La desaparición de la funcionaria española de la UE, Pilar Juárez, el pasado martes en el terremoto que asoló Haití ha terminado con un trágico final. Su marido ha informado este sábado de que el cadáver de la española ha sido encontrado entre los escombros del edificio de la ONU. Con esta, ya son tres las víctimas españolas fallecidas en Haití. Por otra parte, los 26 primeros españoles evacuados han llegado a Madrid, donde han sido recibidos con emoción por sus familiares. Ya son 95 los españoles -de los 111 que se encontraban en el país- que han sido hallados. Vea las imágenes.
El cadáver de la funcionaria de la UE
Pilar Juárez, que se encontraba en una reunión en el edificio de la ONU en Puerto Príncipe cuando surgió el terremoto, ha sido encontrado entre los escombros, ha confirmado telefónicamente a Efe su esposo, José Valverde.
Juárez, de origen segoviano, estaba destacada en la representación de la UE en Puerto Príncipe y era la
responsable de la cooperación europea en Haití. Su esposo está actualmente en la República Dominicana.
El cónsul de España en Haití ha identificado el cadáver de Pilar Juárez Boal, de 53 años, que desempeñaba sus tareas en la embajada de la UE en Haití, en Puerto Príncipe.
En conversación telefónica con EFE, José Valverde, esposo de la fallecida, ha dicho que el cadáver de la diplomática se encuentra en la morgue de la Minustha y que la identificación por el cónsul, amigo del matrimonio, le parece suficiente como para confirmar el fallecimiento.
Valverde y el hijo del matrimonio, Bruno, de 19 años, se encuentran en Santo Domingo, donde llegaron junto a varios ciudadanos europeos, después de que se registrara la catástrofe.
En cuanto a la repatriación de los restos de Juárez Boal, su esposo ha indicado que, posiblemente, regresen a España en el avión en el que viaja la vicepresidenta primera del Gobierno,
María Teresa Fernández de la Vega, quien analizará sobre el terreno las necesidades de la población tras el terremoto, según el Gobierno.
En el mismo avión podría viajar él mismo y el hijo del matrimonio aunque ha reconocido que, cuando todo comience a volver a la normalidad, tendrán que regresar para recoger los objetos personales.
Valverde ha asegurado que
se encuentra con mucha fortaleza y mucha paz interior, después de largos días de búsqueda de su esposa, ya que incluso llegó a repartir fotografías por los hospitales, y ha seguido criticando la gestión de la crisis por parte de los países cooperantes.
Después que horas antes reclamara un órgano colegiado para organizar la distribución de las ayudas, José Valverde ha explicado que "llevamos cinco días y no son capaces de poner gasolina, coches, logística, llevar comida y recoger cadáveres, que los tiran como si fueran cleenex".
Asimismo, el esposo de la diplomática fallecida, se ha solidarizado con el pueblo haitiano y ha expresado su
"sentimiento profundo de amistad y cariño por este sufridor pueblo que debe salir de esa agonía y de esa tristeza, de esa manera de entender la vida que nos impone la locura de no tener gestores adecuados"
Pilar Juárez Boal era miembro de una larga familia vinculada con el municipio de La Granja (Segovia), de cerca de cinco mil habitantes, donde pasaba temporadas de descanso.
El alcalde del Real Sitio,
José Luis Vázquez (PSOE) ha trasladado el pésame de la corporación a la familia y ha anunciado que decretará alguna
jornada de duelo, a partir del lunes, aunque antes quiere consultar a lo largo de hoy domingo con familiares y concejales.
Vázquez ha manifestado que "no podemos olvidar las circunstancias de esta muerte y el ejemplo de vida de nuestra vecina Pilar, a lo largo de su trayectoria profesional, todo un ejemplo de compromiso con los más necesitados".
Por este motivo, el alcalde de La Granja ha querido transmitir su orgullo "por una persona que hace grande a la condición humana por su compromiso con los más necesitados y que ha sido ejemplo de vida".
Vázquez ha explicado también que ese compromiso se ha "proyectado" a su esposo y a su hijo que, en estos días, han estado trabajando para que se ordenara la cooperación y la ayuda a los afectados por el terremoto.
