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Polémica en el mundo del fútbol por la expulsión a Cristiano Ronaldo

tras su agresión a Mtiliga

Lunes 25 de enero de 2010
El portugués Cristiano Ronaldo cumple seis meses en el Real Madrid entre la brillantez de los goles y el liderazgo en el campo del equipo blanco, pero con las sombras que provocan su comportamiento, con dos expulsiones similares, respondiendo con una agresión los estrechos marcajes de sus rivales.

A Cristiano Ronaldo le gusta ser el centro de atención y no lo disimula. Prefiere serlo por méritos deportivos, pero el astro portugués está sacando a relucir en España su cara más provocadora con declaraciones que levantan animadversión en estadios que no son el Santiago Bernabéu y con acciones de indisciplina sobre el campo.

Sus números hablan por sí solos. Pese a su lesión de tobillo, que le mantuvo dos meses de baja, es el máximo goleador de Liga de Campeones, con seis tantos en cuatro encuentros (una media de gol y medio por partido), y el sexto de la Liga, con nueve en once encuentros (0,81 de media). El madridismo disfruta de su verticalidad, la calidad técnica que muestra, sus disparos con las dos piernas, sus testarazos, los lanzamientos de faltas. Las virtudes que le condujeron en el Manchester United a ser proclamado el mejor futbolista del mundo.

Pero entre las luces se han colado un buen número de sombras. "Ángel y demonio" en unos segundos, se ha convertido en el futbolista del Real Madrid más odiado, insultado en todos los estadios que visita, donde no ayudan sus gestos.

En San Mamés, hace poco más de una semana, amagó con lanzar un balón con las manos a un aficionado y, en otras ocasiones, realiza malabares con el balón cuando va a sacar de banda. En el Bernabéu se quitó la camiseta tras un gol intrascendente. Es su personalidad y no piensa cambiarla.

Sí modificó en su etapa en Inglaterra exagerar las caídas. Confiesa que no se tira nunca. Y lo demostró en su última acción polémica.

La primera llegó ante el Almería, cuando respondió a un golpe en la nuca con una fuerte patada por detrás a Juanma Ortiz. Fue expulsado y recibió un partido de sanción, ausentándose del complicado encuentro en Mestalla ante el Valencia.

Su segunda acción polémica llegó anoche ante el Málaga. Agarrado por el danés Patrick Mtiliga, que quería frenar un contragolpe, soltó el brazo para zafarse hasta que golpeó su rostro y le fracturó los huesos propios de la nariz.

Pidió perdón en el vestuario del Málaga y en sus posteriores declaraciones explicó sus intenciones. Es un ganador. Le sobra ambición. Nunca frena sus ganas de brillar, de seguir la jugada pese a que un partido esté sentenciado, pero debe aprender a controlar sus impulsos cuando es víctima de alguna entrada y en el trato con los colegiados para no acabar sintiéndose perseguido.

Su acción de indisciplina con Mtiliga espera sanción del Comité de Competición. El club espera entre uno y dos partidos de sanción, por el arrepentimiento del jugador. Recurrirá la sanción tras comprobar que el acta del colegiado Pérez Lasa señala que "golpea con el brazo en la cara a un rival provocando hemorragia".

El club protege de nuevo a su estrella, que se perderá otro encuentro clave en la lucha por el título. La 'maldición de Riazor', donde no gana el Real Madrid los últimos 18 años, no contará para su fin con el 'factor Cristiano'. Firma seis meses de brillantez y polémica.

Cristiano: "Quien entiende de fútbol sabe mi intención"
Cristiano Ronaldo se defendió tras su segunda expulsión por un codazo que rompió la nariz a Patrick Jan Mtiliga, y aseguró que "quien entiende de fútbol" sabe que su intención no fue agredir al rival.

Cristiano mostró su indignación por la expulsión y expuso su forma de pensar tras pedir perdón en los vestuarios al jugador del Málaga que ha fracturado los huesos propios de la nariz.

"La gente que entiende de fútbol sabe mi intención de jugar y de seguir la jugada siempre. Cuando llegué a Inglaterra con otra mentalidad aprendí, por eso me quedo enfadado cuando los jugadores se tiran y he aprendido", aseguró.

"Mi intención de los últimos años es no engañar a los árbitros. Hablé con el chico que he lesionado y me ha dicho que no necesita una disculpa porque sabe cual era mi intención. Estaba a mi espalda y no estaba mirando".

El portugués justificó la altura de Mtiliga para admitir que su manotazo no iba pensando en golpear su rostro. "Mide 1,70, no fui a pegarle en la cara. Que hagan la interpretación que quieran pero quien sabe de fútbol sabe que no quería hacerle daño en la nariz".

"En mi opinión es una vergüenza que no pueda hacer ningún movimiento, que si tocó al adversario es roja. Estoy tranquilo porque el equipo ganó, que es lo importante, pero triste porque no es roja. Ni aquí ni en ningún lugar del mundo", manifestó.

Además aseguró que si "fuese mas alto seguro que no le habría pegado en la cara" y que fue una acción de "mala suerte".

"No pido protección a los árbitros. Que marquen lo que vean. En España la Liga tiene muchas cosas buenas pero también malas. Los jugadores se tiran mucho y lo pagan los que tienen más técnica. Yo aprendí en Inglaterra y ahora me enfado con los que se tiran".

Y terminó mostrando su esperanza de no ser sancionado por agresión. "Pienso que hay que ser justo con lo que ha pasado. No quería lesionar a nadie".

"No soy ese tipo de personas. No soy una mala persona. Solo quiero brillar siempre jugando al fútbol. Ahora me quedo enfadado en casa porque no podré jugar uno o dos partidos. Estoy muy triste", concluyó.

Respecto a este asunto, muchos jugadores han mostrado su apoyo o rechazo al portugués. El entrenador del Real Madrid, Manuel Pellegrini, lamentó que Ronaldo estuviera "mezclado" en esa acción a pesar del buen partido que estaba haciendo.

"Lo importante es que Cristiano hizo muy buen partido con dos buenos goles, pero se vio mezclado en esa acción que aún no he podido ver por mi posición. Lamentable que haya pasado", dijo Pelllegrini, que confía en que el Comité de Competición no sancione con varios partidos a su atacante.

"Será una pérdida importante según lo que el tribunal dictamine y los partidos que le caigan. Sería una baja muy importante", subrayó Pellegrini.

El defensa danés del Málaga Patrick Mtiliga ha dicho que Ronaldo, que le dio un codazo en una acción, le pidió perdón: "llegó al vestuario y se disculpó", aunque ha indicado que no puede opinar sobre la expulsión ya que tiene que "analizar la situación" pero que cree que "en estas ocasiones es siempre roja".

Mtiliga ha subrayado también que el jugador madridista desconocía el alcance de la lesión ya que "no sabía" que le había roto la nariz y que desconoce si fue intencionado. "No he podido leer y no sé qué decir, aunque me sorprendería que se dijera que yo soy el malo de la película". ha aseverado.

Mientras, el presidente del Málaga, Fernando Sanz, ha dicho que en el lance Cristiano Ronaldo "quizás no le quiso golpear (a Mtiliga)", en un forcejeo, "pero suelta el codo y le rompe al nariz". "Estoy convencido de que no le quiere dar y sí quitárselo de encima", ha comentado Sanz.

Por su parte, el defensa del Barcelona Gabi Milito ha subrayado que se debería tener en cuenta la intención del jugador, "pero es algo que sólo sabe el propio jugador", aunque ha matizado que, "vistas las imágenes, parece que el árbitro acertó".

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