Opinión

La gira más difícil de Hillary Clinton

Lunes 15 de febrero de 2010
El nuevo desafío del Irán de Ahmadineyad en su particular carrera nuclear ha elevado considerablemente la tensión internacional. Si a ello le sumamos el bloqueo desde hace más de un año de las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos, se entiende que la gira que mañana emprende la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, por los países del Golfo Pérsico se presente como un reto considerable. La relación entre Arabia Saudí y Estados Unidos es fundamental, no sólo por motivos energéticos, sino también geopolíticos y estratégicos.


A nadie escapa que uno de los países -si no el que más- con mayor ascendente en el mundo islámico es Arabia Saudí. Precisamente por eso la administración Obama está haciendo lo posible para realizar acercamientos al mundo musulmán, con Arabia como uno de sus principales objetivos. Su apoyo en todo el asunto iraní puede ser fundamental, ahora que hasta Rusia parece avenirse a razones. Únicamente China –y no es poco- parece reticente a la hora de aplicar sanciones a Irán, aunque sus motivaciones siempre han sido bastante peculiares. Pero si Clinton sabe jugar sus cartas y logra que las dinastías del Golfo no se posicionen junto a Irán, la diplomacia estadounidense habrá dado un gran paso. Y con ello, la estabilidad internacional mejorará ostensiblemente.