La secuencia podría ser la siguiente: mantener relaciones sexuales bien de riesgo o bien acompañadas de un fallo en el método anticonceptivo utilizado, tener 72 horas de margen para acudir a la píldora del día después, adquirir el medicamento en cualquier farmacia, sin necesidad de receta, y tomarla. Esto es lo que viene ocurriendo desde hace casi cuatro meses, cuando Sanidad daba luz verde a la venta de la píldora sin prescripción y sin límite de edad. Pero, se sabe realmente ¿qué ocurre el día después de la píldora?
Imagen de la píldora del día después. Efe
Desde el pasado 28 de septiembre cualquier mujer, con independencia de su edad, puede adquirir en cualquier farmacia la píldora del día después, pero
¿saben exactamente cuáles son las consecuencias y riesgos de su uso frecuente?La semana pasada saltaban las alarmas cuando salía a la luz un estudio elaborado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, que depende del Ministerio de Sanidad, en el que resalta como “problemas de seguridad”, el riesgo de embarazo ectópico y el de trombo venoso.
Así, este estudio revela justo lo contrario de lo que el Gobierno sostiene para justificar su venta libre en las farmacias y para no tomar ninguna cautela especial con este medicamento.
Fuentes del Ministerio de Sanidad han asegurado a EL IMPARCIAL "que la situación con la píldora del día siguiente no ha variado desde que se decidió (con un informe favorable de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) su dispensación sin receta”. Además, según las mismas fuentes, “no hay ninguna evidencia de que la anticoncepción de urgencia se relacione con la aparición de trombosis”, negando así lo afirmado en el informe de la agencia estatal y contradiciendo la opinión de muchos médicos y farmacéuticos.
Dispensación libre, uso indiscriminadoUno de los problemas más graves que puede acarrear la venta libre en farmacias de la píldora postcoital es fomentar su uso indiscriminado y, en consecuencia, imprudente, sin conocer realmente cuáles son los riesgos que entraña el abuso de este medicamento -pues no es un método anticonceptivo- ni qué es lo que pasa el día después.
En concreto, el día después de la píldora puede venir acompañado de graves reacciones adversas tanto si se toma una vez como si se hace un uso frecuente de la misma. Con sólo leer el prospecto de la medicación, la usuaria sabe que puede padecer náuseas, dolor en el vientre, cefalea, mareos, sangrado irregular y vómitos, entre otras complicaciones. Sin embargo, estos no son los más graves. La doctora y portavoz de Derecho a Vivir,
Gador Joya, ha explicado a EL IMPARCIAL “que el día después de la píldora puede que no ocurra nada porque no haya habido fecundación o que esa mujer haya tenido un aborto porque sí hubiese habido concepción. Por otra parte, también es posible que esa píldora le genere alguna complicación médica”.
Sangrados, hemorragias uterinas, trombosis o, más grave aún, que haya un embarazo ectópico -puesto que esa pastilla no ha dejado que el embrión anide en el útero- y la chica quede embarazada en otro lugar. Además, la doctora ha incidido en otro punto de vista: el psicológico, y ha advertido de que el uso continuado de esta pastilla puede traer consecuencias negativas en la autoestima y en las relaciones sexuales.
El problema está en que desde el Ministerio
no se ofrece a las usuarias toda la información necesaria para decidir si toman o no la medicación. Lo cierto es que tal y como aseguran en Sanidad “en los ensayos clínicos realizados con levonorgestrel como píldora anticonceptiva de urgencia no se ha evidenciado riesgo de trombosis venosa profunda o tromboembolismo pulmonar y por ello el perfil de reacciones adversas descrito para el medicamento no incluye este efecto adverso ni en su ficha técnica ni en su prospecto”. Tampoco se informa en los folletos repartidos en las farmacias de la posibilidad de hemorragias, trombos o embarazos extrauterinos y califican los efectos secundarios de poco frecuentes, débiles y de pronta desaparición.
Esa falta de información afecta también de forma directa a los propios farmacéuticos que ahora son responsables en cierto modo de esa venta. De hecho, a día de hoy y casi cuatro meses después de la liberalización de la píldora muchos farmacéuticos desconocen cuál sería su responsabilidad en el caso de que la pastilla causase trastornos serios a una usuaria. Y aún más grave, la venta libre de la píldora postcoital lo es también para menores de 16 años sin el consentimiento paterno, algo que pone al farmacéutico ante una situación de abandono de su compromiso profesional de velar por la salud de la población y por un uso racional del medicamento.
En la misma línea,
María Díaz Labiada, portavoz de la Red Farmacia Responsable, un grupo de farmacéuticos que surgió a raíz de la venta de la píldora sin receta, coincide con la doctora Joya en los problemas más frecuentes que puede causar la píldora. “Es importante tener en cuenta la salud básica de la persona que toma la pastilla. Aunque una persona joven se entiende que es saludable, puede no serlo del todo y tener problemas mucho más graves, como hemorragias que no se cortan o la temida embolia pulmonar”.
Sin control médico no está garantizado su uso adecuadoCuando la venta de la píldora del día después se autorizó en España en el año 2001 había que pasar por un médico para que éste la prescribiera una vez realizada la pertinente inspección médica de la paciente. No sólo se hacía, en muchos de los casos, una prueba previa de embarazo y se informaba a la paciente de los riesgos que entrañan las relaciones sexuales de riesgo y la propia píldora, sino que además se llevaba un control de la usuaria para que no se produjera un abuso del medicamento. Sin embargo, farmacéuticos y ginecólogos coinciden en que con la libre venta no se garantiza el uso adecuado del fármaco, de forma que se da alas a las mujeres para acudir tantas veces como quieran a un método que Sanidad califica de “anticonceptivo de urgencia”.
La ministra de Sanidad y la titular de Igualdad el día que anunciaron la venta libre de la píldora postcoital. Efe