Opinión

Represión en Irán

Viernes 12 de febrero de 2010
Cuando se cumplen 31 años de la Revolución Islámica en Irán y del derrocamiento de Mohammad Reza Pahlevi el 11 de febrero de 1979, las fuerzas de seguridad del gobierno del presidente Mahmoud Ahmadinejad atacan a manifestantes de la oposición que se congregaban en la plaza Azadi de la capital iraní. Al parecer, la policía abrió fuego y arrojó gases lacrimógenos contra los que protestaban.

Desde el miércoles el gobierno de Ahmadinejad había intentado bloquear el servicio de Internet y mensajes de texto de móviles, con el fin de impedir la comunicación entre la oposición, y así evitar manifestaciones multitudinarias. Sin embargo los esfuerzos no tuvieron éxito y la oposición, conocida como la “marea verde”, se presentó en el lugar donde el presidente daba un discurso. De acuerdo con una pagina web, el líder opositor Mir Hussein Moussavi fue detenido junto con el hermano y cuñada del ex presidente Mohammad Khatami, quien al parecer fue agredido al igual que el opositor Mehdi Karoubi.

El ataque este jueves a la oposición es una muestra clara de la actitud represora e intransigente del gobierno de Mahmoud Ahmadinejad. En días anteriores Irán había amenazado que seguiría con sus planes de enriquecimiento de uranio y su proyecto de desarrollo nuclear. También la semana pasada se había anunciado que se substituiría el servicio de correo Gmail por un servicio de correo electrónico nacional, del que se sospecha que seria supervisado por las autoridades.

El gobierno de Irán intenta demostrar su fuerza, tanto hacia el exterior como al interior del país. El autoritarismo de Ahmadinejad ha alcanzado un nivel intolerable para la sociedad iraní y para la comunidad internacional. A pesar de los grandes esfuerzos por acallar a las voces opositoras, éstas parecen encontrar los medios para continuar manifestando su desacuerdo con un gobierno que, por sus políticas autocráticas, parece conducir a una grave fractura de la sociedad que pudiera llevar a un conflicto bastante grave. En cuanto al aspecto internacional, es indispensable que se apliquen sanciones drásticas contra el gobierno iraní, ya sea a nivel multilateral, como regional. Parece la forma menos violenta de enfrentarse a las amenazas a la seguridad y la paz internacional del gobierno de Ahmadinejad. Confiemos en que además sea efectiva.

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