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Vancouver inicia la moda de los Juegos de Invierno costeros

xxi Juegos Olímpicos de Invierno vancouver 2010

Viernes 12 de febrero de 2010
La ciudad canadiense de Vancouver acoge desde el 12 hasta el 28 de febrero los XXI Juegos Olímpicos de Invierno. Los 2.638 atletas que han viajado a Canadá, de los cuales 18 son españoles, buscarán el oro en alguna de las 86 finales que se disputarán, por primera vez, en una ciudad costera. Por Javier Nuez.

Al ser la primera vez que unos Juegos Olímpicos de Invierno se disputan en una ciudad costera, el miedo a la falta de nieve está justificado por las temperaturas durante la primera semana -4ºC la más baja-. Pese a ello, los deportistas que se han desplazado al Vancouver o alguna de sus subsedes –Ritchmond, Whistler y West Vancouver- tendrán garantizadas las condiciones óptimas gracias a la última tecnología en nieve artificial.
María José Rienda, durante su participación en Turín 2006.

Dieciocho son los atletas que componen la expedición española y que forman parte de los 2.638 deportistas y más de 2.500 periodistas que vivirán la experiencia de Vancouver. Los españoles llegan a Canadá con el sueño de igualar las gestas de los hermanos Ochoa. En 1972, Francisco Fernández Ochoa consiguió el único oro español en unos Juegos de Invierno en la categoría de slalom masculino, veinte años después, su hermana Blanca obtuvo el bronce en la categoría femenina de la misma disciplina.

Las esperanzas españolas están puestas en María José Rienda, que competirá precisamente en slalom femenino, así como en Jordi Font, quien consiguió un meritorio cuarto puesto en la final de snowboard cross en Turín 2006. Rienda afronta sus quintos Juegos Olímpicos de Invierno y a pesar de salir de una grave lesión, aspira a mejorar su sexto puesto en Salt Lake 2002.

De los dieciocho participantes españoles, once de ellos asisten a unos Juegos por primera vez, cuatro repiten en segunda ocasión y otros dos van por tercera vez.

Cuatro sedes para siete deportes
En la vigésimo primera edición de los Juegos de Invierno se disputarán 86 finales de las quince disciplinas que componen los siete deportes invernales.
Vista de la zona de descenso de Creekside, en la estación de Whistler

La sede principal, Vancouver, albergará la mayoría de los deportes que se disputan bajo techo. Los partidos de hockey tendrán lugar en el Canada Hockey Place y el UBC Thunderbird, el curling se disputará en el Vancouver Olympic Centre y el patinaje artístico y de velocidad en vista corta se podrá admirar en el Pacific Coliseum.

A catorce kilómetros de la sede principal, en la pista de hielo Olympic Oval de Richtmond se podrán ver las pruebas de patinaje de velocidad en pista larga. Por su parte, el snowboard y el esquí artístico tendrán como telón de fondo Cypress Mountain en West Vancouver.

En la estación de esquí de Whistler habrá tres escenarios en el que se desarrollarán el resto de disciplinas. El bosbsleigh, luge y skeleton tendrán lugar en el Sliding Centre. Por su parte, las pruebas de biatlón, esquí de fondo y combinada nórdica se podrán ver en el Olympic Park. Y los participantes de esquí alpino y artístico se deslizarán por las pistas de Creekside.

Un ghanés en Vancouver
Kwame Nkrumah con su particular vestimenta durante una competición

Una de las historias curiosas que protagonizan los deportistas desplazados a Vancouver es la del ghanés Kwame Nkrumah-Acheampong, más conocido como el “leopardo de las nieves”. Nkrumah nació en Glasgow hace 35 años, pero su familia enseguida regresó a Ghana, donde permaneció hasta los 28 años. Fue entonces cuando decidió perfeccionar sus estudios de turismo regresando a su Escocia natal. Allí encontró trabajo como recepcionista en un centro de esquí que se servía de nieve artificial.

Una de las ventajas de su nuevo trabajo fue que tuvo acceso gratuito a las pistas y a material de esquí. Con la ayuda de un monitor amigo suyo empezó a entrenar y tras años de entrenamiento, empezaron a llegar los primeros torneos, donde lograba resultados más que dignos.

El esquiador ghanés quiso honrar a sus compatriotas y en un alarde de imaginación decidió cambiar el habitual traje de esquí por unas apretadas mallas blancas y negras con motivos de leopardo. Había nacido “el leopardo de las nieves”.

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