Opinión

Berlusconi, ¿por qué no te callas?

Andrea Donofrio | Domingo 14 de febrero de 2010
Confieso que cuando era más joven, era un adicto a “Los Simpsons”, considerando, frecuentemente, sus bromas geniales y sagaces. Recordaba de memoria los episodios y lucía sus maldades. Al oír hablar a Berlusconi, suele acudir a mi cabeza, un episodio en el que Lisa regaña a Homer con tajante afirmación: “es mejor estar callado y ser tomado por tonto, que abrir la boca y despejar las dudas”. Homer se queda atónito y lo interpreta como una invitación a hablar. Pues, el presidente del gobierno italiano lleva una semanita presumiendo de que le toca hablar.

En el primer aniversario de la muerte de Eluana, con el oportunismo y la inteligencia emocional que le caracteriza, Silvio Berlusconi ha decidido reavivar la polémica mandando un mensaje a las hermanas Misericordine de Lecco. El premier declara sentir dolor por no haber evitado la muerte de Eluana (quizá se referiría a su supuesta santidad y a la posibilidad de demostrarlo con un primer milagro- o segundo considerando como primero la “limpia de Nápoles de la basura” con la ineludible ayuda de la Camorra). Ya he expresado mi opinión en materia en diferentes colaboraciones y subrayar la inoportunidad de estas afirmaciones me parece sobrar. A lo único que invitaría al Sr. Berlusconi es a escuchar las palabras de la única persona con derecho a poder hablar sobre el asunto: Beppino Englaro, el padre de Eluana. El hombre, un ejemplo de fuerza, coherencia e inteligencia (¡qué mérito haber evitado la instrumentalización del tema, las horrendas provocaciones de algunos políticos italianos de poca talla!) recuerda al afligido Presidente su invitación a ir a ver Eluana en sus últimos momentos para poder entender de verdad que significa “estado vegetativo permanente”. Primera ocasión de estar callado pérdida.

A su llegada a Israel, Berlusconi ha confesado de padecer un “I have a dream”: “Yo tengo un sueño: que un día Israel pueda entrar en la Unión Europea”. A lo largo de su viaje el premier ha considerado oportuno criticar ásperamente a Irán, adular al gobierno israelí y hacer, francamente, muy poco para favorecer el proceso de paz. Reacción a sus palabras: el innoble ataque a la Embajada de Italia en Teherán. ¿No podría asumir una postura más sabía diplomáticamente hablando? ¿Podía evitar provocar las iras iraníes con una actitud más atenta y favorable a un diseño de paz en la conflictiva área del Oriente Medio? Segunda ocasión de estar callado perdida.

Durante la campaña electoral para la Presidencia del Lazio, Berlusconi protagoniza otro virtuoso comentario: “cuando veo una chica guapa, pierdo el hilo del discurso ¿Los italianos son todos así o prefieren a los otros, como Marrazzo por ejemplo?” (involucrado en un escándalo de transexuales). El mal gusto toca el ápice y me pregunto cuánto tiempo llevaba aguantado esta bromilla de mal gusto. De gustibus, Cavaliere y cuidado con tirar “esta piedra” que tengo la impresión que en tema de perversiones sexuales, nadie me parece exento. Tercera ocasión pérdida.

El jefe de la Protección Civil, Bertolaso, uno de los asesores más próximos a Berlusconi, dimite por “supuestas anomalías en la adjudicación de contratos para construcción de instalaciones para la cumbre del G-8”. Tras recordar su “clarividencia” (“lo nombraré ministro en breve por la brillantez de su gestión”), toca subrayar una vez más la inoportunidad de D. Silvio: “parece ya un deporte nacional ir a perseguir a quien trabaja por el bien del país" y por eso ha rechazado su dimisión. Frases felices como siempre, que certifican la confianza del Jefe del Ejecutivo en el poder Judicial, su creencia que una persona investigada tiene el deber moral de dimitir para no obstaculizar las investigaciones. Por eso, merecía la pena remarcar su “alergia” por la justicia y su abusada teoría del “complot” (¿hay algunos que sigue creyéndose estas milongas? A veces creo que subestimo mis conciudadanos). Cuarta ocasión para estar callado tirada de mal modo. Además, según las conversaciones interceptadas, Bertolaso habría participado en unas “fiestas de sexos megagalácticas”, acusación que provoca la indignación de Berlusconi: ¿no será envidia? O ¿incredulidad ya que no lo han invitado?

Finalmente, Berlusconi se reúne con el premier albanés, Sali Berisha, para la firma de algunos acuerdos estratégicos y discutir el delicado problema de la inmigración. La declaración de Cavaliere: “Basta ya de cayucos y barcos de inmigrantes. Bueno haremos una excepción para quien lleva chicas guapas”. Normal, el tema merece ser tratado con cautela y estilo y él en esto nunca falla. Quinta ocasión pérdida.

Querido Berlusconi, una sugerencia final: repítete en tu cabeza un famoso proverbio que dice “cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio”. Y eso te lo dice una persona que, como George Bernad Shaw, es tan partidaria de la disciplina del silencio que podría hablar horas enteras sobre ella. Cogito ergo sum.

Bueno, termino rápido mi columna ya que al igual que Berlusconi para el día de S. Valentin tengo que “enviar buenos deseos a todas mis novias”.

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