El Gobierno ya
ha podido localizar con vida a 95 de las 111 personas que componen la colonia española en Haití. Con la funcionaria de la UE ya son tres los españoles que han fallecido por el seísmo, ya que ayer mismo fueron hallados los restos mortales del matrimonio formado por
Yves Baltroni y María Jesús Plaza, que se encontraban en Haití por un asunto familiar pero habitualmente residían en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz.
"Han sido dos días con la gente gritando por los muertos"Los primeros ciudadanos españoles repatriados de Haití se mostraron emocionados a su llegada a la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) y se consideraron unos afortunados por poder encontrarse con sus familiares, tras descrubir la situación vivida durante y después del terremoto a los periodistas.
El avión en el que viajan 26 españoles evacuados de la capital haitiana de Puerto Príncipe, tres portugueses, un polaco y un haitiano casado con una española aterrizó este sábado poco antes de las 13.30 horas en Torrejón de Ardoz.
Los evacuados bajaron poco a poco y tapados con mantas de la aeronave y fueron recibidos por el ministro de Asuntos Exteriores,
Miguel Ángel Moratinos, y la secretaria de Estado de Cooperación Internacional,
Soraya Rodríguez, que los esperaban a pie de pista, en la escalerilla del avión.
"Han sido dos días de temblores, oyendo por la noche que se caían casas y la gente gritando por los muertos", relataba María del Mar que subrayó que la situación había sido "dura" sobre todo para su hijo, ya que su padre, trabajador en la embajada española, no aparecía. "Se le cayó la oficina encima, vino andando desde la Embajada", recordó.
En la misma situación que el marido de María del Mar se encontró otra cooperante, Carolina del Campo que, con su hija en brazos, aseguró que la oficina se le "cayó encima", pero pudo salir "rápido".
Esta ciudadana española también mostró preocupación por la situación de su hija, de las que comentó que se encuentran en estado de "shock", ya que la vieron "toda ensangrentada y llena de polvo". Además, en las horas posteriores al seísmo, siguieron sufriendo réplicas del terremoto, lo que hacía aumentar el nerviosismo.
En este sentido, María del Mar opinó que son "unos afortunados" porque pudieron estar "en el jardín de casa con más vecinos". Una vivienda que, según subrayó, no saben si podrán mantener al volver al país caribeño, ya que se temía que fuera saqueada.
Minutos antes de llegar el vuelo en el que venía su hija, María, nerviosa y a la vez aliviada, relató que, después de muchas horas de espera, recibida el viernes la llamada de su hija. "Estaba ahogaita, pero cuando escuche a mi nieta que me llamaba...", recordaba sin poder acabar la frase.
Cuatro niños evacuados
Entre los evacuados había un total de cuatro niños, a los que el ministro saludó afectuosamente y un hombre que tuvo que salir en una silla de ruedas empujado por personal sanitario por las heridas que le provocó el seísmo en una pierna.
Todos los evacuados pudieron contar con la presencia de una unidad de intervención psicológica en la pista, disponible tanto para los recién llegados como para sus familiares, y con dos ambulancias de Cruz Roja y del Summa.
A pie de pista, Moratinos aseguró que el no hay novedades del resto de ciudadanos desaparecidos en Haití y que ninguno de los que aún permanecen en el país caribeño ha solicitado ser repatriado a España.
Difícil repatriación
Asimismo, calificó de "muy compleja y difícil" la repatriación del matrimonio de Torrejón de Ardoz que falleció en el terremoto, aunque aseguró que el Gobierno continuará trabajando para garantizar su llegada a España cuanto antes. Momentos después de estas declaraciones, el ministro recibió a una de las hijas de la pareja que se ha visto obligada a volver a España por problemas de salud.
Respecto a la visita de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez, a Haití, Moratinos especificó que su objetivo es "evaluar y comprometer toda la coordinación europea y española en los esfuerzos de salida de la crisis" humanitaria que sufre el país.
Finalmente, recordó que España ya ha enviado cuatro aviones de ayuda humanitaria a Haití y que todos los españoles repatriados recibirán el tratamiento que necesiten para ayudarles a superar el trauma y los momentos "absolutamente dramáticos" que han vivido.
