado que este juicio es sólo un pretexto para desviar la atención sobre los verdaderos problemas de Irán. “En lugar de asumir la responsabilidad por la confusión existente en el país, el Gobierno iraní pretende culpar a los demás, incluidas las potencias extranjeras, las organizaciones gubernamentales, los medios de comunicación, los estudiantes, las mujeres y los terroristas. Ahora los baha’is han sido incorporados a esta larga lista de supuestos culpables”, señala Ala'i que añade que, los siete acusados, son meros “chivos expiatorios" para Teherán.

Asimismo, la Comunidad Internacional denuncia que el juicio es "una farsa judicial con un final predeterminado". “Sin duda alguna, (el proceso) se trata de mentiras sin fundamento, fabricadas por el Gobierno para fomentar una atmósfera de prejuicio y odio contra la comunidad baha’i iraní", señala Ala'i.



Según los medios de comunicación locales, el juicio se habría iniciado el pasado lunes, un día antes de la fecha oficialmente estipulada y parece que se prolongará de manera indefinida. A los acusados se les han asignado dos abogados, a los que apenas han tenido acceso, negándoles la defensa por parte de su representante oficial, Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz en 2003, que vive en el exilio por su propia seguridad.

Ala'i denuncia que "no se ha permitido la entrada a la sala a los observadores”, al tiempo que señala que "creemos que se trata de algo absolutamente escandaloso, dado que han sido encarcelados únicamente por sus creencias religiosas, en contradicción total con toda norma en materia de derechos humanos”.

Los siete baha’is son Fariba Kamalabadi, Jamaloddin Khanjani, Afif Naeimi, Saeid Rezaie, Mahvash Sabet, Behrouz Tavakkoli, y Vahid Tizfahm. Además, se calcula que más de medio centenar de baha'ís están presos en Irán, en la mayoría de los casos bajo acusaciones poco fundadas y tras haber vivido procesos que carecían de las mínimas garantías procesales y judiciales.

En este clima de persecución, el régimen de los ayatolás detuvo la semana pasada a otros trece baha'is relacionados con los presos de Evin acusándoles de tenencia ilícita de armas y munición, así como de fotografiar los recientes disturbios en Irán y enviar las fotos al extranjero. Todos los detenidos negaron los cargos que se les imputaban denunciando que se les ofreció firmar un texto por el cual se comprometían a no participar en manifestaciones futuras. Tres de los detenidos han sido puestos en libertad pero el resto está a la espera de juicio.

Religión centenaria
La Fe Baha'i es una religión de cerca de seis millones de fieles en todo el mundo. Su sede administrativa mundial se encuentra en Haifa (Israel) donde se levanta la Casa Universal de Justicia, su principal institución, aunque, probablemente, su edificio más reconocido es el Templo del Loto que se levanta majestuoso sobre Nueva Delhi.

Este credo, surgido en Persia a mediados del siglo XIX, promulga, entre otras enseñanzas, la existencia de una única raza humana, la igualdad entre hombre y mujer y la revelación de la voluntad divina a través de diversas etapas.

Tradicionalmente, los baha'is, que tienen en Cherie Blair, esposa del ex primer ministro británico, una de sus grandes defensoras, han sido perseguidos en todo el mundo islámico acusados de ser enemigos del Islam. La presión a la que se ven sometidos es especialmente intensa en Irán donde se les acusa de intentar desestabilizar a la República Islámica, algo que han negado alegando que sus opiniones siempre se han manifestado de manera pacífica tal y como recogen sus escrituras (Kitab-i-Aqdas) que les prohíben matar, mentir o interferir en cuestiones políticas.

En la actualidad, la religión baha'i cuenta con 300.000 seguidores en Irán (cifra de fieles declarados) y está prohibida al ser considerada una amenaza por sus enseñanzas liberales que, según las autoridades religiosas musulmanas, chocan con lo promulgado por el Islam, religión oficial y mayoritaria del país asiático.

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