embajador de francia
Lunes 25 de enero de 2010
El embajador francés en España, Bruno Delaye, ha protagonizado este lunes en un desayuno informativo en el que ha repasado las relaciones políticas y económicas hispano-francesas. El diplomático ha querido poner en relieve el buen entendimiento entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente de la República gala, Nicolas Sarkozy, un buen ambiente que favorecen a los intercambios económicos.
La buena relación entre Sarkozy y Zapatero existe, afirma Bruno Delaye, y esta favorece el clima de negocios entre los dos países que dirigen. Aún así, ha comentado el embajador a los periodistas reunidos este lunes en un desayuno informativo en la Asociación de la Prensa en Madrid, la coyuntura económica de 2008 y 2009 no ha favorecido en nada estos intercambios. Al contrario, en los diez primeros meses de 2009, los intercambios comerciales que han atravesado Los Pirineos han descendido en un 25 por ciento.
Reconoce Delaye que Francia ha perdido peso en el mercado español porque, a pesar de que continúa siendo el segundo país proveedor de mercancías de España, China va ganando terreno en plena crisis. Considera el embajador que “hay que hacer que los intercambios sean más fáciles” entre ambos países y que es preciso solventar los problemas de infraestructuras.
La mejora de las comunicaciones es una de las prioridades de las relaciones bilaterales. Considera el embajador que hay que apostar por unos modelos de política pública que aboguen por que el transporte de carga se haga más por tren que por carretera. Y es que, según Delaye, las dos autopistas que conectan ambos países están sufriendo una saturación preocupante. De ahí, la importancia de la inversión de los gobierno hispano- franceses en el Ferrocarril. Los trabajos para conectar España por alta velocidad a través de Cataluña y el País Vasco “están de momento cumpliendo con el calendario”, ha indicado.
Sobre el sector automovilístico, Delaye ha destacado como positivo el impulso que Zapatero, como presidente de la Unión Europea, está dando al coche eléctrico, que está siendo fabricado por el gigante francés Renault, entre otros. Sin embargo, se quejó el embajador, de momento la comisión no está trabajando en diseñar un plan de apoyo y fomento de este vehículo que deberá encontrar en el territorio comunitario la infraestructura necesaria para poder abastecerse. Por ellos, pidió de forma urgente una política industrial automovilística europea común para evitar deslocalizaciones.
En cuanto a la valoración de la Presidencia española de la Unión, el embajador puntualizó que, aunque es demasiado pronto, “de momento todo va bien” y Zapatero “ha sabido dar ánimo a las nuevas instituciones” comunitarias. De momento no ve Delaye que España haya tenido problemas como líder interino de la Unión Europea.
En relación con las sanciones que propuso el presidente Zapatero a los países que no cumplieran los objetivos comunitarios, el embajador de Francia, que ha precisado no haber escuchado la palabra “sanción” en la boca de Zapatero, ha defendido sin embargo el presionar a los países que no cumplan los objetivos económicos de la Unión Europea e incentivar para los que sí lo hacen.
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