Haití planea evacuaciones masivas de la población para evitar las epidemiasLa ayuda humanitaria comienza a llegar a los hospitales haitianos tras días de colapso por el devastador terremoto del martes, mientras el Gobierno planea evacuaciones masivas en prevención de posibles epidemias.
Así lo confirmó hoy a Efe el ministro del Interior,
Antoine Bien-Aimé, como una de las mejores soluciones ante la presencia en la capital de unos
600.000 personas que se han quedado sin techo tras el seísmo, que calcula que mató a unas 100.000 personas, la mayoría de ellas,
alrededor de 70.000, en Puerto Príncipe.
"En muchos casos vamos a tener que proceder al desplazamiento de la población, y planeamos construir campamentos provisionales para recibir a las víctimas" y evitar así las epidemias que se desatarán en el momento en que comiencen las lluvias, dijo el ministro.
Muchos haitianos, hastiados por el abandono a su suerte, protagonizaron hoy de nuevo saqueos a comercios y atracos a los viandantes en pleno centro de la capital, ante la mirada impasible de policías y miembros de la ONU.
Una réplica de 4,5 grados en la escala de Richter, según el Instituto geológico de Estados Unidos, volvió a sacudir hoy la nación caribeña y a sembrar el pánico en la capital.
El epicentro se registró a 25 kilómetros al oeste de Puerto Príncipe, donde el temblor obligó a paralizar temporalmente las tareas de rescate de víctimas del terremoto, que según la ONU ha causado una "catástrofe histórica".
La Organización Internacional de Migraciones (OIM) ha entregado una gran cantidad de carpas para los damnificados pero el Gobierno aún no ha comenzado a distribuirlas "pues estudiamos si es mejor darles las tiendas o desplazarlos masivamente", agregó el ministro del Interior.
El titular de Sanidad haitiano,
Alex Larsen, explicó que el Gobierno está animando a todos los damnificados con familiares en el interior del país que se trasladen a casas de sus parientes y abandonen la ciudad.
"En el momento en que empecemos a derruir las casas que han sido dañadas, la atmósfera será irrespirable, porque aparecerán nuevos cadáveres", advirtió, y puntualizó que las operaciones de demolición de esas casas dañadas ya han comenzado con equipos que utilizan formol como desinfectante.
En cuanto al número de cadáveres encontrados, Larsen dijo que han sido
"algo más de 25.000", la mayor parte de los cuales ha ido a parar a fosas comunes donde son cubiertos con cal viva y luego con tierra.
Ante las críticas por una supuesta intención del Gobierno de quemar los cadáveres como medio más seguro de evitar las epidemias, Larsen no lo descartó: "Aún no hemos tomado la decisión", dijo.
Los dos ministros justificaron la tardanza en atender a los heridos por los gravísimos daños en las infraestructuras y en las comunicaciones, y ya el viernes
el Gobierno pudo repartir asistencia para unas 30.000 personas: galletas proteínicas, agua y productos para la higiene, según el titular de Interior.
"Confiamos en ir aumentando el número de beneficiarios y en poder repartir alimentos secos con ayuda del Programa Alimentario Mundial", dijo, y agradeció particularmente los esfuerzos de la República Dominicana que ha repartido por su cuenta alimentos y equipos de cocina por el país.
Efectivamente, el país vecino ha donado unas enormes cocinas de campaña con capacidad para alimentar a diez mil personas cada una y que han sido instaladas en la zona industrial de la capital, según dijeron a Efe fuentes de la Embajada dominicana.
Según pudo comprobar Efe, el Hospital General, mayor centro médico del país,
ya ha comenzado a recibir medicinas, material paramédico y alimentos para los enfermos, tras tres días de parálisis total, si bien el gerente general, Guy Laroche, puntualizó que toda la ayuda "ha sido de ONGs, y no del gobierno".
Peor es la situación en los campamentos de refugiados surgidos espontáneamente en parques y plazas de la capital, donde no es apreciable por el momento ninguna llegada de ayuda exterior y los sin techo no tienen prácticamente qué comer.
El miembro de la Protección Civil de Puerto Príncipe Benoit Frantz dijo hoy a Efe que en estos refugios improvisados nadie ha visto llegar ayuda alguna, por lo que la gente se abastece de alimentos como puede, y se quejó también de la falta de medicinas, agua y aseos portátiles.